domingo, 22 de febrero de 2026

Travesía de la noche,
Eduardo Galeano

En ciertos pueblos perdidos en las montañas de Guatemala, manos anónimas crean los muñequitos quitapenas.

Ellos son un santo remedio contra las preocupaciones: despreocupan a los preocupados y los salvan de la peste del insomnio.

Los muñequitos quitapenas no dicen nada. Ellos curan escuchando. Agazapados bajo la almohada, escuchan los pesares y los penares, las dudas y las deudas, tormentos que acosan el dormir humano, y mágicamente se los llevan lejos, muy lejos, al secreto lugar donde ninguna noche es enemiga.

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