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sábado, 1 de agosto de 2026
miércoles, 4 de marzo de 2026
LAS GUERRAS MIENTEN
"Las guerras mienten. Ninguna guerra tiene la honestidad de confesar
yo mato para robar. Las guerras siempre invocan nobles motivos: matan en nombre de la paz, en nombre de la civilización, en nombre del progreso, en nombre de la democracia y por las dudas, si tanta mentira no alcanzara, ahí están los medios de comunicación dispuestos a inventar enemigos imaginarios para justificar la conversión del mundo en un gran manicomio y un inmenso matadero".
- Eduardo Galeano
domingo, 1 de marzo de 2026
1916 - Buenos Aires: Descalza, desnuda, apenas envuelta en la bandera argentina, Isadora Duncan baila el himno nacional.
Una noche comete esa osadía, en un café de estudiantes de Buenos Aires y a la mañana siguiente todo el mundo lo sabe: el empresario rompe el contrato, las buenas familias devuelven sus entradas al Teatro Colón y la prensa exige la expulsión inmediata de esta pecadora norteamericana que ha venido a la Argentina a mancillar los símbolos patrios.
Isadora no entiende nada. Ningún francés protestó cuando ella bailó la Marsellesa con un chal rojo por todo vestido. Si se puede bailar una emoción, si se puede bailar una idea, ¿por qué no se puede bailar un himno?
La libertad ofende. Mujer de ojos brillantes, Isadora es enemiga declarada de la escuela tradicional, el matrimonio, la danza clásica, y de todo lo que enjaule al viento. Ella baila porque bailando goza, y baila lo que quiere, cuando quiere y como quiere, y las orquestas callan ante la música que nace de su cuerpo.
Memoria del Fuego III: El siglo del viento. Eduardo Galeano.
jueves, 26 de febrero de 2026
"En esos días sin sol, noches sin luna, ningún lugar es mi lugar y no consigo reconocerme en nada, ni en nadie. Las palabras no se parecen a lo que nombran y ni siquiera se parecen a su propio sonido. Entonces no estoy donde estoy. Dejo mi cuerpo y me voy, lejos, a ninguna parte, y no quiero estar con nadie, ni siquiera conmigo. Y no tengo nombre, ni quiero tener, nombre ninguno: entonces pierdo las ganas de llamarme o ser llamado".
Eduardo Galeano, El libro de los abrazos
domingo, 22 de febrero de 2026
Travesía de la noche,
Eduardo Galeano
En ciertos pueblos perdidos en las montañas de Guatemala, manos anónimas crean los muñequitos quitapenas.
Ellos son un santo remedio contra las preocupaciones: despreocupan a los preocupados y los salvan de la peste del insomnio.
Los muñequitos quitapenas no dicen nada. Ellos curan escuchando. Agazapados bajo la almohada, escuchan los pesares y los penares, las dudas y las deudas, tormentos que acosan el dormir humano, y mágicamente se los llevan lejos, muy lejos, al secreto lugar donde ninguna noche es enemiga.
miércoles, 17 de diciembre de 2025
Recibió una caracola:
-Para que aprenda a amar el agua
Abrieron la jaula de un pájaro preso:
-Para que aprendas a amar el aire y la libertad .
Le dieron una flor al malvón.
-Para que aprenda a amar la tierra.
Y también le dieron una botellita cerrada:
-No la abras, nunca. Para que aprendas a amar el misterio.
Eduardo Galeano
domingo, 26 de octubre de 2025
Según cuentan los memoriosos, en otros tiempos el sol fue el dueño de la música, hasta que el viento se la robó.
Desde entonces, para consolar al sol, los pájaros le ofrecen conciertos al principio y al fin de cada día.
Pero los alados cantores no pueden competir con los rugidos y los chillidos de los motores que gobiernan las grandes ciudades. Ya poco o nada se escucha el canto de los pájaros. En vano se rompen el pecho queriendo hacerse oír, y el esfuerzo por sonar cada vez más alto arruina sus trinos.
Y ya las hembras no reconocen a sus machos. Ellos las llaman, virtuosos tenores, irresistibles barítonos, pero en el barullo urbano no se distingue quién es quién, y ellas terminan aceptando el abrigo de alas extrañas.
Eduardo Galeano,
Los hijos de los dias
domingo, 11 de mayo de 2025
"Esa mujer es una casa secreta.
En sus rincones, guarda voces y esconde fantasmas. En las noches de invierno, humea.
Quien en ella entra, dicen, nunca más sale.
Yo atravieso el hondo foso que la rodea.
En esa casa seré habitado. En ella me espera el vino que me beberá.
Muy suavemente golpeo a la puerta, y espero".
Eduardo Galeano,
Ventana sobre una mujer
lunes, 5 de mayo de 2025
«Siempre fui caminante. Caminé por todas partes, y eso me enseñó a vivir y a escribir.
Todos tenemos algún vidrio roto en el alma, que lastima y hace sangrar. Entonces, al escribir, siento que puedo sacar un poco de esos vidrios fuera de mí. Ya no me hacen la vida imposible, sino que la multiplican, porque me permiten entenderme mejor con los demás.»
Eduardo Galeano
martes, 29 de abril de 2025
EPICURO
En su jardín de Atenas, Epicuro hablaba contra los miedos. Contra el miedo a los dioses, a la muerte, al dolor y al fracaso.
Es pura vanidad, decía, creer que los dioses se ocupan de nosotros. Desde su inmortalidad, desde su perfección, ellos no nos otorgan premios ni castigos. Los dioses no son temibles porque nosotros, efímeros, mal hechos, no merecemos nada más que su indiferencia.
Tampoco la muerte es temible, decía. Mientras nosotros somos, ella no es; y cuando ella es, nosotros dejamos de ser.
¿Miedo al dolor? Es el miedo al dolor el que más duele, pero nada hay más placentero que el placer cuando el dolor se va.
¿Y el miedo al fracaso? ¿Qué fracaso? Nada es suficiente para quien lo suficiente es poco, pero ¿qué gloria podría compararse al goce de charlar con los amigos en una tarde de sol?
¿Qué poder puede tanto como la necesidad que nos empuja a amar, a comer, a beber?
Hagamos dichosa, proponía Epicuro, la inevitable mortalidad de la vida.
-Eduardo Galeano
lunes, 28 de abril de 2025
lunes, 21 de abril de 2025
“Cada promesa es una amenaza; cada pérdida, un encuentro. De los miedos nacen los corajes; y de las dudas, las certezas. Los sueños anuncian otra realidad posible y los delirios, otra razón.
Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos. La identidad no es una pieza de museo, quietecita en la vitrina, sino la siempre asombrosa síntesis de las contradicciones nuestras de cada día”.
Eduardo Galeano
"El libro de los abrazos"
miércoles, 26 de marzo de 2025
"Y pensaba en vos. Te veía olvidándome.
Quería borrarte y que pudieras borrarme.
No quería que me esperaras.
Además, la libertad alcanzaba para ser feliz.
Más, ya era abuso. Te había perdido, pero no me dolía.
Pero me acordaba de cuando me decías: 'Ya habrá tiempo
para estar tristes. Años para estar tristes.
Y toda la muerte, que es tan larga. Ahora no.
No tenemos derecho'.
Y me acordaba de cuando rompíamos la máquina del tiempo
y nos queríamos siempre".
Eduardo Galeano | La canción de nosotros
miércoles, 12 de febrero de 2025
martes, 28 de enero de 2025
martes, 14 de enero de 2025
"Ojalá seamos dignos de la desesperada esperanza.
Ojalá podamos tener el coraje de estar solos y la valentía de arriesgarnos a estar juntos, porque de nada sirve un diente fuera de la boca, ni un dedo fuera de la mano.
Ojalá podamos ser desobedientes, cada vez que recibimos órdenes que humillan nuestra conciencia o violan nuestro sentido común.
Ojalá podamos ser tan porfiados para seguir creyendo, contra toda evidencia, que la condición humana vale la pena, porque hemos sido mal hechos, pero no estamos terminados.
Ojalá podamos ser capaces de seguir caminando los caminos del viento, a pesar de las caídas y las traiciones y las derrotas, porque la historia continúa, más allá de nosotros, y cuando ella dice adiós, está diciendo: hasta luego.
Ojalá podamos mantener viva la certeza de que es posible ser compatriota y contemporáneo de todo aquel que viva animado por la voluntad de justicia y la voluntad de belleza, nazca donde nazca y viva cuando viva, porque no tienen fronteras los mapas del alma ni del tiempo."
🖊Eduardo Galeano
jueves, 17 de octubre de 2024
miércoles, 18 de septiembre de 2024
El mundo
«Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende».
Uno de los relatos de su obra _El libro de los abrazos_ de Eduardo Galeano
Ilustración de Richard Burlet
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