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martes, 31 de marzo de 2026

Hay una pregunta que atormentó a la literatura mundial durante décadas: ¿Por qué Juan Rulfo no volvió a escribir? Tras publicar Pedro Páramo en 1955, el mundo se rindió a sus pies, pero él se sumergió en un mutismo absoluto. Cuando le preguntaban, respondía con una timidez cortante: "Es que se me murió el tío Celerino, que era el que me contaba las historias". Pero la verdad era mucho más compleja y técnica.

El método del "tijeretazo": Escribir para borrar
El proceso creativo de Rulfo no era de acumulación, sino de sustracción. Se sabe que el manuscrito original de Pedro Páramo era mucho más largo y lineal. Rulfo, con una disciplina casi quirúrgica, comenzó a eliminar capítulos enteros, adjetivos y explicaciones.

Su método consistía en dejar solo la estructura ósea de la historia. Quería que el lector sintiera el "aire" entre las palabras. Por eso, en Comala, los muertos no asustan; simplemente están ahí, como el polvo. Rulfo no escribía sobre fantasmas; escribía sobre la omnipresencia de la ausencia.

El escritor que miraba a través de una lente
Un detalle que pocos conectan con su literatura es que Rulfo fue un fotógrafo magistral. Durante sus viajes por el México rural como agente de ventas de llantas Goodrich-Euzkadi, cargaba siempre con su cámara Rolleiflex.

Tomó más de 6,000 fotografías. Su ojo fotográfico dictó su prosa: Rulfo escribía imágenes. Si observas sus fotos de iglesias en ruinas o indígenas de mirada perdida, estás viendo los borradores visuales de El llano en llamas. Él no describía un paisaje; lo encuadraba. Su literatura es, en esencia, una sucesión de fotogramas estáticos donde el tiempo se ha detenido.

El "vicio" secreto: La literatura nórdica
Aunque se le asocia con el polvo de Jalisco, el método de Rulfo bebía de fuentes gélidas. Era un lector voraz de literatura islandesa y noruega (como Knut Hamsun). De ellos aprendió la sequedad del lenguaje. Decía que el español de México era demasiado "barroco y gordo", y su obsesión fue "adelgazarlo" hasta que solo quedara el susurro.

El manuscrito en los cuadernos escolares
Rulfo no usaba máquinas de escribir de lujo. Escribió gran parte de sus notas en cuadernos escolares de espiral mientras viajaba por carreteras polvorientas. No buscaba la inspiración; buscaba el tono de voz de la gente que encontraba en los pueblos. Se sentaba en las plazas a escuchar, no las anécdotas, sino la cadencia del habla. Por eso, cuando leemos a Rulfo, no leemos un libro; escuchamos un murmullo que viene de la tierra.

El final del juego: El silencio como obra de arte
Muchos creen que Rulfo sufrió un bloqueo. La realidad es que su nivel de autoexigencia era tan alto que consideraba que ya había dicho todo lo que valía la pena decir. Prefirió el silencio a la repetición. Se convirtió en un burócrata del Instituto Nacional Indigenista, editando obras de otros, mientras el mito de su "novela perdida" (La cordillera) crecía. Nunca la entregó. Destruyó los borradores porque no alcanzaban la perfección mineral de su primera obra.

miércoles, 18 de marzo de 2026

Durante su encarcelamiento en Reading Gaol, Wilde no solo escribió, sino que transformó la prisión en un teatro íntimo donde representaba para sí mismo y sus compañeros una tragicomedia de la vida y la injusticia.

Cuando en 1895 Oscar Wilde fue condenado a dos años de trabajos forzados por "indecencia grave", su mundo se redujo a una celda fría y oscura. Pero lejos de sucumbir al desánimo, Wilde convirtió ese encierro en un laboratorio creativo y un escenario privado.

Según testimonios de guardias y compañeros de prisión, Wilde organizaba pequeñas representaciones teatrales improvisadas, donde él mismo interpretaba personajes de sus obras y creaba monólogos que mezclaban humor, ironía y una profunda melancolía. Estas actuaciones no eran para un público externo, sino para mantener viva su mente y espíritu en medio de la brutalidad carcelaria.

Durante su tiempo en prisión, Wilde escribió De Profundis, una larga carta dirigida a su amante Lord Alfred Douglas. Pero lo que pocos saben es que esta carta no fue solo un texto para ser leído; Wilde la recitaba en voz alta, modulando su tono como si fuera un actor en un escenario. La escritura se convirtió en su forma de resistencia, un acto performativo que le permitía desafiar la soledad y la humillación.

Además, en la prisión, Wilde comenzó a trabajar en La balada de la cárcel de Reading, un poema que no solo denuncia la crueldad del sistema penitenciario, sino que también refleja su capacidad para encontrar belleza y humanidad en el sufrimiento. El poema fue escrito con una mezcla de rabia y compasión, y se convirtió en un himno para los presos olvidados.

Una anécdota poco conocida relata que Wilde, en un acto de desafío y teatralidad, pidió que le permitieran conservar un collar de perlas y una rosa roja durante su encarcelamiento. Estos objetos, símbolos de su identidad y su amor por la belleza, se convirtieron en sus amuletos personales. Los guardias, desconcertados, accedieron, y Wilde los exhibía en su celda como un rey en su trono, recordando que aunque preso, su espíritu seguía siendo libre y extravagante.

Al salir de prisión en 1897, Wilde estaba físicamente destruido y socialmente desterrado. Se exilió en Francia, donde vivió sus últimos años bajo el nombre de Sebastian Melmoth, un alter ego que reflejaba su caída y su renacimiento. Murió en 1900, a los 46 años, en la pobreza y el olvido.

Wilde fue la prueba de que incluso en las circunstancias más oscuras, el arte puede ser un acto de rebelión y supervivencia.

jueves, 5 de marzo de 2026

Albert Camus

Su maestro le dio libros cuando en su casa no había ninguno. Más de veinte años después, ganó el Premio Nobel y le escribió una carta: «Usted es una de las razones por las que estoy aquí».
7 de noviembre de 1913. Mondovi, Argelia.
Albert Camus nació en una pobreza de esas que suelen borrar el futuro antes de que empiece.
Su padre, Lucien, era un trabajador agrícola casi sin instrucción en la Argelia colonial francesa. Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, fue movilizado y enviado al frente. El 11 de octubre de 1914, Lucien Camus murió por las heridas sufridas en la batalla del Marne. Albert tenía once meses. Nunca llegaría a conocer de verdad el rostro de su padre.
Su madre, Catherine, se quedó sola con dos niños pequeños, sin dinero y con muy pocas opciones. Era parcialmente sorda y no sabía leer ni escribir. Para evitar que sus hijos pasaran hambre, aceptó el único trabajo que encontraba: limpiar casas de familias acomodadas.
Cada día, Catherine fregaba suelos en hogares donde había más libros en una habitación que los que ella había visto en toda su vida. Luego regresaba a un pequeño apartamento en Belcourt, uno de los barrios más pobres de Argel, donde vivía con sus hijos, su madre autoritaria y su hermano, que tenía una discapacidad.
Sin agua corriente. Sin baño dentro de casa. Y sin libros.
Albert Camus creció en el silencio. Su madre hablaba poco. Nunca había suficiente comida, nunca había suficiente espacio, nunca había suficiente de nada.
Por casi cualquier medida que importara en la Argelia colonial de los años veinte, Albert Camus parecía no tener futuro.

Con diez años, Albert se sentó en un aula abarrotada de la escuela comunal, una escuela pública primaria para hijos de familias trabajadoras.
Era callado. Observador. Menudo para su edad. Llevaba la misma ropa gastada semana tras semana. Sus compañeros se parecían mucho a él: niños pobres con un porvenir que parecía ya escrito, entre trabajos duros y vidas estrechas.
Para muchos, la escuela terminaba muy pronto. Después tocaba ponerse a trabajar.
Pero un maestro vio algo.
Louis Germain era un hombre serio y delgado que creía que la inteligencia no dependía del dinero. Había dedicado su vida a enseñar a niños pobres y había aprendido a reconocer a quienes podían salir adelante si alguien les daba una oportunidad.
Albert Camus era uno de ellos.
El niño casi no hablaba, pero cuando escribía, sus frases tenían una claridad que impresionó a Germain. Entonces tomó una decisión: ayudaría a ese niño.

Germain dedicó tiempo extra a Albert después de clase, sin cobrar nada. Lo preparó en lengua, literatura, matemáticas y en todo lo que necesitaba para presentarse al examen de beca que le permitiría entrar en el liceo.
Pero el verdadero obstáculo no era la capacidad de Albert. Era su familia.
Catherine necesitaba que su hijo trabajara. En cuanto fuera un poco mayor, podría aportar dinero a casa.
Louis Germain fue hasta el apartamento de Belcourt para hablar con ellos.
Se plantó en aquel espacio pequeño y oscuro, con las paredes gastadas y el peso de la pobreza en el ambiente, e intentó convencer a una madre casi sorda que no sabía leer y a una familia que veía la escuela como un lujo imposible.
Les dijo, en esencia: «Su hijo tiene talento. Si sigue estudiando, su vida puede ser distinta. Déjenme ayudarlo».
Catherine miró a aquel maestro que no tenía ninguna obligación de preocuparse por su hijo. No entendía del todo por qué insistía tanto.
Y dijo que sí.

En 1924, con apenas diez años, Albert se presentó al examen de beca para entrar en el liceo de Argel. Lo aprobó.
Se convirtió en uno de los pocos niños pobres de la Argelia colonial que lograron pasar a la enseñanza secundaria. La mayoría de sus nuevos compañeros procedían de familias con más recursos. Albert era el hijo de una mujer que limpiaba casas.
Vestía ropa usada. Apenas podía permitirse lo necesario. Pero estudió con una intensidad feroz porque entendía algo esencial: Louis Germain le había abierto una salida, y si fracasaba, esa puerta podía cerrarse para siempre.
Albert no fracasó.
Descubrió la filosofía, la literatura y el teatro. Leyó a Gide, Malraux y Dostoievski, autores que abordaban las mismas preguntas que lo acompañaban desde niño: ¿qué es la justicia?, ¿por qué existe el sufrimiento?, ¿cómo se vive en un mundo que no siempre tiene sentido?
Pero nunca olvidó de dónde venía. Cada día regresaba a Belcourt, al apartamento silencioso donde su madre seguía fregando suelos.

A los 17 años, Camus contrajo tuberculosis. Estuvo a punto de morir. Sobrevivió, pero la enfermedad le dejó secuelas en los pulmones y la conciencia de que su tiempo podía ser breve.
Eso lo cambió todo. Se obsesionó con una pregunta: si la vida es corta y no ofrece respuestas fáciles, ¿cómo se vive con dignidad?
Esas preguntas marcarían toda su obra.
En sus veinte años, Camus fue periodista y después novelista. Escribió El extranjero, sobre el absurdo de la existencia. Escribió La peste, una reflexión sobre cómo los seres humanos responden al sufrimiento que no controlan. Escribió El mito de Sísifo, donde sostuvo que la falta de sentido no obliga a la desesperación.
Camus se hizo famoso en todo el mundo. Sus libros vendieron millones de ejemplares. Intelectuales de todas partes discutían sus ideas.
Y en 1957, con 44 años, Albert Camus ganó el Premio Nobel de Literatura.

Estocolmo, diciembre de 1957.
Albert Camus subió al estrado para recibir uno de los mayores honores de la literatura. Era uno de los ganadores más jóvenes del premio. La ceremonia fue solemne: con presencia de la realeza, trajes de gala y discursos en varias lenguas.
Pero antes de esa ceremonia, tras conocer la noticia del Nobel, hizo algo que decía mucho más sobre él que cualquier discurso.
No escribió primero a su editor. No escribió primero a los críticos. Escribió a Louis Germain, su maestro de primaria en Belcourt.
La carta, fechada el 19 de noviembre de 1957, decía en esencia:
«Querido señor Germain: he dejado que se calme un poco el ruido a mi alrededor antes de hablarle desde el fondo de mi corazón. Acaban de concederme un honor demasiado grande, que no busqué. Pero cuando supe la noticia, después de mi madre, pensé en usted. Sin usted, sin la mano afectuosa que tendió al niño pobre que yo era, sin su enseñanza y su ejemplo, nada de esto habría ocurrido. Esta distinción me da al menos la ocasión de decirle lo que usted ha sido y sigue siendo para mí, y de asegurarle que sus esfuerzos y su generoso corazón siguen vivos en uno de sus escolares, que nunca ha dejado de ser su alumno agradecido. Lo abrazo con toda mi alma. Albert Camus».
Louis Germain, ya mayor y retirado, recibió aquella carta profundamente emocionado.
Había pasado su vida enseñando a niños pobres que, en muchos casos, desaparecían en la dureza del trabajo y el anonimato. Y uno de ellos, un niño silencioso de Belcourt, acababa de ganar el Nobel y lo reconocía como una figura decisiva.

Albert Camus murió tres años después, el 4 de enero de 1960, en un accidente de coche, a los 46 años.
Estaba en la cima de su fama. Todavía tenía libros por escribir e ideas por desarrollar. Pero una carretera francesa puso fin a todo.
En el abrigo llevaba un billete de tren sin usar: en un principio pensaba viajar en tren, pero aceptó ir por carretera con un amigo. Una elección mínima. Una muerte absurda, del tipo de ironía que había atravesado toda su obra.
Pero esto fue lo que quedó:
Sus libros, que siguen influyendo en la forma en que pensamos sobre el sentido, la moral y la rebelión.
Sus ideas sobre lo absurdo: que la vida no trae un significado garantizado, pero aun así puede vivirse con dignidad y lucidez.
Y aquella carta a Louis Germain, convertida con el tiempo en una de las más recordadas de la historia literaria.

Louis Germain le dio a Albert Camus algo más valioso que unos libros.
Le dio permiso para creer que la pobreza no definía su inteligencia ni su destino. Que el hijo de una mujer que limpiaba casas podía pensar, escribir e importar. Que el talento no era un privilegio reservado a los ricos, sino algo que también podía aparecer en un niño callado, sentado al fondo de un aula abarrotada en uno de los barrios más pobres de la Argelia colonial.
Germain murió en 1965, cinco años después de Camus. Alcanzó a ver cómo aquel alumno se convertía en una figura inmortal de la literatura.
En su casa no había libros. Su madre no sabía leer. Su futuro parecía destinado al trabajo más duro. Entonces un maestro se fijó en él, y más de veinte años después, ganó el Premio Nobel.

Fuente: Fundación Nobel ("Albert Camus, Premio Nobel de Literatura 1957", 1957)

jueves, 23 de enero de 2025

EL SILENCIO MÁS LARGO DE LA HISTORIA POR AMOR”‼️🤐
Un día lluvioso del año 1850 la policía se encontró a una mujer andrajosa y desorientada por las calles de New
York. La chica les habló en una lengua extranjera que ellos no pudieron entender.
Fue llevada a un hospital donde le diagnosticaron amnesia.
Y fue identificada como Adele Hugo, hija del famoso escritor Víctor Hugo, autor de "Los Miserables".
La historia de la mujer no solo rompió el corazón de su padre sino del mundo entero. Al saber que Adele se enamoró de un militar ingles llamado Albert Pinson, el cual la rechazó.
Él viajó y ella lo siguió hasta Nueva Escocia, donde el hombre vivió por años manipulando y quitándole el dinero a Adele, hasta que finalmente la abandonó sin dinero, sin amigos y destrozada en la ciudad de New York.
Adele fue devuelta a Francia pero estaba aniquilada en todos los aspectos, se sentía humillada y juró no volver a hablar nunca más.
Su padre Víctor Hugo trató por un espacio de 35 años de inducirla a que rompiera ese juramento. Pero sus esfuerzos fueron en vano.
Por un espacio de 65 años, desde 1850 hasta su muerte en 1915 Adele "la miserable" nunca volvió a hablar ni pronunció palabra alguna.
Se considera el silencio auto impuesto más largo de la historia.

miércoles, 15 de enero de 2025

Fotografía de la boda de Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares el 15 enero de 1940, hace hoy 85 años. Los testigos fueron Jorge Luis Borges, Enrique Drago Mitre y Óscar Pardo.

lunes, 6 de enero de 2025

LA VIDA ES EL ARTE DEL ENCUENTRO  -  FACUNDO CABRAL (22 de mayo de 1937 - 9 de julio de 2011)
“Como los budistas, sé que la palabra no es el hecho. Si digo manzana no es la maravilla innombrable que enamora el verano, si digo árbol apenas me acerco a lo que saben las aves, el caballo siempre fue y será lo que es sin saber que así lo nombro.
Sé que la palabra no es el hecho, pero sí sé que un día mi padre bajó de la montaña y dijo unas palabras al oído de mi madre, y la incendió de tal manera que hasta aquí he llegado yo, continuando el poema que mi padre comenzó con algunas palabras.
Nacemos para encontrarnos (la vida es el arte del encuentro), encontrarnos para confirmar que la humanidad es una sola familia y que habitamos un país llamado Tierra. Somos hijos del amor, por lo tanto nacemos para la felicidad (fuera de la felicidad son todos pretextos), y debemos ser felices también por nuestros hijos, porque no hay nada mejor que recordar padres felices.
Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la Tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Además, el universo siempre está dispuesto a complacernos, por eso estamos rodeados de buenas noticias. Cada mañana es una buena noticia. Cada niño que nace es una buena noticia, cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor es un soldado menos, por eso hay que cuidarse del que no canta, porque algo esconde. Eso lo aprendí de mi madre que fue la primera buena noticia que conocí. Se llamaba Sara y nunca pudo ser inteligente porque cada vez que estaba por aprender algo, llegaba la felicidad y la distraía, nunca usó agenda porque sólo hacía lo que amaba, y eso se lo recordaba el corazón. Se dedicó a vivir y no le quedaba tiempo para hacer otra cosa.
De mi madre también aprendí que nunca es tarde, que siempre se puede empezar de nuevo, ahora mismo, le puedes decir basta a la mujer (ó al hombre) que ya no amas, al trabajo que odias, a las cosas que te encadenan, a la tarjeta de crédito, a los noticieros que te envenenan desde la mañana, a los que quieren dirigir tu vida, ahora mismo le puedes decir basta al miedo que heredaste, porque la vida es aquí y ahora mismo.
Me he transformado en un hombre libre (como debe ser), es decir que mi vida se ha transformado en una fiesta que vivo, en todo el mundo, desde la austeridad del frío patagónico a la lujuria del Caribe, desde la lúcida locura de Manhattan al misterio que enriquece a la India.
Caminando comprobé que nos vamos encontrando con el otro, lenta, misteriosa, sensualmente, porque lo que teje esta red revolucionaria es la poesía. Ella nos lleva de la mano y debajo de la luna, hasta los últimos rincones del mundo, donde nos espera el compinche, uno más, el que continúa la línea que será un círculo que abarcará el planeta. Esta es la revolución fundamental, el revolucionarse constantemente para armonizar con la vida, que es cambio permanente, por eso nos vamos encontrando fatalmente para iluminar cada rincón. Que nada te distraiga de ti mismo, debes estar atento porque todavía no gozaste la más grande alegría ni sufriste el más grande dolor. Vacía la copa cada noche para que Dios te la llene de agua nueva en el nuevo día. Vive de instante en instante porque eso es la vida.
Me costó 57 años llegar hasta aquí, ¿cómo no gozar y respetar este momento? Se gana y se pierde, se sube y se baja, se nace y se muere. Y si la historia es tan simple, ¿porqué te preocupas tanto?. No te sientas aparte y olvidado, todos somos la sal de la Tierra. En la tranquilidad hay salud, como plenitud dentro de uno.
Perdónate, acéptate, reconócete y ámate, recuerda que tienes que vivir contigo mismo por la eternidad, borra el pasado para no repetirlo, para no abandonar como tu padre, para no desanimarte como tu madre, para no tratarte como te trataron ellos, pero no los culpes porque nadie puede enseñar lo que no sabe, perdónalos y te liberarás de esas cadenas.
Si estás atento al presente, el pasado no te distraerá, entonces serás siempre nuevo. Tienes el poder para ser libre en este mismo momento, el poder está siempre en el presente porque toda la vida está en cada instante, pero no digas “no puedo ni en broma” porque el inconsciente no tiene sentido de humor, lo tomará en serio y te lo recordará cada vez que lo intentes.
Si quieres recuperar la salud abandona la crítica, el resentimiento y la culpa, responsables de nuestras enfermedades. Perdona a todos y perdónate, no hay liberación más grande que el perdón, no hay nada como vivir sin enemigos. Nada peor para la cabeza y por lo tanto para el cuerpo, que el miedo, la culpa, el resentimiento y la crítica que te hace juez (agotadora y vana tarea) y cómplice de lo que te disgusta. Culpar a los demás es no aceptar la responsabilidad de nuestra vida, es distraerse de ella. El bien y el mal viven dentro de ti, alimenta más al bien para que sea el vencedor cada vez que tengan que enfrentarse.
Lo que llamamos problemas son lecciones, por eso nada de lo que nos sucede es en vano. No te quejes, recuerda que naciste desnudo, entonces ese pantalón y esa camisa que llevas ya son ganancia. Cuida el presente porque en él vivirás el resto de tu vida. Libérate de la ansiedad, piensa que lo que debe ser será, y sucederá naturalmente.” 

FACUNDO CABRAL: Rodolfo Enrique Cabral Camiñas (La Plata, Buenos Aires, 22 de mayo de 1937 - Guatemala, 9 de julio de 2011), de nombres artísticos Indio Gasparino —en sus comienzos— y luego Facundo Cabral, fue un cantautor, poeta, escritor y filósofo argentino.
En los recitales que realizó, el compositor revelaba algunos aspectos personales de su vida como que no tenía hogar y que recorría el mundo viajando de hotel a hotel. Por eso se autodefinió como "vagabundo first class".
Sin embargo, este aspecto como muchos otros, jamás fueron comprobados ya que nunca se han realizado libros biográficos, ni documentales acerca de Cabral. El cantautor fue el único portavoz acerca de su vida y obra. Por ejemplo, el cantante Alberto Cortez —quien realizó extensas giras con el músico— escribió una columna de opinión cuando falleció el cantautor en la que sostenía que "fue un personaje controversial que se inventó a sí mismo".
Cabral fue asesinado en Guatemala el 9 de julio de 2011 por sicarios que lo confundieron con un empresario vinculado al narcotráfico.
La Unesco lo declaró en 1996 "Mensajero mundial de la paz" y fue nominado al premio Nobel de la Paz en 2008. 

jueves, 26 de diciembre de 2024

VISIONARIA!
La mujer que estaba pintando para el futuro.

"En el verano de 1986, un agricultor sueco reclamó su casa de campo, abandonada por su último inquilino.
En el sótano adyacente a la casa, se encuentran enormes cajas de madera, cubiertas de polvo de años. Cuando los abre, se queda aturdido.
Había 1.200 pinturas, algunas de las cuales eran muy grandes, con figuras geométricas en colores intensos.
Llamé a un vecino, presumiblemente más educado o informado, pero ni siquiera este último entendía lo que acababan de descubrir.
Asumieron que las pinturas eran parte de un gran escenario, o que eran bienes ilegales.
El vecino pensó en llamar a un amigo que trabajaba en un museo, quien le preguntó si las pinturas tenían una firma. "Sí", dijo el vecino, 'en la esquina Hilma Klint' está escrito.

Oficiales y aficionados al arte llegaron y se llevaron las cajas. Unas semanas después, el Museo de Arte de Estocolmo publicó un inusual descubrimiento.
Se trataba de más de mil pinturas, dibujos y ensayos teóricos, obras totalmente abstraídas de formas geométricas, colores puros y procesamiento preciso, firmadas y datadas entre los últimos años del siglo XIX y principios del siglo XX.
La originalidad de estas obras reside en sus fechas: Fueron pintadas antes de que Kandinsky, Malevitch y Mondrian "inventaran" la pintura abstracta.

Hilma era entonces un precursor obvio.
¿Por qué nadie la conoció? ¿Por qué están escondidas las pinturas?

Hilma Klint nació en Estocolmo en 1862.
Su padre era matemático y poseía una gran biblioteca en la que la pequeña Hilma leía todo lo relacionado con la geometría y el arte.
A la edad de 20 años, entra en la Academia Sueca de Arte, una de las pocas escuelas que aceptan mujeres, y se convierte en una de las primeras pintoras europeas en organizar exposiciones y ganarse la vida con su trabajo.
Retratos pintados y paisajes realistas apreciados por sus clientes.
Digamos que hizo un trabajo decente, bien hecho, pero no mucho.
En esos años se inventaron los rayos X y se descubrieron ondas electromagnéticas, lo que permitió enviar información a través del aire y el espacio.

Estos eventos sacudieron a Hilma hasta la médula y llegó a la conclusión de que existían mundos paralelos.
Interesado en estas realidades alternativas y diferentes planos de percepción.
Porque en ese momento las ciencias estaban orientadas hacia el espiritualismo y sus límites eran borrosos, Hilma participó en sesiones espirituales.
También se sintió alentada por la posibilidad de comunicarse con su hermana más querida, que ya había fallecido.
No podía comunicarse con su hermana, pero creó un club con otras cinco mujeres.
Se reunían todos los viernes, convocarían a los espíritus y organizarían sesiones de pintura y poesía automáticas (lo que los surrealistas hicieron años después).
Hilma comenzó a crear pinturas raras con manchas al azar, fingiendo dejar que otras energías se apoderaran, luego ordenó este caos basado en las estructuras geométricas de la naturaleza, que conocía bien desde niña.

A ella le gustó mucho. Le gustó tanto que quiso olvidar los paisajes y retratos anteriores.
Pero temía por su reputación como un "retratista serio" y por su solvibilidad financiera.
Así que tomó la desconcertante decisión de llevar una doble vida.
Pasa unos días haciendo sus recados y otros encerrándose en una casa de campo para dar aire libre a una pasión creativa que mantiene absolutamente secreta.
Dos pintores en uno.
Así que se la llevó durante varios años y, en el día que entregó su testamento, nombró a su único heredero, su nieto Erick, con la condición de que guardara sus pinturas en cajas de madera que sólo pudieron abrirse 20 años después de su muerte.
¿Por qué ella tomó esta decisión?
Tal vez ella vio sus pinturas como una visión muy íntima y sincera, sobre sólo ella; tal vez pensó que su trabajo estaba completamente fuera de las reglas académicas y que hacerlo público pondría fin a su brillante carrera; o tal vez tuvo el ego y la enorme arrogancia de asumir que el mundo no estaba listo para ver su trabajo. Pura presunción.
Hilma no dio explicaciones.
Pero la vida decidió diferente: el nieto dejó este mundo antes de la fecha de la revelación y las pinturas permanecieron ocultas durante muchos años, más de lo que a Hilma le hubiera gustado, hasta 1986, cuando el granjero sueco los encontró o en su sótano.
En la década de 1980, la vanguardia de finales del siglo había sido completamente asimilada; el arte estaba tomando su propio curso más diversificado.
En medio de esta agitación global, Hilma Klint regresó del más allá para ocupar su lugar como la verdadera madre de todos los aventureros abstractos."

Hilma af Klint
(Solna, 26 de octubre de 1862 - Danderyd, 21 de octubre de 1944) fue una pintora sueca y pionera en el campo de la pintura abstractismo.

sábado, 23 de noviembre de 2024

Última carta enviada por Tolstói a sus hijos antes de huir de su casa, pocos días antes de morir el 20 de noviembre de 1910.

lunes, 18 de noviembre de 2024

A 158 años de su nacimiento

Lola Mora: entre debates y múltiples facetas

Discusiones sobre el lugar de nacimiento, su veta como escultora, inventora, urbanista, la participación en la búsqueda y extracción de petróleo en Salta y hasta la aventura de ser contratista del famoso tren Huaytiquina, son algunas de las huellas que dejó Dolores Mora en sus 70 años de vida.


Reconocida como la primera escultora de Latinoamérica, abriéndose paso en lugares históricamente vedados para las mujeres, Lola Mora, nacida el 17 de noviembre de 1866 en el sur salteño, fue precursora en la disciplina escultórica, pero no solo en ello, sino que su vida guarda facetas poco exploradas que resultan llamativas a la luz de lo que se conoce como su actividad pública.

Si bien son muchos quienes estudiaron y exploraron su vida, sin duda una de las personas que más indagó inclusive en sus aristas desconocidas, y lo sigue haciendo, es el salteño Antonio Sorich, docente y escritor, quien lleva más de 30 años investigando la figura de Lola Mora.

Esta inquietud, como él mismo lo expresa, surgió en 1993, en Rosario, en Santa Fe, cuando vió obras de arte de Lola a la intemperie y en una situación de abandono. “Eso fue lo primero que me llamó la atención, estaban todas en el patio de la madera, que era el lugar donde estaban las maderas, justamente, que se llevaban desde el norte a Santa Fe para los trenes”.

Pero el otro tema que me llamaba la atención”, continúa Sorich, “es que había un debate, una discusión fuerte, donde algunos decían que había nacido en Salta y otros, en Tucumán, algo que ya con varios años de investigación, pude dilucidar”.


Este primer punto, que Sorich estudió y documentó puntillosamente, aún sigue agitando aguas. “El primer censo de la Nación, que hace Domingo Faustino Sarmiento, y tiene lugar en 15 de septiembre de 1867, es contundente. Aparece una pequeña de 3 años de edad llamada Dolores Mora, justamente en el censo de la localidad de El Tala, Departamento La Candelaria, provincia de Salta”.

hacer hincapié en el lugar de nacimiento de Lola, El Tala, y que siempre perteneció a la provincia de Salta. Es verdad que ella fue bautizada en la capilla de la Villa Vieja de Trancas, Tucumán, ¿Por qué razón? Porque justamente El Tala no tenía parroquias”. Son dos localidades separadas por poco más de 15 kilómetros.

“Y aquí voy a hacer dos observaciones”, resalta Sorich, “el cura que la bautizó, José Torresomite un dato central, y es poner dónde había nacido la criatura, lo que significó posteriormente toda una discusión alrededor del lugar de nacimiento de Dolores Mora. Pero debo recordar también que tanto la parroquia de Trancas, el curato de Trancas, como la iglesia matriz de San Miguel de Tucumán y toda su jurisdicción, dependían en forma directa del Obispado de Salta, fue un error de mucha gente decir ‘el Obispado de Tucumán’, porque recién se creó en 1897”.

Sorich continúa: “en el segundo censo de la Nación, que se hace durante la presidencia de José Evaristo Uriburu en 1895, Lola declara, como las hermanas y hermanos que están con ellos, que son nacidos en Salta”, certificando así, gracias a los censos nacionales, el lugar de nacimiento de Lola Mora, algo que inclusive con esta informacion, sigue generando abiertas polémicas interprovinciales.


Pero más allá del lugar de nacimiento, es bueno trazar algunas líneas sobre lo que fue la vida de la pequeña Dolores, quien a los 6 años fue enviada a Tucumán como pupila a un establecimiento educativo donde la figura del pintor y dibujante italiano radicado en Tucumán, Santiago Falcucci, será determinante para su vida posterior, siendo él su primer maestro.

Y si bien el camino del arte será su recorrido más conocido públicamente, “No sólo se dedicó a la escultura”, dirá Antonio Sorich, “sino también fue inventora. Por ejemplo, inventó una máquina de cine para ver a plena luz del día, realizado de una forma en que el aparato construido era un prototipo de televisor que hoy conocemos. También inventa un auto a vapor, planos a los que pude acceder gracias a los descendientes del segundo matrimonio del esposo de Lola que está en Buenos Aires”.

Como si esto fuera poco, Lola, aún en Salta, se embarcó en una aventura de grandes dimensiones, “participó aportando como contratista en el tendido de vías del ferrocarril trasandino, Ramal C14, hoy conocido como Tren a las Nubes, que por la altura que tiene, el diseño que está hecho, era una audacia muy grande meterse allí”.


Con su vida ya constituida en la vecina provincia de Jujuy, Lola continúa explorando nuevas facetas. “Otra cosa muy llamativa es su desempeño como urbanista, ya que participa en el diseño de lo que es la capital de Jujuy, ella trabajó sobre las calles haciendo propuestas al gobernador, sugiriéndole cómo quedaría mejor y la ventaja que tiene la forma en que está la ciudad trazada. También recomendó cómo se debían implementar algunos arreglos para que la ciudad sea más atractiva. Ella misma hace la colocación de sus estatuas en Jujuy, que habían sido expulsadas del Congreso de la Nación (por desacuerdos políticos), las dispone y diseña el jardín del espacio que rodea la casa de gobierno", completa Antonio Sorich.


En busca de petróleo en Rosario de la Frontera

Una de las piezas audiovisuales realizadas sobre Lola Mora es el documental del salteño Alejandro Arroz llamado “La otra Lola Mora”, donde se relata: “A los 58 años regresa Lola Mora a Salta con la convicción de que en el suelo salteño dormía una gigantesca riqueza que la moviliza a explorar numerosas minas. Lola planea extraer petróleo a partir de los esquistos bituminosos que en todo el mundo son valorados como una reserva futura, y para ello, se instala en una finca en Rosario de la Frontera, Salta”.

Este sitio al que llega Lola data de una larga historia. A fines del siglo XIX y principios del siglo XX, el Balneario y Hotel Termas en la localidad de Rosario de la Frontera disfrutó de un gran esplendor. A él concurrían personalidades de la política y la cultura tanto regionales, nacionales como internacionales. Y entre quienes concurrían asiduamente al Hotel se encontraba Lola Mora, habiendo entonces ya una vinculación con el territorio en el que se adentraba.


Es por ello que, retirada del arte que le dio gran trascendencia, se radicó en finca Las Bateas, cerro de Las Termas, Rosario de la Frontera, con la idea de desarrollar un proyecto minero.

Al respecto, el historiador rosarino Carlos Maita, quien estudió la estancia de Lola Mora en aquella región, comenta: “Puntualmente, doña Lola Mora buscaba destilar los esquistos bituminosos, petróleo fósil de la Formación Yacoraite, de una antigüedad de 65 millones de años, los cuales afloraban en la zona. La intención era extraer de ellos aceites lubricantes”. Para esta tarea comenzó la construcción de grandes hornos de los cuales hoy persisten algunas paredes levantadas en un terreno en ruinas.

“Hay vecinos de la localidad de Los Baños, como don Candelario RojasFelisa Arroyo (que conocí al visitar el lugar), don Baldomero Amaya y don Juan Antonio Robledo, quienes vivieron alrededor de un siglo y trabajaron en la empresa”, remarca Maita. “Candelario fue peón de trabajo de Lola Mora en las canteras, y doña Felisa hizo apadrinar su casamiento con la escultura”.

“Pude dialogar en sendas oportunidades con Candelario y con Felisa en los años 80 y 90 y sus testimonios, de gran valor histórico, permitieron elaborar informes referidos a esta faceta de la vida de Lola Mora no muy difundida todavía o directamente nunca difundida”.

Carlos Maita recuerda: “Hoy la finca Las Bateas es propiedad de un grupo asociado que la adquirió a su antiguo dueño, don José López Sendín, quien allá por los años 90 accedió a dialogar conmigo, alentando la idea de ceder el espacio necesario para que la casona fuera reconstruida. Esta idea jamás prosperó debido a la desidia de los gobiernos municipales rosarinos y de sus legisladores provinciales”.

Es siempre necesario recordar figuras del tamaño y la trascendencia de Lola Mora, quien no solo supo abrirse camino dentro del plano cultural en una época histórica en la que resultaba muy difícil el acceso de las mujeres a determinados lugares de exposición, prestigio y posibilidad de exposición pública de sus obras, sino que también se dedicó a explorar en otras facetas e inquietudes que se planteó en su vida.

Sin duda la vida de Dolores Mora rebasó la plástica y fue totalmente multifacética. Pero su legado escultórico resultó tan potente que se renueva en cada año con vigencia, gracias a que en su honor, se celebra todos los 17 de noviembre el Día Nacional del Escultor y las Artes Plásticas.



viernes, 8 de noviembre de 2024

“Crecí en el mar y la pobreza fue para mí fastuosa; después perdí el mar, todos los lujos me parecieron entonces grises, la miseria intolerable. Desde entonces, espero. Espero los navíos de vuelta, la casa de las aguas, el día límpido”.
Albert Camus, El mar aún más cerca.
“El verano” (1954)
Nació en Dreán, Argelia, el de 7 de noviembre de 1913

domingo, 15 de septiembre de 2024

____In memoriam____
DANTE, EL POETA SUPREMO
Nacido en Florencia en 1265 en el seno de una familia de la pequeña nobleza, Dante Alighieri fue poeta, prosista, teórico de la literatura, filósofo y pensador político italiano.
Su madre falleció cuando todavía era niño, y su padre al cumplir los 18 años. El suceso más importante de esta desdichada juventud, según su propia revelación, fue conocer, en el año 1274, a Beatriz, la mujer a quien amó y que exaltó como símbolo supremo de la gracia divina, primero en "La Vida Nueva" y, posteriormente, en su obra maestra, "La Divina Comedia".
Esta obra se convirtió en cimiento del pensamiento moderno y acabó con la aseveración del entendimiento medieval del mundo. Es considerada la mayor obra literaria compuesta en italiano, una de las obras fundamentales de la transición del pensamiento medieval al renacentista y una de las cumbres de la literatura universal.
Dante la escribió en el dialecto toscano, matriz del italiano actual, que se utilizó entre los siglos XI y XII. Sentó así las bases para el idioma que utilizaría Italia en el futuro.
El autor, modestamente, tituló Comedia a la obra pues, de acuerdo con el esquema clásico, no podía ser una tragedia, ya que su final era feliz.
Apodado «el Poeta Supremo» (en italiano «il Sommo Poeta»), también se le considera el «padre del idioma italiano» (llamado volgare en aquella época). Su primera biografía fue escrita por Giovanni Boccaccio (1313 -1375), en el Trattatello in laude di Dante.
Dante colaboró activamente en las luchas políticas de su tiempo y fue un enérgico defensor de la unidad italiana. Redactó varios tratados en latín sobre literatura, política y filosofía. Por sus ideas políticas fue desterrado de Florencia.
En 1316, su ciudad natal le ofreció regresar pero bajo las mismas condiciones que solían imponerse a los criminales perdonados por las autoridades de Florencia. El poeta desestimó la propuesta, objetando que jamás volvería a menos que le fuesen restituidos por completo su dignidad y su honor. Siguió, por tanto, viviendo en el destierro, y vivió sus últimos años en Rávena, donde murió el 14 de septiembre de 1321.
Fue, sin lugar a dudas, el poeta supremo y una de las personalidades más importantes de la literatura universal.
Dante fue sepultado en Rávena pero sus restos han sido requeridos durante siglos por los ciudadanos de Florencia, que le tenían reservada una sepultura en la Basílica de la Santa Croce.
Esa tumba ha estado siempre vacía, es solo un monumento funerario y el cuerpo de Dante permanece en su tumba en Rávena. El frente de su tumba en Florencia se lee «Honrad al más alto poeta»
La vida y obra de Dante ha tenido una influencia decisiva en la construcción de la identidad italiana y en general en la cultura moderna. Muchos escritores e intelectuales han utilizado la Divina Comedia y otras de sus obras como una fuente de inspiración temática, lingüística y expresiva.
La influencia de la poesía trovadoresca y estilnovista (‘Dulce estilo nuevo’), sobre Dante Alighieri queda reflejada en su Vida nueva, conjunto de poemas y prosas dirigidos a Beatriz, razón de la vida del poeta y también de sus tormentos, y en sus Rime Petrose (1296), dirigidas a una amada supuesta, a la que escribe sólo para disimular ante los demás su verdadero amor. El juego poético-amoroso oscila entre la pasión imposible y la espiritualizada idealización de la figura de la amada, aunque las rígidas formas del estilnovismo adquieren una fuerza y sinceridad nuevas en manos de Dante.
El experimentalismo de los poemas de Dante Alighieri y la búsqueda consciente de un estilo propio culminarán finalmente en La divina Comedia, una de las cumbres de la literatura universal. Dividida en en tres cantos (el Infierno, el Purgatorio y el Paraíso) y escrita en tercetos, se resume en ella toda la cosmología medieval mediante la presentación del recorrido del alma de Dante, guiada primero por Virgilio y más adelante por Beatriz, en la expiación de sus pecados. Con un lenguaje vívido y de gran riqueza expresiva, el poeta mezcla los elementos simbólicos con referencias a personajes históricos y mitológicos, hasta construir una equilibrada y grandiosa síntesis del saber acumulado por el hombre desde la Antigüedad clásica hasta la Edad Media.

Fuentes: Ministerio de Cultura, Argentina; Wikipedia y Biografías y vidas. 
Arte: William-Adolfo Bouguereau, Dante y Virgilio en el infiermo

domingo, 8 de septiembre de 2024

Carta de Virginia Woolf a su marido escrita antes de su suicidio

Seres

CUANDO NELSON MANDELA OFRECIÓ EL ALMUERZO AL QUE SE ORINÓ EN SU CABEZA... 

“Después de convertirme en Presidente, invité a mi acompañante a almorzar a un restaurante. Nos sentamos y cada uno preguntó qué quería. En la mesa de enfrente, había un hombre esperando a que lo sirvieran. Cuando lo sirvieron, le dije a uno de mis soldados que fuera a pedirle a ese señor que se uniera a nosotros. El soldado fue y le dio mi invitación. El hombre se levantó, cogió su plato y se sentó a mi lado. Mientras comía, sus manos temblaban constantemente y no levantaba la cabeza de la comida. Cuando terminamos me saludó sin mirarme, le estreché la mano y se alejó. El soldado me dijo: Madiba ese hombre debe haber estado muy enfermo ya que sus manos no dejaban de temblar mientras comía. - ¡No, no, absolutamente! La razón de su temblor es otra. así que le dije: Ese señor era el alcaide de la prisión en la que yo estaba. Después de que me torturó, grité y lloré pidiendo un poco de agua y él vino y me humilló, se rió de mí y en lugar de darme agua, me orinó en la cabeza. No está enfermo, tenía miedo de que yo, ahora presidente de Sudáfrica, lo mandara a la cárcel y le hiciera lo que me hizo a mí. Pero yo no soy así, este comportamiento no es parte de mi carácter, ni de mi ética. Las mentes que buscan venganza destruyen estados, mientras que las mentes que buscan reconciliación construyen naciones. Al salir por la puerta de mi libertad, supe que si no hubiera dejado atrás toda la ira, el odio y el resentimiento, todavía sería un prisionero. " 

Nelson Mandela

Cuestión de esencia no de apariencia.
Somos lo que hacemos no lo que decimos que vamos a hacer.

viernes, 6 de septiembre de 2024

"Virginia Woolf y Victoria Ocampo. Biografía de un Encuentro"
IRENE CHIKIAR BAUER

Ella me animó a escribir. Con nadie me entendí mejor que con ella sobre el lugar que había de ocupar la mujer en las letras, dice Victoria Ocampo de Virginia Woolf.

Irene Chikiar Bauer, Doctora en Letras, nos invita a conocer lo que significó el encuentro entre estas dos mujeres que se enriquecieron mutuamente con sus diferencias y similitudes. Dos escritoras sin educación formal; apasionadas por sus luchas personales y por sus posiciones en el mundo intelectual y político de la época; que trascendieron las barreras y limitaciones impuestas a su clase social y a su género. Esta fabulosa escritora y periodista argentina, autora de la monumental “Virginia Woolf, la vida por escrito” la mayor investigación sobre la autora de “Orlando” traducida al español, escribió Virginia Woolf y Victoria Ocampo. Biografía de un encuentro, libro en el que ahonda en la amistad entre ambas.

Virginia Woolf  aquella feminista que usó la modestia para cambiar el mundo y que dio el punta pie inicial a un movimiento que esta mas vigente que nunca en el cual los celos amorosos, las herencias y una caja de mariposas que cruzó el océano y hoy, casi un siglo después, todavía brilla como el testimonio de una de las amistades más interesantes de la literatura del siglo XX, todo esto puede encontrarse en Biografía de un encuentro, la profunda investigación sobre las diferencias y similitudes de dos apasionadas escritoras sin educación formal que trascendieron las barreras y limitaciones impuestas a su clase social y a su género.

Comencemos por las mariposas de la amistad
Pocos años después de fundar la Revista y Editorial Sur, en una etapa de gran plenitud personal, Victoria Ocampo, una mujer que proviene de una acaudalada familia argentina, decide enviarle a la escritora inglesa Virginia Woolf una caja de mariposas de Sudamérica. Con este gesto quiere certificar que la ha escuchado con atención, y que el vínculo amistoso y profesional que están construyendo tiene la capacidad de surcar el océano Atlántico.

Victoria es generosa. Ha recibido, y recibirá, varias herencias, desea gozar de la vida, lo que para ella significa rodearse de la flor y nata de los escritores que admira. Si Virginia quisiera, si estuviera dispuesta, seguramente le mandaría de regalo un pasaje para que visitara la Argentina. Pero Virginia no se anima a dejar Inglaterra para hacer un viaje tan largo, nunca se ha subido a un avión. Prefiere emprender otros vuelos, los de la creatividad y la fantasía.

En Fin de viaje, su primera novela, publicada en 1915, supo crear una Sudamérica a la medida de sus sueños. O de sus pesadillas, si nos atenemos al trágico final de Rachel, la joven heroína, quien, como la autora del libro, pierde a su madre en la infancia. Los temas principales de la novela, como los mandatos que pautaban las relaciones entre hombres y mujeres jóvenes, la escasa preparación y la ignorancia en materia sexual de las chicas de su estrato social, serán desarrollados en la mayoría de los libros de Virginia Woolf.

No es extraño, entonces, que en su primera novela aparezca como personaje secundario la señora Dalloway, que será protagonista del libro que unos quince años después llevará su nombre. En Fin de viaje, asistimos a una escena de acoso cuando Richard Dalloway, político conservador y contrario al voto femenino, se abalanza sobre la incauta Rachel y fuerza un abrazo y un beso del que luego la responsabiliza diciendo que ella lo había tentado.

Darle al territorio sudamericano el estatus de lo extravagante, o de lo insólito, pudo haber contribuido a que, para Virginia Woolf, nuestra Victoria Ocampo fuera representante de ese exotismo. Por su parte, Victoria asociaba la literatura y la lengua inglesa al polo civilizatorio de  aquella conjuncion civilización y barbarie dictada por Sarmiento. Pero, además, después de haberla leído, proyectándose en sus protagonistas y sintiendo que tenía mucho en común con ella, a Victoria, Virginia le parecía genial y de una extraordinaria belleza.

Y es así como relata la primera visión que tuvo de ella: “… de pronto oí su nombre y el mío pronunciados por un amigo, y al volver la cabeza hacia esa voz, el rostro maravilloso ya estaba vuelto hacia el mío”. La atracción fue mutua, las dos sabían de dónde provenían y adónde querían llegar.

Pensar en la adolescencia y juventud de Virginia Woolf y de Victoria Ocampo nos conduce a reflexionar acerca de la época que les tocó vivir. Época en la que predomina lo espiritual cuya educación religiosa y sentimental entra en colisión con la vida moderna y con las expectativas de las jóvenes de su época. En estas, se da un conflicto, una discordancia. Se ven divididas entre los valores heredados, valores que ya no encarnan, y un presente que aún no comprenden del todo, pero que quieren transformar.

Mucho antes que las protagonistas de ese libro, Virginia Woolf y Victoria Ocampo sintieron algo similar. Las dos nacieron en una época que propiciaba un modelo femenino, representado por sus madres, con el que no se sintieron identificadas.”... Santa paciencia, resignación, decoro, no expresar nunca los propios deseos era lo que se esperaba de niñas como ellas...” nacidas, como se dijo, en las dos últimas décadas del siglo xix: Virginia en 1882, Victoria en 1890.

Conmovida profundamente por sus novelas y ensayos, en los que Virginia Woolf había elaborado vivencias e impresiones de la condición femenina, Victoria Ocampo deseó traducir a nuestro idioma los “momentos de visión” y la “poesía de la existencia” que los caracterizaba. Conocer a Virginia Woolf fue el paso necesario para lograr otro objetivo.

Victoria pretendía hacer traducir sus libros al castellano y publicarlos en la Revista y Editorial Sur, que recientemente había fundado. Apasionada por la vida y la lectura, siempre deseosa de encontrarse con sus escritores admirados, la editora argentina también ansiaba llegar al círculo íntimo de Virginia Woolf.

Por eso le envió aquella caja con mariposas sudamericanas que aún se encuentran en la que fue la casa de Woolf y hoy es un museo. Para comprender lo amoroso del regalo, para entender lo que para Victoria Ocampo significó la amistad de Virginia Woolf tenemos que  comprobar lo que tenían en común y, como en toda amistad que se precie, aquellas diferencias que las separaban. 
El libro de Irene Chikiar Bauer  invita a recorrer este camino de conocimiento y reconocimiento junto a ellas. Vale la pena lo van a disfrutar.

Magister Liliana Leal

jueves, 29 de agosto de 2024

Platón hizo colocar un enorme cartel en la entrada de la Academia, decía: "No pase quien no sabe geometría".

Con la geometría se aprende a razonar, pero no es ésa la razón por la que Platón la exigía.

Con la geometría se aprende también a hacer abstracciones, pero tampoco es esa la razón por la que Platón la exigía.

Calicles tiene una ambición desenfrenada. Se lleva puesto todo y a todos con tal de saciar sus deseos.

Sócrates le reprocha: "Piensas así, Calicles, porque descuidas la geometría"

Con la geometría se aprende a apreciar la belleza de la armonía y de las proporciones.

Sin geometría, dice Sócrates, no hay armonía; sin armonía, es imposible la convivencia, y sin convivencia, no hay amistad.

A partir de ahora, la primera pregunta cuando conozcas a alguien podría ser: 
"¿Sabes geometría?"

domingo, 18 de agosto de 2024

Tiempos felices...

❣ROMY SCHNEIDER Y ALAIN DELON 

PARÍS 1959
Los recordamos

El actor francés y la actriz austriaca mantuvieron una tempestuosa relación entre 1958 y 1963.

Romy Schneider (Viena, 23 de septiembre de 1938-París, 29 de mayo de 1982).

Alain Delon (8 de noviembre de 1935, Sceaux, Francia- 18 de agosto de 2024, Douchy-Montcorbon, Francia).

El actor fallecido este domingo a los 88 años y la austriaca fueron dos símbolos sexuales y artísticos de la época. La actriz que encarnó a Sissi Emperatriz tal vez nunca superó el final de su amor con el protagonista de El Gatopardo. El 29 de mayo de 1982, devastada por la muerte de su hijo de 13 años, se fue para siempre. Tenía 43 años. Después de muerta, Delon reconoció que fue el amor de su vida. Delon y Schneider se habían conocido cuando Romy tenía 19 años y Alain, 23. "Voy a decirte adiós, la despedida más larga, mi puppelé". Así es como te llamaba, "pequeña muñeca", en alemán"; así lo escribió Delon tras la muerte de Romy.

Remedios de Escalada de San Martín

Remedios, la mujer que dejó una huella en la historia argentina


Certificado de defunción de Doña Remedios de Escalada, esposa de José de San Martín, el 3 de agosto de 1823. 
Documento: Buenos Aires, 27 de enero de 1896.
Tesoro AGN. Sucesiones 8380.

Transcripción:

Don Antonio Rasore, Cura Rector de la Parroquia de la Catedral al Norte certifica que en el libro 3 de defunciones al folio 189, se halla la siguiente partida:
"En tres de agosto de mil ochocientos veinte y tres: murió D. María Remedios Escalada, natural de esta ciudad, de 25 años de edad, casada con el Señor General Don José de San Martín; habiendo recibido todos los Sacramentos; Sepultose en el Cementerio del Norte; y por señal de verdad lo firmo":
Concuerda con su original del que doy fe en Buenos Aires a 27 de enero de 1896.

Antonio Rasore
Fuente: Archivo General de la Nación 
REMEDIOS DE ESCALADA ESPOSA Y AMIGA 
 La "esposa y amiga" del general San Martín (tal como hizo inscribir el general en su lápida) pasó a la historia de los argentinos como figura fundacional, y su matrimonio trató de ser elevado a un caso ejemplar, aunque, como en toda pareja (y más en esta) surgieron desavenencias conyugales.
Remedios de Escalada nació en Buenos Aires el 20 de noviembre de 1797. Fueron sus padres don Antonio José de Escalada y doña Tomasa de la Quintana y Aoiz.
Se la bautizó en la Iglesia de La Merced como Remedios Carmen Rafaela Feliciana (tal su nombre completo), por el R. P. doctor Bernardo de la Colina, siendo sus padrinos doña María del Carmen Sobremonte y don Francisco Antonio de Escalada.
En el hogar paterno recibió los rudimentos de la enseñanza, tal como se acostumbraba entonces. Criada en un ambiente de boato y distinción (los Escalada eran una rica familia porteña), apenas tenía cumplidos catorce años, cuando el 19 de septiembre de 1812, contrajo matrimonio con el entonces teniente coronel don José de San Martín. Antes había sido pretendida por el comandante Dorma, que fue rechazado por la jovencita. Fueron testigos del acto el sargento mayor de Granaderos a Caballo, don Carlos María de Alvear y su esposa doña Carmen Quintanilla.
Remedios y sus hermanos pertenecieron a la Sociedad Patriótica de 1812, y posteriormente ella acompañó al general San Martín en 1815, al trasladarse a Mendoza, donde nació su única hija, Mercedes. Allí se granjeó la simpatía de la sociedad mendocina.
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Cuando el Ejército de los Andes marchó a Chile en enero de 1817, Remedios regresó a Buenos Aires con su sobrina Encarnación Demaría y su hermano el teniente coronel Mariano de Escalada, que la acompañaron hasta el hogar de sus padres. Como la tisis carcomía sus pulmones, viajó con su féretro para ser enterrada donde fuera, si moría en le trayecto.
Atrás quedaba la mulata Jesusa (esclava de los Escalada), con la que se comentaba que el general mantenía una relación. Algunas versiones malintencionadas, decían que Remedios tuvo romances con otros oficiales del ejército, y hasta con Bernardo Monteagudo, el secretario de su marido, aunque no existen ninguna prueba para respaldar tal afirmación. Son solo habladurías que pretendían menoscabar al general.
Remedios vivió en Buenos Ares esperando el regreso de su marido que, en tanto, llevaba las banderas de la revolución hasta Lima.
Enferma de tuberculosis, se retiró por prescripción médica a la quinta que su hermano Manuel tenía en las inmediaciones de la ciudad, en San José de Flores.
La muerte de su padre agravó su malestar, justamente en los momentos que su marido renunciaba a las mieles de la victoria, después de la célebre entrevista de Guayaquil.
Falleció Remedios en la quinta de la familia[1], el 3 de agosto de 1823, en brazos de su sobrina Trinidad Demaría. En breve nota biográfica, el historiador Adolfo P. Carranza anotó: “Nos decía una de las sobrinas que rodeó su lecho en los últimos instantes: Murió pensando en San Martín”. Este esperaba en Mendoza el momento oportuno para volver a Buenos Aires, donde sus enemigos pretendían apresarlo por haberse negado a traer al país el Ejército de los Andes y enfrascarlo en las guerras civiles que azotaban a la patria.
La correspondencia con su marido está extraviada. Sabemos que mantuvo contacto epistolar con su esposo durante las largas ausencias a que se vio obligada por los desplazamientos del gran guerrero. Su pluma firmó más de una misiva dirigida ya de Tucumán, Mendoza, Santiago de Chile o Lima, pero nada aparece en el archivo San Martín. Más que una carta dirigida a Bernardo O’Higgins, original existente en el archivo de Benjamín Vicuña Mackenna en la Biblioteca Nacional de Chile.
En el Cementerio de La Recoleta existe un pequeño monumento de mármol, que hizo levantar el Libertador, con esta leyenda: “Aquí descansa D. Remedios de Escalada. Esposa y amiga del general San Martín, 1823”. Cuando se renovó el monumento en 1928, se levantó allí una columna con cubos de mármol, y la misma leyenda.
POR OMAR LÓPEZ MATO

viernes, 16 de agosto de 2024

Hipatia de Alejandria, la primera mujer científica de la historia.

Una mujer adelantada a su tiempo, iluminó su pueblo con una sabiduría fuera de lo común, mientras rompía los paradigmas de su época. Dedicada de lleno a enriquecer sus conocimientos, entregó su vida al estudio de las matemáticas, la filosofía y la astronomía. Hoy es considerada como la primera mujer científica de la historia. ¿Quién fue Hipatia? ¿Cómo logró posicionarse? ¿Qué le sucedió? Aquí te contaré todo. 

¿Quién fue Hipatia de Alejandría?

Fue una filósofa, matemática, astrónoma y maestra neoplatónica griega, que nació en Alejandría, capital de la diócesis romana de Egipto—no se  sabe con exactitud la fecha, pero alrededor del 355 y el 370— y que se convirtió en la primera mujer científica de la que se tiene conocimiento amplio. Su sabiduría y su carácter irreverente y entregado al estudio, la posicionaron como una de las mujeres más importantes de todos los tiempos. 

Una sed insaciable de sabiduría la convirtió en genio.

Era hija de Teón, un matemático muy importante y un astrónomo destacado, por lo que desde pequeña estuvo rodeada de conocimientos. Su padre le inculcó la importancia del saber desde muy pequeña, pues sabía que sería la heredera del Museo del que él estaba a cargo —la estructura de conocimiento más famosa de Alejandría—.

Teón deseaba convertir a su hija en un "ser humano perfecto", tanto física como mentalmente. Para lograr su objetivo, le transmitió su pasión por la matemática y la búsqueda de lo desconocido. Siguiendo las enseñanzas de su padre, dedicó su vida a estudiar, su mente era brillante y lograba resolver todo tipo de problemas matemáticos con gran facilidad. 

Su verdadera pasión era la filosofía, por lo que estudió a los más grandes filósofos de la época —Aristóteles y Platón— para poder enseñar sus pensamientos a las personas de su pueblo. Era admirada por su inteligencia, solían llamarla "queridísima maestra". Además de manejar perfectamente las ciencias matemáticas, la astronomía y la filosofía, era apasionada de la música. Diseñó sus propios instrumentos y escribía sus propias melodías. 

Los escritos que hablan sobre ella, la describen como una mujer despampanante. Además de ser excesivamente inteligente —tanto que muchos le temían—, su belleza cautivaba a todo aquel que la conocía, pero Hipatia no estaba interesada en el amor. Su principal interés era cultivar su mente.

Un espíritu libre y una inteligencia superior a los además

Hipatia tenía numerosos pretendientes, su belleza y su inteligencia atraía a toda clase de hombres, pero desde siempre marcó una distancia: no estaba interesada en mantener ningún tipo de relaciones amorosas, su misión en la vida era dedicarse de lleno a la sabiduría. 

Su falta de interés en la vida rutinaria de la mujer convencional de la época —casarse y dedicarse a criar a los hijos—, hizo que muchos la vieran como una amenaza. Al no entender sus ansias de crecimiento, la catalogaban como loca y, en algunos casos, hasta decían que era demoníaca. 

El escritor egresado de Harvard, especialista en historia Iain Pears, la recuerda así: "Sus habilidades dialécticas tan extensas que redujo a todos los que la interrogaron al silencio avergonzado". Era una mujer brillante, escribió más de 80 libros sobre matemáticas y astronomía, muchos refutaban teorías de las más grandes figuras de la época. 

Muchos de sus trabajos se perdieron con el tiempo, pero su importancia social era tal, que el registro de su inteligencia se mantiene siglo tras siglo, y es catalogada como "la primera mujer científica de la historia".

"La casa de Hipatia" se convirtió en una academia de filosofía que impartía las enseñanzas de Aristóteles y Platón, discutían sobre matemática, astronomía y toda clase de tópicos vanguardistas, bajo la dirección y sabiduría de Hipatia. 

Una genio que murió víctima de la intolerancia 

Si bien su inteligencia era admirada por muchos, su actitud irreverente y sus pensamientos individualistas la hacían una amenaza para otros. Con el auge de la religión cristiana, la evangelización de los pueblos era una tendencia irreversible. Hipatia con base en sus conocimientos científicos y filosóficos, se negaba contundentemente a pertenecer a una religión. Con miedo a que su pensamiento contagiara a los del pueblo, los cristianos —quienes la catalogaban como una criatura del demonio—, decidieron eliminarla. Sócrates el Escolástico, lo narró así:

—Y vigilándola mientras regresaba a casa, la arrastraron y la llevaron a la iglesia llamada Cesáreo, donde la desnudaron completamente y la asesinaron, cortándola a pedazos con conchas marinas. Después de despedazarla, se llevaron sus miembros destrozados a un lugar llamado Cinarón y los quemaron.

El asesinato de la filósofa —que tenía entre 45 y 60 años de edad— todavía causa conmoción, Iain Pears, lo describe así: 

—Ella fue despedazada por una multitud de cristianos indignados no porque fuera una mujer, que influía en su resentimiento, sino porque su sabiduría era tan profunda, que no podían discutir con ella. Dejaba a todos en ridículo con sus dones, entonces la asesinaron. 

La historia de Hipatia, llego a la gran pantalla 

Bajo el título "Ágora" Alejandro Amenábar entregó al público en el 2009, una película que narra la historia de Hipatia (encarnada por Rachel Weisz) una brillante mujer que revolucionó Alejandría con su inteligencia y fue víctima de los cristianos fanáticos.
Créditos a su autor.