jueves, 28 de noviembre de 2019

Cosas del Alma, Alejandra S Baldrich

Todo lo que te quita paz mental
es muchas veces un fantasma ajeno desviándote del camino de tu Alma y reclamando atención.
Entonces si andamos distraídos elegimos hacer lo que nos da paz mental, es decir obediencia a reclamos que asfixian, a compromisos que nos inventan para sacarnos de encima el problema y recuperar la paz mental.
La paz de la mente es la del "Hacer lo que dicta el sistema, es protocolar". Y así atendemos lo urgente y no lo importante.
Pero lo importante es nuestra paz del Alma Alma que nos habla con el cuerpo porque esa es su voz, ahí donde duele, ahí a donde aprieta esta el enganche del fantasma tironeando para tener su dosis de atención. Entonces sin miedo me digo basta y me libero, no atiendo los deseos ajenos si vienen a asfixiar mis libertades. Porque las únicas verdades son las del Alma.

Alejandra S Baldrich

Luis Benshimol recomienda: Un pueblo del Aveyron que se pasa de encanto, Conques

Este pueblo se llama Conques, y es uno de los más bonitos que podrías ver en Francia dentro de la región de Aveyron. Tras varios años de tenerlo en mi mira viajera, finalmente pude conocerlo. En este post les voy a explicar no solo la razón por la que es un lugar increíble, sino además los consejos y guía para visitarlo, con todo lo que hay que ver y hacer en este pueblo, uno de los más bonitos de Francia.

¿Como es Conques? 

Conques es un pueblo que tiene varios ingredientes para transformarse en uno de los pueblos medievales más bonitos que puedas ver. Después de mis variados viajes por distintos departamentos de Francia (viajes que pueden seguir en mi cuenta Instagram al momento), Conques fue un objetivo de mañana de primavera en camino a mi primera introducción al Aveyron. Y hay varias razones para que Conques compita por ser uno de los pueblos más bonitos: para empezar está apartado en un valle estrecho que hace que esté rodeado de naturaleza y verde en todas direcciones.
Tiene pocos habitantes y muchas casas del estilo característico de la región de Aveyron. No hay ninguna construcción que no tenga ese estilo y por tanto la armonía del pueblo es inmejorable. Conques es una preciosa postal desde cualquier ángulo, desde cualquier calle, desde cualquier vista. Una puesta que hoy en día parece escenográfica, un pueblo afortunado de haber cambiado poco y nada con los siglos en una situación privilegiada:
Y que decir de sus casas. Tanto las que están en torno a la famosa abadía que protagoniza el pueblo, pero también las que están algo más apartadas, y se vuelven espaciadas hasta perderse en el valle frondoso (en el que que el río se oculta pero se escucha con su correntada).
Para resistir aún con más armonía la modernidad, es un pueblo casi completamente peatonal. Los coches de turistas se aparcan en las zonas habilitadas (las hay gratruitas, y de pago en más abundancia). Solo resta caminar y caminar por sus calles.
Conques es todas esta belleza trepando por la ladera muere en el valle y el río:

¿Donde queda exactamente Conques?.

Conques está “escondido” en el valle del río Dourdou de Conques, esto es en el sudoeste de Francia y relativamente cerca de ciudades como Cahors, Aurillac o Millau. O para referencias de más peso a 180 kilómetros de Toulouse.
Conques es además uno de los pueblos estrella para visitar en el departamento de Aveyron, región de Occitania. En su entorno es posible encontrar varios pueblos conservados de un modo increíble y que merecen ser visitados uno a uno.
Debo confesar que caminar por las calles de este pueblo fue uno de los mejores momentos de mi viaje y que termino por sumarlo a los que serán mis preferidos de Francia:

¿Cómo llegar a Conques?.

Como se trata de un sitio relativamente apartado en un valle, y en una región donde no hay grandes ciudades cercanas, la mejor forma de llegar no es otra que en coche (o en un coche de alquiler) ya que el transporte público o bien escasea, o los horarios son bastante limitados.
Mi visita a Conques la hice siguiendo un itinerario en coche explorando varios departamentos del centro y sur de Francia. Por esos días estuve explorando el Valle del río Dordoña en Lot, Correze, Cantal y Aveyron. Conques es perfecto para incluirlo en una ruta por pueblos del Aveyron, como les decía, un departamento que contiene varios pueblos preciosos con estilo similar.
O también podrías llegar a Conques siguiendo un sendero del Camino de Santiago Francés (la Via Podiense o también llamado Camino de Le Puy). De hecho es muy usual encontrar senderistas y peregrinos pasar y hacer noche en Conques.
Por cierto, Conques también integra la asociación de los pueblos más bellos de Francia.

Qué ver en Conques.

Uno de los motivos por los que llegar a Conques (desde hace siglos) es que este pequeño pueblo es un gran centro de peregrinación dentro de Francia gracias a la abadía de Saint-Foy. Pero antes de ello, no dudo en decir que lo primero que debes ver y hacer en Conques es caminar.
Caminar sus calles es una auténtica belleza, y hacerlo sin rumbo es un deber. Arquitectura rural, rústica, casas de fachadas entramadas, tejados de piedra, ventanas y flores. No es demasiado grande y lo podrás ver completo en algo más de una hora.
En cuanto a la historia y atractivo de la abadía, evidentemente el establecimiento de un monasterio en Conques es lo que marca un antes y un después en el lugar. Desde el siglo XI fueron llevadas al monasterio las reliquias de Sainte Foy (una de las primeras mártires cristianas). Pero llevadas no precisamente de un modo elogiable, sino directamente robadas desde Ager por un monje integrante de la abadía.
En aquellos tiempo, el “éxito y fama” de un santuario estaba condicionado por el valor de las reliquias a exhibir: eran el imán para atraer peregrinos, y por tanto, riquezas. Con el tiempo Conques se fue convirtiendo en un punto ineludible para peregrinar, además de una parada obligada dentro del Camino francés de Santiago. Por lo tanto, la historia, el crecimiento del monasteria, las obras de la iglesia y su valor patrimonial, hicieron que esta abadía encabece lo más importante que ver en Conques.

La Abadía de Conques.

Cuando uno llega a visitar pueblos que desde siglos pasado fueron un santuario capaz de atraer peregrinos, no es difícil sorprenderse con las dimensiones de los edificios religiosos (no olvidemos que estamos en pueblos que apenas tienen más de 300 habitantes). Algo similar ocurre en Rocamadour (relativamente cercano). La Abadía de Saint-Foy en Conques es deslumbrante y protagoniza la arquitectura del pueblo sobresaliendo con sus torres y altura:
La iglesia abacial de Sainte-Foy de Conques es el edificio que enmarca el pueblo. Y está considerada como una obra maestra del románico en el sur de Francia.
No olvidemos que el valor arquitectónico e histórico de esta iglesia integran el itinerario de los Caminos de Santiago en Francia, declarados como Patrimonio de la Humanidad. Su origen se remonta al año 819 con la creación del monasterio. Pero sin duda que el gran hito para el crecimiento de este santuario fue la incorporación de las reliquias de Saint-Foy, que les decía, según la historia fueron robadas a otra Iglesia. La fama de las reliquias atrajeron más y más peregrinos desde entonces, junto con la riqueza para el monasterio. Así se construye la iglesia más grande y actual a partir del siglo XI.
La iglesia deslumbra no tanto por su decoración, que es más bien sobria, sino por sus dimensiones y altura.
El Museo del Tesoro de la Abadía. Como una curiosidad, el relicario y los objetos del tesoro de oro y plata en Conques se conservaron hasta la actualidad, una auténtica rareza en comparación a otros relicarios y tesoros que no sobrevivieron a los robos, avaricia o la destrucción de guerras y catástrofes. Hoy en la abadía se puede presumir de uno de los tesoros religiosos más espectaculares de Francia. Precisamente hay un museo en donde se exhibe este auténtico tesoro en el edificio que está junto al antiguo claustro. Aunque el museo es pequeño, hay una colección de enorme valor, que además fue conservada por los propios lugareños en tiempos en que se intentaba confiscar los tesoros religiosos durante la Revolución Francesa.

Alojarse en Conques.

Además de un hermoso pueblo turístico, Conques es un punto de parada para peregrinos modernos. Actualmente no solo llegan peregrinos de fervor religioso, también amantes de la arquitectura, la historia, o simplemente del encanto de los pueblos del Aveyron. Conques es un pueblo precioso para alojarse y quedarse al menos una noche. Siendo un punto acostumbrado a los “forasteros” desde hace siglos, cuenta con varios, hostales, hoteles, restaurantes, tiendas de artesanías, de productos locales, y los infaltables suvenirs.
No me animo a agregar más que lo que ya puedan expresar tantas fotos en cuanto a encanto y belleza. Uno de los pueblos que hacen digno pensar seriamente seguir rutas explorando el interior de Francia.
Para capital, está París, pero no está completa Francia sin sus pueblos apartados y desconectados de lo que se supone es el estilo de la modernidad. Conques es uno de los mejores ejemplos.
(*) Todas las imágenes pertenecen a Matías Callone y están bajo licencia Creative Commons

miércoles, 27 de noviembre de 2019

A un gato, Jorge Luis Borges - Pedro Aznar , Caja de Música

No son más silenciosos los espejos
ni más furtiva el alba aventurera;
eres, bajo la luna, esa pantera
que nos es dado divisar de lejos.
Por obra indescifrable de un decreto
divino, te buscamos vanamente;
más remoto que el Ganges y el poniente,
tuya es la soledad, tuyo el secreto.
Tu lomo condesciende a la morosa
caricia de mi mano. Has admitido,
desde esa eternidad que ya es olvido,
el amor de la mano recelosa.
En otro tiempo estás. Eres el dueño
de un ámbito cerrado como un sueño.


El universo literario de Borges, del cual ya hemos hecho mención, se caracterizó por la simbología, los elementos fantásticos y el alto nivel lingüístico. Apreciamos en sus obras el vasto bagaje cultural con el que contaba: conoció la filosofía griega, las nuevas corrientes de pensamiento europeas, y los libros sagrados tanto del cristianismo como del judaísmo, aunque él siempre se declaró ateo.
Este poema pertenece a la obra El oro de los tigres, publicada en el año 1972 y el tema es un elogio a los gatos. Ciertamente hemos de reconocer que de no ser por el título podríamos imaginar que va dedicado a cualquier persona, animal o sentimiento… Se trata de una dedicatoria muy íntima y con un vocabulario elevadísimo a estos animales felinos.
El poema se compone de catorce versos alejandrinos de rima consonante agrupados en tres cuartetos de rima ABBA y dos versos sueltos que riman entre sí.
En la primera estrofa Borges le atribuye a los gatos el poder y elegancia de una pantera (verso 3) y a su vez los describe como dueños de un silencio (verso 1) y privacidad (verso 4) casi absolutos. Continúa en la segunda estrofa dirigiéndose en segunda persona al conjunto de gatos en general diciéndoles que son inalcanzables, superiores, anhelados y solitarios; llegándolos a comparar con el poniente y con el río Ganges (verso 7).
Cabe destacar los versos cinco y seis, pues en estos afirma que son los gatos “obra de un decreto divino” a pesar de que siempre se declaró ateo, no obstante la idea de Dios aparece en sus obras. La tercera estrofa pone en relación su contacto físico con los gatos con la reacción de los mismos, marcando de nuevo la lejanía y superioridad: “desde esa eternidad que ya es olvido” (verso 11). El poema finaliza reiterando la idea de animal superior y eterno: “En otro tiempo estás” (verso 13) y afirmando que existe un mundo paralelo al nuestro que sólo pertenece a los gatos en el cual ellos son dueños, reyes y poderosos animales independientes y eternos.
La erudición de Borges, su elevado nivel creativo y su dominio del castellano pueden apreciarse en todo aquello que escribe, aunque sea una breve descripción gatuna. Este poema nos abre las puertas a todo un universo creado por el autor y nos invita a conocer cómo llegaba él a percibir la realidad.

Liam Gallagher - One Of Us (Official Video)


If God had a name what would it be?
And would you call it to his face?
If you were faced with him in all his glory
What would you ask if you had just one question?
And yeah, yeah, God is great
Yeah, yeah, God is good, yeah...
What if God was one of us?
Just a slob like one of us
Just a stranger on the bus
Trying to make his way home
If God had a face what would it look like?
And would you want to see?
If seeing meant that you would have to believe
In things like Heaven and in Jesus and the saints
And all the prophets
And yeah, yeah, God is great
Yeah, yeah, God is good, yeah...
What if God was one of us?
Just a slob like one of us
Just a stranger on the bus
Trying to make his way home
Trying to make his way home
Back up to Heaven all alone
Nobody calling on the phone
Except for the Pope maybe in Rome
And yeah, yeah, God is great
Yeah, yeah, God is good, yeah...
What if God was one of us?
Just a slob like one of us
Just a stranger on the bus
Trying to make his way home
Like a holy rolling stone
Back up to Heaven all alone
Just trying to make his way home
Nobody calling on the phone
Except for the Pope maybe in Rome
Joan Osborne - One of us

PENÉLOPE

Penélope, esposa de Ulises, es un personaje de la Odisea, uno de los grandes poemas épicos atribuídos a Homero.
Penélope era hija del rey Ícaro de Esparta y de la ninfa Periboa. Fue la esposa de Odiseo, rey de Ítaca y el más sabio de todos los héroes griegos de la Guerra de Troya. El matrimonio tenía un hijo llamado Telémaco. Durante los 20 años de ausencia de su marido, a causa de la guerra y del largo camino de regreso a casa, Penélope demostró ser una esposa fiel y tan imaginativa como Odiseo, man­teniendo a su marido en la memoria y resistiendo la presión de los nobles de Itaca que pretendían casarse con ella.
Consiguió engañar durante todos esos largos años a todos sus pretendientes, que disponían sin estorbo de las viandas de su palacio. Les mantuvo entretenidos, haciéndoles creer que se casaría con uno de ellos cuando terminase de tejer el sudario de su suegro Laertes. Pasaba los días haciendo ver cómo tejía sin descanso y las noches destejiendo, demostrando que su inteligencia solamente podía compararse a la de su marido, que finalmente llegó a Ítaca para vengarse y matar a todos los pretendientes.
Penélope representa la absoluta fidelidad, la paciencia y la perseverancia.
Fuente: Mitos y Leyendas.
Pintura: Penélope de John William Waterhouse ( Roma, 1849 - Londres, 1917 ).

A veces necesitas una crisis de vida para encontrarte a ti mismo

Muchas personas han pasado o están pasando por lo que se puede definir como una crisis de vida. La palabra tiene muchas connotaciones negativas, por supuesto, ya que se asocia con situaciones muy difíciles de la vida, a menudo provocados por circunstancias fuera de la voluntad o el “control” de la persona, tales como: pérdida de seres queridos, problemas familiares difíciles, pérdida económica o un problema de salud.
A veces las crisis también son provocadas por puntos de inflexión drásticos en la vida de una persona que siente que está perdiendo puntos de referencia sólidos como la identidad o el propósito de la vida. La clásica crisis de la vida media es un ejemplo pertinente.
Aunque el atravesar por una crisis personal o vital nos hace sentir mal, también representa una oportunidad para aprender algo nuevo, convertirnos en personas más resilientes y evolucionar.

El lado positivo y constructivo de una crisis de vida:

Según ciertas investigaciones sobre el comportamiento de los sistemas adaptativos inteligentes, se ha determinado que los sistemas cambian y se auto-organizan al entrar en crisis momentáneas (un choque para el sistema donde pierde el equilibrio, la integridad y la identidad por un breve momento). El resultado es que cambia y se reestructura en un sistema que se adapta mejor a su entorno. El cambio y la evolución continuos ocurren a través de grandes o pequeñas crisis y `revoluciones’.
Una analogía obvia con lo anterior es la crisis de la vida humana. Cuando atravesamos una crisis, no estamos experimentando una falla que necesita ser corregida, sino más bien viviendo una oportunidad de “re-estructurarnos” y salir como individuos más fuertes y más adaptados a las corrientes y problemas de la vida.

Estas son algunas de las grandes oportunidades que ofrecen las crisis de la vida:

Romper las ilusiones:

Una crisis muy a menudo hace añicos la “realidad” del individuo. Puede ser tan perturbador que toda la realidad parece desmoronarse. En muchos sentidos, esto puede ser algo realmente positivo. En nuestra vida construimos todo tipo de creencias, apegos e ideas que son ilusorias en el mejor de los casos. Algunos de ellos se fortalecen a medida que se refuerzan con las decisiones que tomamos y las experiencias que tenemos.
Estas realidades o ilusiones fabricadas pueden estar tan profundamente arraigadas que sólo puede ser necesario un “choque o crisis del sistema” para atravesarlas. De hecho, la crisis hace que la persona se sienta desnuda. Despojadas de mundo, se da cuenta de lo profundamente apegadas que estaban a algo nada auténtico e irreal.

Descubre nuevos indicios y significados:

Cuando alguien atraviesa una crisis, cambia su perspectiva de la vida. Aquellas cosas y creencias que alguna vez fueron sostenidas como “sacrosantas” son cuestionadas. Con este cambio fundamental de valores y de perspectiva, tenemos la oportunidad de descubrir nuevos significados y perspectivas a nuestro alrededor. Cambiamos nuestro lenguaje de vida, lo que puede hacernos fluir y familiarizarnos con experiencias que nunca antes habíamos tenido en cuenta.

Impulsar el cambio:

Por supuesto, el cambio es el matiz positivo de cualquier crisis de vida, como se señala en la idea de los choques del sistema. Una crisis puede sacudirnos hasta la médula, pero aunque su paso puede ser oscuro y doloroso, puede resucitarnos a nuevos comienzos y transformarnos.

Oportunidad para superar los miedos:

En nuestra hora más oscura nos enfrentamos a nuestros mayores demonios que finalmente se traducen en nuestros miedos más profundos. Los miedos pueden perseguirnos a lo largo de toda nuestra vida. Sin los pasajes críticos de la vida como las crisis, no tendríamos la oportunidad de enfrentarnos cara a cara con nuestros más profundos miedos, y aquí es donde reside la mayor oportunidad de superarlos.

Reinicie su sistema:

Rompiendo ilusiones y superando miedos, usted está pasando por un reinicio completo del sistema. De hecho, la crisis puede ser un proceso de limpieza muy completo. Por supuesto que no se siente nada bonito cuando lo estás atravesando, pero una vez que pasa la tormenta logras ver la vida con otros ojos. A veces una crisis puede ser considerada una segunda muerte (o una muerte del ego) y con la muerte viene el renacimiento.

Despellejando la piel vieja:

Las crisis de vida no siempre son totalmente perturbadoras. Puede haber pequeñas crisis de la vida que no son lo suficientemente fuertes como para reiniciar tu sistema y construirlo desde cero, pero lo suficientemente fuertes como para ser capaz de pelar las capas de piel vieja. Te endurece, te hace más flexible y se adapta mejor a muchas de las cosas que te molestaban. Experimentas una apertura, emocional y a veces espiritual, que te sincroniza con una parte más profunda de tu ser.

Saldrás más fuerte:

Las crisis pueden ser sobre todo pruebas. En esos momentos en los que uno se siente completamente perdido y herido, hay oportunidad de ser probado. Recuerda que las crisis también pueden ser vistas como una iniciación a la vida – una prueba o desafío que puede llevarte a un nuevo nivel de ser. En última instancia, te hace más fuerte, no porque hubiera “endurecido tu piel” como algunos suponen, sino por el contrario, porque te hace más flexible y abierto a las tormentas venideras.

Poniéndote en Contacto con su “Ser Interior”:

El punto sobre la apertura de hecho apunta a otro beneficio oculto. En el primer punto mencioné cómo la crisis puede romper nuestras ilusiones. Las ilusiones pueden ser tanto sobre nuestra vida externa como sobre la interna. Podemos tener muchas ilusiones sobre nosotros mismos, como imágenes o identidades no auténticas de nosotros mismos. Romper esas ilusiones y ser más abiertos nos llevará a un aspecto más cercano y verdadero de nosotros mismos.

Abrirse al Amor:

Incluso los personajes más rudos pueden ablandarse en medio de una crisis de vida. Nos damos cuenta de lo frágiles y sensibles que somos. Entendemos la importancia de la atención y el amor de los demás, pero lo más importante es que nos damos cuenta de lo importante que es darlo a conocer. Una crisis puede ser una gran oportunidad para reconciliarnos con nuestro pasado y con nosotros mismos. Nos sacude hasta la médula y a menudo comprendemos plenamente cómo éramos de “rígidos” y nos cerramos para amar detrás de la máscara de nuestras carreras, de nuestras personalidades sociales o de nuestras imágenes de nosotros mismos.

Una excelente oportunidad para “soltar y confiar”:

El verdadero desafío de una crisis de vida es dejar ir y confiar. Es contradictorio dejar ir y confiar en el momento en que nos sentimos más vulnerables, golpeados o traicionados por la vida, pero ahí está el desafío. Sin embargo, Dejar ir y confiar resulta el mayor y más gratificante beneficio de cualquier crisis.
Cuanto más resistimos, más difícil será el paso. Es un poco como cuando estás flotando en el mar y las olas vienen hacia ti. Si luchas, tus músculos se ponen rígidos, pierdes mucha energía y aliento y eventualmente te arriesgas a hundirte. Al dejar ir y relajarse es más fácil mantenerse a flote.
Sobretodo, aunque te sientas de la peor manera, no dejes de agradecer la crisis de vida que tienes, porque en definitiva te llevará a convertirte en tu verdadero YO y a ser tú mismo!
Por: Loubna Hatem ∼ Reencontrate

LA RESILIENCIA EN PERSONA

 ❤
Me gusta porque no se le nota que está rota. Me contagia esa idea de que se puede ser feliz a pesar de tener un corazón despedazado. Yo sé que así lo tiene. Le falta una pieza de ésas que nunca más va a encontrar. Ella va a vivir sin una parte para siempre. Con un corazón desarmado que nunca va a armarse de nuevo. Pero la piba se para igual. Se para y no se le nota que renguea. Sigue. Sigue jugando con esas piezas que le quedan, sabiendo que nunca más va a volver a tener el rompecabezas armado arriba de la mesa. Ella sigue caminando con ese vacío incrustado en el pecho. Sigue jugando con lo que le queda. Guarda el dolor de la pieza que le falta para otro momento. Ella se sigue parando. No está sanada. No va a sanar. Lo sabe. Pero se para con esa fortaleza del que sabe que así es la vida. Ella ya entendió todo. Sabe que perdió la batalla. Lo sabe. Pero se ríe. Y a veces disfruta. Contagia la idea de que se puede. Que, aún rota, se puede si se quiere. Ella perdió justo lo que no tenía que perder. De todas las cosas posibles justo ésa no tenía que perder. Y la perdió. Y le duele en el pecho y en la garganta. Extraña. No se agarra de nada que la distraiga de la verdad de saber que no está y que no va a volver. Pero ella sigue. A veces tropieza, pero ella cree que tropezar mirando al cielo siempre compensa.Y sigue. No tiembla. Y entonces a mí, me gusta esa sonrisa en su cara. Me hace pensar que se puede. Me gusta ver que sigue con lo que tiene. Que no busca reemplazos. Me gusta verla porque me planta una evidencia que me cuesta asumir. Sí. La gente rota puede seguir su curso. Pueden ser felices. Ella es feliz. Las sonrisas no mienten. La mirada tampoco. Ella es feliz. Y está hecha pelota. No es careta. No es valiente.
Es simplemente una piba que, rota, camina igual.
Lorena Prosky.

CinWololo, canciones ilustradas

Muchos tenemos a alguien que se fue antes que le pudiéramos decir adiós.
No importa en que creamos, de alguna manera sentimos que hay personas que nunca se fueron del todo, y que su energía se transformó, en una estrella, una mariposa, una canción, un matecito caliente a la mañana, un pan casero con manteca.
Muchos tenemos a quien le contamos cosas pensando que las palabras que flotan en el aire llegarán,
pensando que no solo llegarán, si no que además harán eco para volver en forma de un abrazo de sol de mediodía, en forma de una flor, coloreando el invierno, en forma de un colibrí que se suspendió unos segundos en la ventana, en forma de las palabras justas que te regaló alguien que quizá ni conocías.
Muchos tenemos a alguien que a veces pareciera nos deja una señal en el medio de la nada, para decirnos, es por acá, confía.
Alguien a quien guiñarle un ojo cuando las cosas salen como queríamos.
Todos tenemos a alguien que se fue antes de tiempo, aunque dicen por ahí que cada cual viaja cuando lo tiene que hacer, porque ya cumplió su misión.
Que se yo, nadie quiere que las personas que amamos se vayan, pero es parte de la vida.
Yo no tengo idea de nada, no tengo ni religión, ni se que carajo pasa cuando finalmente dejamos este cuerpo, lo que si se es que las personas dejan lo que fueron, el recuerdo de lo que amaron, lo que soñaron, lo que sintieron, el amor que pudieron dar, como hicieron sentir a los demás.
Quizá sea eso lo que nos acompaña de ellos, la fe absoluta de que dejaron tanto, que se queda con nosotros para siempre, y que quizá ese sol que nos llega a acariciar, somos nosotros mismos permitiéndonos sentir la dulzura de lo simple.
Al fin y al cabo la dulzura de lo simple estaba en ellos también.
En las manos suaves de una abuela, en una mamá tapando a su hijo cuando duerme, en las palabras de un padre que intenta acercarse aunque le cueste porque no le enseñaron como.
En la canción que te dedicó quien amaste tanto, en el abrazo de un hermano, en las palabras y la compañía incondicional de un amigo, en la risa de alguien que ha sufrido tanto.
Sea como sea, están ahí, en todos lados.
Por ahí no les dijimos adiós,
Porque nunca tuvimos que despedirlos.

martes, 26 de noviembre de 2019

Reconstruirse

Aprende a conocerte, no necesitas ser esclavo de tu pasado, las lecciones del pasado fueron para hacerte fuerte, para que vieras que tenias que corregir en ti..
Para volver a empezar tu libro de vida con paginas en blanco, pero con la experiencia del pasado. Tu puedes volver a empezar a re-escribir tu vida.

Pablo Milanés - El Breve Espacio en Que No Estás




Todavía quedan restos de humedad

Sus olores llenan ya mi soledad

En la cama su silueta

Se dibuja cual promesa

De llenar el breve espacio en que no estás



Todavía yo no sé si volverá

Nadie sabe al día siguiente lo que hará

Rompe todos mis esquemas

No confiesa ni una pena

No me pide nada a cambio de lo que dá



Suele ser violenta y tierna

No habla de uniones eternas

Más se entrega cual si hubiera

Sólo un día para amar

No comparte una reunión

Más le gusta la canción

Que comprometa su pensar



Todavía no pregunté: Te quedarás

Temo mucho a la respuesta de un jamás

La prefiero compartida

Antes de vaciar mi vida

No es perfecta mas se acerca a lo que yo

Simplemente soñé.

lunes, 25 de noviembre de 2019

Gary B B Coleman The Sky is Crying

Miguel Hachen

Obra "Guyra pytã" (fragmento)
Foto: Miguel Hachen neoguaraní

Mereció la pena, Joaquín Sabina de Sonetos y versos

El crepúsculo va con retraso
destiñendo la sal de la vida,
vivo en un callejón sin salida,
hace tiempo que no me hago caso.
Avanzando hacia atrás, paso a paso,
cada atajo parece una huida,
cuando pierda por fin la partida
roncaré a la salud del ocaso.
Partiré sin cumplir mi condena,
pensaré que mereció la pena
y, si tiene paciencia el destino,
sin hacerle al espejo un reproche
le daré la razón a la noche
y abriré otra botella de vino.
Joaquín Sabina

domingo, 24 de noviembre de 2019

A punto de caer, Charly García

Jimmy Lawlor

Cuando el otro se hace canción regresará por siempre.
No cualquiera se vuelve canción y te cae encima como una catarata de fotogramas irrepetibles que te hacen reír y llorar a la vez.
Canción escrita a mano en un papel guardado y emparchado, canción escrita con caricias.
Pueden pasar mil años y de repente un sopapo te despierta, y suena y resuena en cada rincón, y ahí esta otra vez el sonido del que creías haber escapado.
Te encontrás viendo todas las cosas que creías olvidadas, viendo al otro mirándote como solía hacerlo, te ves a vos amando a más no poder, dejando todo como si el mundo terminara ahí... pero no, no terminó.
Todo está lleno de música, pero en el fondo sabés que no hay otra igual y terminás comprendiendo que vas a vivir dos vidas para siempre, la que seguís construyendo y la que se quedó allá, en ese momento que supiste que nada en tu puta vida te iba a volver hacer bailar así.
CinWololo

Viajaste de verdad, pasaste sustos
Saltaste la pared cambiando
Yo estaba en un lugar
A punto de caer
Y aunque te parezca extraño
Música es lo que das
Si estás así
Piensa
El problema no está aquí
Cambiar es bien
Aún sin amor
Aún sin creer
Entiende
Donde estoy
Quizás tendrás que ver
A dónde vas
Piensalo otra vez
Entiende y ten valor
Salta y se feliz
Intenta
Para que fingir
No vale la pena
Música es lo que me das.

"De profundis", Oscar Wilde.

"De profundis"

Oscar Wilde.

Fragmento:

"Con la libertad, con los libros, las flores y la luna,

¿quién no puede ser feliz?"

Oscar Wilde, (1854- 1900) - Fue un escritor, poeta y dramaturgo de origen irlandés.


¿Cómo suponer que la persona en quien más confías, la persona a la que le entregas cuanto eres en tu más íntima esencia, en fin, aquella persona a quien amas como solo se puede amar la belleza o el arte pudiera conducirte al más funesto de los desenlaces? No puedes. Simplemente amas y confías y creas y sueñas. No hay garantías de posibles decepciones, es más, no existen en la realidad que juntos habéis inventado. La amistad, el amor no están libres de ser corrompidos. Pero, ¿cómo expulsar ese dolor? ¿Cómo expresar que te han despojado de todo en cuanto creías? Oscar Wilde lo hizo en una carta. Una carta que se convirtió en obra de arte que imitaba la vida. Desnudando al hombre que una vez fue el rey del dandismo, ofrece la tragedia de su vida en este intimísimo De profundis.
Hacia 1891, Oscar Wilde conoció a Alfred Douglas, Bosie, quien súbito se convirtió en su más íntimo amigo. Lejos estaba de suponer que su relación le conduciría a la destrucción de todo cuanto fue. Era Bosie un niño caprichoso, interesado solo en el dinero, fama y éxito que cosechaba el arte de Wilde, pero que, paradójicamente, jamás supo apreciar su Arte mayúsculo. Le llevó al dandi a crear, nueva paradoja, su última obra maestra, de profusa belleza estética y lingüística: este texto en forma de carta que Oscar Wilde escribió desde la cárcel de Reading, donde fue confinado tras el escándalo que supuso para la sociedad de la época la relación que ambos mantenían.
Retrotrayéndonos al tiempo que se relata en el texto, es inevitable sentir gran lástima por lo que tuvo que padecer Oscar Wilde. Poco tiempo antes de ser encarcelado en Reading gozaba del éxito de su obra La importancia de llamarse Ernesto que triunfaba en los teatros ingleses. Era respetadísimo en los círculos culturales más selectos. Su afilada crítica del arte, la belleza y la estética marcó un modo de contemplación nuevo sobre el arte. El escándalo que despertaron las injurias de Bosie y del padre de este hacia él por el tipo de relación que mantenían cambió todo aquello. Se quitaron de cartel todas sus obras teatrales y se prohibió representarlas, se quemaron sus libros y el nombre de Oscar Wilde fue estigmatizado hasta tal punto que quienes una vez lo amaron, después lo despreciaron e ignoraron. Oscar Wilde se quedó solo. Solo y enfermo en la cárcel.
Desde ahí escribió De profundis, la carta que envió a Bosie y donde le recriminaba cuánto mal le hizo. Cómo fue su amistad, cómo se aprovechó de él. En fin, chascarrillos de un hombre despechado que se desnuda para ofrecernos su versión más natural, la del hombre que tenía en mayor estima el arte como modo de vida. Es más, en esta obra, Wilde se convierte en el representante de su propio drama. La elegancia lingüística, la mordaz crítica de la sociedad inglesa y su modo de observar y entender la belleza discurren por un libro de lectura intensa. Intensa en el sentido de las emociones que en uno provocan. Tristeza, desolación, empatía hacia un hombre doliente. Amistad, cariño y afecto hacia su arte, que no es sino él mismo.
Como no todo puede quedarse en reproches, el libro me encantó también porque, como suele ocurrirme cada vez que leo a Oscar Wilde, aprendo un poquito más de su concepto del arte. Referentes literarios como Walter Pater, maestro del esteticismo que profesaba Wilde, o Goethe, entre muchos otros, ayudan al autor a embellecer aún más su prosa y, sobre todo, a acompañarle en la soledad que padeció en aquella cárcel. Unos versos que su madre le leía, pertenecientes a Goethe y de los que, con respeto, hago míos, eleva el dolor sufrido a un sentir divino:
«Quien nunca comió su pan en dolor,
Ni se pasó, llorando y esperando la tardía mañana,
Las horas de la noche,
Ese os desconoce, potencias celestes».
De profundis muestra al hombre que fue, el que reprocha todo su dolor, pero también el místico, el que perdona. Quizás este es su punto fuerte, que no permite que todo se quede en un largo desquite, sino en una obra elevada por conseguir lo más difícil, perdonar; al otro, a sí mismo. Oscar Wilde tiene en su haber algunas de mis lecturas favoritas: El retrato de Dorian Gray, La importancia de llamarse Ernesto, el cuento de El ruiseñor y la rosa. Este libro, esta profunda carta de sentimientos, de drama viviente, de arte en la vida, en fin, es otra de esas lecturas preferidas.
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