jueves, 28 de enero de 2021
jueves, 8 de octubre de 2020
U2 - Where The Streets Have No Name: radiografía de una canción
El acto es ya bien conocido: una muralla coral de sintetizadores —que irradia y anuncia a gritos el sello característico del legendario músico y productor Brian Eno— se eleva hasta alturas insospechadas. Parece advertir que algo grande está por suceder. Y sucede.
The Edge irrumpe con un intrincado arpeggio de guitarra. Irreproducible. Sus manos son las únicas capaces de tocarlo de esa manera.
El guitarrista siempre apostó más por estructuras atmosféricas y evocadoras que por riffs bombásticos y pegadores. El suyo es un lenguaje musical propio y "Where the Streets Have No Name" es el ejemplo más claro.
Los diferentes significados de pobreza
En Occidente tenemos la horrenda costumbre de asumir el estatus económico y hasta las creencias religiosas de una persona con el solo hecho de que nos mencione en qué calle habita. Bono se dio cuenta de esto y de lo que ello implica durante su primer viaje a Etiopía. Ahí fue testigo presencial de la pobreza más extrema: la miseria material de Etiopía en contraste con la pobreza moral de países económicamente más afortunados.
En esa región africana, las calles, efectivamente, carecen de nombre. Y en la canción que inspiró esta travesía, Bono canta con una pasión inaudita acerca de este lugar mágico y hermoso, casi como describiendo una experiencia onírica que lo marcó para siempre.
Tal es el recibimiento de The Joshua Tree, quinto opus de U2 y el que demostraba hasta entonces su mayor grado de madurez musical. Congruente con lo hecho hasta entonces por la banda, pero a la vez vanguardista y sofisticado, era la evolución natural de un trabajo tan bueno como lo había sido The Unforgettable Fire.
"Kill Bono"
Al momento en que fue publicada esta pieza, U2 era ya una de las bandas más populares del planeta (si no es que la más). El cuarteto afirmaba que su intención no era salvar a la humanidad, sino sólo provocar entre su público reflexiones más profundas acerca de lo que sucedía en el mundo.
Su número de detractores era casi tan grande como sus simpatizantes —cosa que se mantiene igual hasta nuestros días—. En algunas ciudades californianas, por ejemplo, había letreros con la leyenda "Kill Bono". Mas el grupo se mantuvo apegado su discurso.
Luego de una exhaustiva gira de cincuenta fechas, la banda grabó el video de "Where the Streets Have No Name". En claro homenaje a los Beatles, Bono y compañía subieron a la azotea del Million Dollar Hotel, en Los Angeles. Ahí arriba comenzaron a tocar y una multitud de curiosos pronto se acercó a ver lo que sucedía. Un día ordinario dejó de serlo.
La policía tuvo que acudir a interrumpir el numerito desenchufando los instrumentos del grupo mientras las cámaras lo registraban todo.
¿Fue de verdad algo improvisado o una audaz maniobra mercadotécnica? Quizá un poco de ambos. Resulta que antes del incidente —por así llamarlo—, se había corrido la voz intencionalmente sobre lo que iba a ocurrir más tarde en el techo del inmueble. Ser arrestados era parte del plan. La multitud terminó abucheando a los cuerpos policiales.
El tema fue un éxito instantáneo. Escaló hasta el número 13 en las listas de popularidad de los Estados Unidos y al número 4 en Inglaterra.
A partir de entonces y hasta la fecha, "Where the Streets Have No Name" se mantiene como un número de ejecución obligada en los recitales de U2. Suele ser un momento culminante en cada concierto. Y no es para menos: la pieza es un auténtico himno. Por si fuera poco, el lado B del sencillo original incluía la no menos bella "The Sweetest Thing".
I want to tear down the walls that hold me inside
I wanna reach out and touch the flame
Where the streets have no name
I see that dust cloud disappear without a trace
I wanna take shelter from the poison rain
Where the streets have no name, oh oh
Where the streets have no name
We're still building then burning down love
Burning down love
And when I go there, I go there with you
It's all I can do
And our love turns to rust
We're beaten and blown by the wind
Trampled into dust
High on the desert plain
Where the streets have no name, oh oh
Where the streets have no name
We're still building then burning down love
Burning down love
And when I go there, I go there with you
It's all I can do
We're beaten and blown by the wind
Blown by the wind
Oh and I see love
See our love turn to rust
We're beaten and blown by the wind
Blown by the wind
Oh when I go there
I go there with you
It's all I can do.
miércoles, 23 de septiembre de 2020
Animals: el visceral y aún vigente retrato de Pink Floyd sobre la división de clases sociales
Eclipsado por obras celebérrimas como The Wall y Dark Side of the Moon —a veces incluso por Wish You Were Here—, Animals es no solamente el trabajo más visceral y maduro de Pink Floyd, sino que con frecuencia se le considera también, entre sus fans más acérrimos, como su álbum más redondo y una de las cumbres del rock progresivo.
De una naturaleza oscurísima y mucho más difícil de digerir que los discos ya mencionados, Animals muestra al grupo en su más vibrante plenitud creativa e interpretativa, además de estar regido por un concepto fascinante: con ciertas libertades de por medio, es una adaptación musical de Rebelión en la granja, de George Orwell, cuya premisa es reinterpretada desde la iracunda perspectiva de Roger Waters.
Las clases sociales están representadas por grupos de animales: las ovejas son el proletariado, carente de conciencia y criterio propios; los perros conforman la clase media, siempre dispuestos a hacer todo lo necesario para formar parte de las más privilegiadas cúpulas de poder, las cuales son encarnadas por los cerdos, quienes desde las alturas lo observan y vigilan todo.
Más allá de las diferencias entre las clases sociales, el disco trata más bien acerca de las aspiraciones de cada una de ellas: su cosmovisión, sus anhelos, su psicología y el hecho de que ninguna es mejor o peor que la otra desde el punto de vista moral.
Es un disco cruel, en donde parece no haber luz al final del túnel ni esperanza después de la tormenta, porque esta es, de hecho, cíclica y sempiterna. Entre tanta grisura y tinieblas, el amor (retratado en las dos partes de "Pigs on the Wing") resulta ser para Waters el único refugio posible ante esta inhumana cacería regida por la supervivencia ya no del más apto, sino del más voraz. Y en ese sentido, es una obra muy difícil de escuchar, de asimilar.
Si bien para 1977 Pink Floyd, como grupo, era ya gobernado casi unilateralmente por Roger Waters, canciones como "Dogs", "Pigs (Three Different Ones)" y "Sheep" muestran a los cuatro músicos en una sintonía pocas veces vista en toda su trayectoria. Cada pasaje instrumental, cada sección está articulada de tal forma que nada sobra y nada falta, incluso en canciones de 10, 15 y 17 minutos.
No será el trabajo más popular del grupo, pero apenas en 2016 Animals fue inesperadamente revalorado en su justa dimensión, durante los conciertos que Roger Waters ofreció en la Ciudad de México. El disco fue interpretado casi en su totalidad, además de que el escenario se transformó en una fiel reproducción de la portada de la obra.
Aquello no fue fortuito: más de 40 años después, el mensaje general de Animals se sostiene tan vigente como cuando fue concebido. Las divisiones sociales planteadas en la obra literaria de Orwell y en la grabación de Waters, Gilmour, Wright y Mason, se han agudizado todavía más.
La incertidumbre y los conflictos humanos se han intensificado en una mayor escala. Los vínculos personales son cada vez más frágiles, mientras que la modernidad líquida de Zygmunt Bauman —involuntariamente presente en muchos de los versos de Animals— se ha cristalizado en una realidad muy concreta. No nos queda más que tratar de encontrar, cada uno a su manera, un refugio que nos proteja de los cerdos voladores y un amor genuino que nos redima de esa incesante disputa entre bovinos, caninos y porcinos.
You know that I care what happens to you
And I know that you care for me too
So I don't feel alone
Or the weight of the stone
Now that I've found somewhere safe
To bury my bone
And any fool knows a dog needs a home
A shelter from pigs on the wing
viernes, 18 de septiembre de 2020
INXS - Never Tear Us Apart
Ha sido utilizada en una infinidad de bandas sonoras de películas. Es programada todos los días en la radio. Se le han hecho decenas de covers. Su compositor perdió la vida hace más de 20 años. Y aún así, "Never Tear Us Apart" estremece cada vez que ese bello arreglo de cuerdas hace acto de presencia.
Fue publicada en octubre de 1987 e incluida en Kick, por mucho el trabajo comercialmente más exitoso de INXS y un álbum tan bueno que parece más un compilado de grandes éxitos que un disco de estudio regular.
"Devil Inside", "New Sensation", "Mistify"... varios fueron los cortes que hicieron grande a este larga duración; pero "Never Tear Us Apart" fue la joya de la corona, una canción de inenarrable delicadeza y sincera poesía. Ni hablar del catártico solo de saxofón de Kirk Pengilly.
Escrito por Michael Hutchence, el tema describe, como si todo sucediera en cámara lenta, el instante en el que dos personas logran una conexión instantánea para la que basta una sola mirada. Un vínculo que dura para siempre, el llamado amor a primera vista. Un enlace entre dos personas destinadas a conocerse y que difícilmente entenderá cualquiera que lo observe desde afuera.
"En 1986, me senté en un piano vertical y comencé a trabajar en los acordes que eventualmente se convertirían en 'Never Tear Us Apart'. Pensé que tenía potencial y le pregunté a Michael qué opinaba de ella. Me dijo que en verdad le gustaba, así que grabé un demo con tono de blues para él", dijo alguna vez el genial Andrew Farriss, durante la ceremonia del que habría sido el cumpleaños 50 de Michael.
"Se lo di y la eventual letra que escribió estaba realmente inspirada. Directa del corazón. Sé lo mucho que esa letra significaba para él. Era una letra personal de amor, muy del momento que vivía entonces".
Durante el funeral de Michael Hutchence, en noviembre de 1997, la canción sonó en el fondo mientras su hermano menor Rhett Hutchence y los miembros restantes de INXS cargaban su ataúd fuera de la catedral de St. Andrews. Fue un momento verdaderamente emotivo.
Como dato curioso, la versión que aparece en el videoclip tiene un intro orquestal más extenso (casi 1 minuto), mientras que en la edición del álbum es bastante corto.
Por otro lado, el tema iba a ser usado para la secuencia inicial de la película de culto Donnie Darko, pero debido a que sus derechos eran muy costosos para la productora, al final fue reemplazada por "The Killing Moon", de Echo & The Bunnymen. No obstante, la canción de INXS terminó apareciendo en la versión Director's Cut de la película.
INXS es una banda tan importante para Australia, que en 2006, por ejemplo, "Never Tear Us Apart" fue votada como la letra favorita de la nación (Nation's Favorite Lyric) por los televidentes del canal VH1. No es complicado entender por qué: es una composición de gran franqueza, un punto de inflexión en la discografía de INXS y una pieza que el tiempo no ha menoscabado a pesar de su edad y la sobreexposición mediática.
Don't ask me
What you know is true
Don't have to tell you
I love your precious heart
I
I was standing
You were there
Two worlds collided
And they could never tear us apart
We could live
For a thousand years
But if I hurt you
I'd make wine from your tears
I told you
That we could fly
'Cause we all have wings
But some of us don't know why
I
I was standing
You were there
Two worlds collided
And they could never ever tear us apart.
martes, 15 de septiembre de 2020
The Verve - Bitter Sweet Symphony (Official Music Video)
La convulsa historia de un tema que logró capturar, como una postal musical, la vida citadina de las clases bajas y medias del último lustro del siglo pasado.
The Verve es mucho más que "Bitter Sweet Symphony". Contrario a lo que piensan muchos, estos nativos de Wigan, Inglaterra, no son unos vulgares one-hit wonder. Pero es innegable que, en su momento, las demás canciones de un álbum tan bueno como Urban Hymns (1997) fueron completamente eclipsadas por esta pieza.
Al igual que los otros doce cortes de este álbum, "Bitter Sweet Symphony" es un himno citadino, pero también una oda a la clase trabajadora, aquella que se ve obligada a llevar todos los días una rutina de autómatas, al grado de llegar a cuestionarse su propia identidad. Britpop, fue como se le bautizó en esos años, ahora ya un tanto lejanos.
El concepto de su videoclip es tan simple como brillante: Richard Ashcroft camina incesante por las concurridas calles de Londres, con la vista siempre al frente. En su mente hay un solo objetivo: llegar a su destino desde el punto A al B. Para él, la gente a su alrededor no existe; por lo tanto, lo que sea que piensen sobre él queda anulado; a él le importa un carajo.
Ese valemadrismo parece ser el eje central de la canción y del video, un retrato de la alienante postmodernidad que desconecta a cada individuo de su entorno, en un interminable ciclo de costumbres laborales y domésticas, sexo, violencia, espectáculo, política y religión.
El sencillo fue nominado a video del año por MTV, al Grammy por mejor canción de rock y a otros galardones. No obstante, la idea seminal de la pieza no surgió a partir de generación espontánea. De hecho, es un homenaje a "Unfinished Sympathy", de Massive Attack, cuyo video es muy similar.
En cuanto a lo musical, está basada en un sampleo de la adaptación orquestal que Andrew Loog Oldham hizo para "The Last Time", de los Rolling Stones.
Es bien conocido el pleito legal surgido entre The Verve y los Stones a raíz de "Bitter Sweet Symphony": Ashcroft y compañía fueron acusados de plagio, a pesar de que solicitaron el permiso correspondiente para samplear "The Last Time".
El argumento legal fue que The Verve había acordado utilizar solamente una secuencia de cinco notas, pero terminaron empleando una cantidad mayor. ABKCO Records ganó la demanda y en consecuencia Mick Jagger y Keith Richards tuvieron que ser incluidos como autores en los créditos de la canción. "Jagger/Richards/Ashcroft" es como aparece firmada hasta la fecha.
Simon Jones, bajista de la banda, alguna vez comentó: "Se nos dijo que [las ganancias] se dividirían en un 50 y 50, y ellos vieron lo bien que le estaba yendo a la grabación. Nos llamaron y nos dijeron: 'queremos el 100% y que la quiten de las tiendas. No tienen elección".
Luego de perder la autoría de la canción, Ashcroft se pronunció al respecto: "Esta es la mejor canción que Jagger y Richards han escrito en 20 años", en clara alusión al hecho de que fue el mayor éxito comercial —indirecto— que los Stones tuvieron desde "Brown Sugar", en 1971.
Fue apenas hasta 2019 que Richard finalmente quedó en buenos términos con los veteranos músicos, y quedó claro que el interés por las regalías era más bien de parte de terceros (Allen Klein, antiguo mánager de los Stones, por ejemplo).
Con esto pareciera que la historia llegó a su fin, con todas las partes conformes y Ashcroft como autor único de la canción. "La música es poder", sentenció Richard en el comunicado donde anunció el fin de esta batalla legal que se extendió por años, décadas incluso.
Because it's a bittersweet symphony, this life
Try to make ends meet
You're a slave to money, then you die
I'll take you down the only road
I've ever been down
You know
The one that takes you to the places
Where all the veins meet
No change, I can change
I can change, I can change
But I'm here in my mold
I am here in my mold
But I'm a million different people
From one day to the next
I can't change my mold
No, no, no, no, no
Well, I never pray
But tonight I'm on my knees
I need to hear some sounds
That recognize the pain in me
I let the melody shine
Let it cleans my mind
I feel free now
But the airways are clean
And there's nobody singing to me now
No change, I can change
I can change, I can change
But I'm here in my mold
I am here in my mold
And I'm a million different people
From one day to the next
I can't change my mold
No, no, no, no, no
I can't change
I can't change
Because it's a bittersweet symphony, this life
Try to make ends meet
You're a slave to money, then you die
No change, I can change
I can change, I can change
But I'm here in my mold
I am here in my mold
And I'm a million different people
From one day to the next
I can't change my mold
No, no, no, no, no
I can't change my mold
No, no, no, no, no
I can't change
I can't change
I'll take you down the only road
I've ever been down
I'll take you down the only road
I've ever been down
Been down
Ever been down
Ever been down
Have you ever been down?
domingo, 6 de septiembre de 2020
La historia de “Creep”, apología de los corazones rotos y marginados
Amada por sus fans más casuales, alguna vez aborrecida por sus propios creadores, "Creep" marcó, innegablemente, un punto de inflexión en la música alternativa (y luego popular) de los 90s.
Una vieja nota de periódico, escrita en 1993 en el Chicago Sun-Times, lo planteaba de manera un tanto deprimente: "La mujer que inspiró la canción 'Creep' de Radiohead puede que nunca sepa cuán especial es".
Aunque para muchos es ya un término bastante familiar (y hasta derivados como "creepy") es necesario apuntar la connotación de la palabra "creep" en el idioma inglés: se refiere a un tipo raro, un fenómeno, un marginado social que no encaja muy bien en los cánones de lo que la sociedad considera normal. Todos hemos conocido a alguno o alguna en la vida real o en la ficción. Pensemos, por ejemplo, en Jonathan Byers de Stranger Things.
"Creep" fue escrita a finales de los 80, mientras Thom Yorke y el resto del grupo estudiaban en la Universidad de Exeter. La musa, según cuenta Jonny Greenwood, fue una chica de quien Thom estaba enamorado en secreto, y a la cual siguió por algunos días. Un día ella se presentó entre el público de un concierto de la banda, y el frágil cantante se alteró bastante al verla ahí.
Sin eufemismos, Thom Yorke plasmó en las letras del tema lo que casi todos hemos experimentado en algún punto de nuestras vidas: el sentirse poca cosa, indignos del amor de cierta persona que está fuera de nuestro alcance, en otra liga. Es un canto netamente autocompasivo que exhibe sin reparo la miseria emocional por la que atravesaba su autor.
La brutal sinceridad es el factor clave: cuando uno escucha cualquier versión en directo de "Creep" de aquellos años, es fácil darse cuenta de que Yorke siente cada palabra, que cada verso representa una flagelación autobiográfica. Y quizá no se refiera en específico a la desconocida joven que inspiró el tema, sino que bien podría ser un retrato de la vida amorosa del cantante hasta ese punto.
Quizá por esta y otras razones sus propios autores llegaron a aborrecerla: por años renegaron de su existencia. Y no era para menos: si bien "Creep" le dio a Radiohead la exposición mediática que necesitaba, se convirtió también en una gran loza que pesaba sobre ellos. Una que el público de sus primeros años le pedía al grupo interpretar hasta dos veces en sus presentaciones.
Aquello era frustrante, pues no era ni su única canción ni la mejor. Y por un par de años amenazó con encasillarlos en la aborrecida categoría de one-hit wonder, cuando las ambiciones de Radiohead iban mucho más lejos.
MTV la programó hasta la náusea, y la canción escaló posiciones no solo en Norteamérica, sino también en Europa y hasta Asia. Ayudó un poco que la versión que sonó en casi todo el mundo fue una ligeramente censurada, que sustituye el verso «you're so fucking special» por el insulso «you're so very special». Aquello la volvió inofensiva casi en automático, radio-friendly.
Incluso desde su concepción, a Johnny no le agradaba para nada: le parecía lenta, aburrida. El multiinstrumentista jura que el vendaval de guitarras que aparece durante los coros, fue su mejor intento por arruinar la canción, o por hacerla menos sosa al menos.
Ese sentimiento autodestructivo letrístico y sonoro es justo lo que ayudó a la canción a conectar de inmediato con el público joven norteamericano: carente de sueños, ávido de guitarras ahogadas en distorsión y una voz que expresara aquella apatía por la vida tan característica de la apodada Generación X.
Pero Jonny Greenwood tiene, de hecho, una lectura bastante optimista de la canción, feliz incluso: "es acerca de reconocer quién eres", dijo en 1993. Y resulta curioso cómo ha ido cambiando la relación de Radiohead con esta pieza: primero fue el hit infaltable en cada setlist suyo; luego, permaneció varios años "enlatada", ante la negativa del grupo a tocarla en vivo.
Pero desde años para acá, al quinteto le da por tocarla de manera impredecible, con notable frecuencia en sus más recientes giras. A veces es la canción que cierra los conciertos; otras, tienen la ocurrencia de abrir presentaciones con ella.
Sobre el supuesto plagio a "The Air That I Breath" de The Hollies, no hay mucho que decir: son canciones tan diferentes, que las similitudes musicales que tienen, resultan intrascendentes.
"Radiohead reconoció que lo habían tomado prestado. Y porque fueron honestos no fueron demandados al grado de decir "queremos todo [las regalías]. Así que terminamos solo consiguiendo una pequeña fracción de ello", asegura Albert Hammond, coautor del tema de The Hollies y padre de Albert Hammond Jr., guitarrista de The Strokes.
Tan escaso es su interés en "Creep", que los de Oxfordshire tampoco procedieron contra Lana del Rey cuando sus abogados querían demandarla por usar armonías parecidas en su canción "Get Free" ¿Será que esa lánguida secuencia de acordes y los sentimientos que despierta son más universales de lo que sospechábamos?
"Está la gente hermosa por un lado y después venimos todos nosotros."
When you were here before
Couldn't look you in the eye
You're just like an angel
Your skin makes me cry
You float like a feather
In a beautiful world
I wish I was special
You're so fucking special
But I'm a creep
I'm a weirdo
What the hell am I doing here?
I don't belong here
I don't care if it hurts
I wanna have control
I wanna a perfect body
I wanna a perfect soul
I want you to notice
When I'm not around
You're so fucking special
I wish I was special
But I'm a creep
I'm a weirdo
What the hell am I doing here?
I don't belong here
She's running out the door
She's running out
She run, run, run, run
Run
Whatever makes you happy
Whatever you want
You're so fucking special
I wish I was special
But I'm a creep
I'm a weirdo
What the hell am I doing here?
I don't belong here
I don't belong here.
Compuesta por: Albert Hammond / Mike Hazlewood / Radiohead.
Cuando estuviste aquí
No pude mirarte a los ojos
Eres como un ángel
Tu piel me hace llorar
Flotas como una pluma
En un hermoso mundo
Desearía ser especial
Eres muy especial
Pero soy insignificante
Soy un bicho raro
¿Qué rayos estoy haciendo aquí?
Si no pertenezco aquí
No me importa si duele
Quisiera tener el control
Quiero un cuerpo perfecto
Quiero el alma perfecta
Quiero que me notes
Cuando no estoy cerca
Eres muy especial
Desearía ser especial
Pero soy insignificante
Soy un bicho raro
¿Qué rayos estoy haciendo aquí?
Si no pertenezco aquí
Ella se va por la puerta
Se está yendo
Ella corre, corre, corre, corre
Corre
Lo que sea que te haga feliz
Lo que sea que quieras
Eres muy especial
Desearía ser especial
Pero soy insignificante
Soy un bicho raro
¿Qué rayos estoy haciendo aquí?
Si no pertenezco aquí
Si no pertenezco aquí
miércoles, 2 de septiembre de 2020
The Cranberries - Zombie (Official Music Video)
Desde su infancia hasta su muerte, pasando por lo que refleja también su obra musical, la vida de Dolores O' Riordan parece estar cubierta por un velo de constante tragedia y dolor.
Era la menor de nueve hermanos, dos de los cuales murieron cuando eran apenas niños. Fue abusada sexualmente durante cuatro años por alguien cercana a ella. Su padre sufrió daño cerebral tras un accidente en motocicleta. Se divorció de su esposo tras un matrimonio de 20 años. Y finalmente, a principios de 2018, falleció en extrañas circunstancias.
Parece adecuado pues que "Zombie", su canción más conocida, sea tan triste como su historia de vida.
Es un grito desesperado, iracundo e imposible de ignorar. Pero sus versos no solo lamentan: denuncian también. Es, de hecho, una de las pocas canciones de protesta que brilló en el mainstream de inicios de los noventa, un periodo que glorificó la apatía generacional del grunge y el escaso o nulo compromiso social del imperio mediático de MTV.
La canción alude a la muerte de Johnathan Ball y Tim Parry, dos niños que perdieron la vida en Warrington por detonaciones de bombas del Ejército Republicano Irlandés Provisional (PIRA, por sus siglas en inglés), en 1993. El ataque dejó varias decenas de heridos más.
El pequeño Tim Parry, de solo doce años, estuvo internado en el hospital cinco días, con muerte cerebral y en estado vegetativo, hasta que su madre decidió desconectarlo. Ese tipo de historias hicieron eco en los Cranberries, pero especialmente en Dolores, quien no pudo desentenderse del problema.
Versos como "But you see, it's not me / It's not my family" ("Pero verás, no soy yo / No es mi familia") acusan la manera en que los uniformados mutan en zombis del campo de batalla, sin ningún tipo de remordimiento, empatía o cualidad humana. Pero O'Riordan retrata también cómo los jóvenes libran las batallas de sus padres y abuelos, de sus ancestros. Luchan por conflictos que no son suyos. En ese sentido, el videoclip de la canción y sus simbolismos resultan poderosos.
Desde principios de la década de los 70, el Ejército Republicano Irlandés Provisional, prácticamente una organización terrorista, había estado efectuando violentos ataques en Inglaterra y al norte de Irlanda. Su objetivo era que Irlanda del Norte fuera "liberada" del imperio británico y pasara a formar parte de la República de Irlanda.
"Fue la canción más agresiva que escribimos. Fue algo distinto a lo que habíamos hecho antes", dijo O'Riordan en 2017. Y ciertamente ningún otro tema de la agrupación irlandesa muestra tal descontento. En su momento estuvo dirigido a un enfrentamiento en particular, pero con el tiempo se adaptó a cualquier conflicto bélico y político que trajo muertes sin sentido, miseria y devastación inhumana.
En Inglaterra, la BBC logró censurar y prohibir el video original, el cual mostraba fuertes (aunque necesarias) imágenes de niños con armas. En cambio, la cadena transmitió otra versión inofensiva que mostraba mayormente a la banda interpretando la canción. El grupo enfureció por ello.
Pero, como suele decirse, no se puede tapar el sol con un dedo, y con el paso del tiempo salió a la luz la versión original sin censura, la cual, por mencionar un dato, cuenta hoy con más de mil millones de reproducciones en YouTube. La voz de Dolores resuena tan o más potente que el día en que fue publicada, un 19 de septiembre de 1994.
Child is slowly taken
And the violence, caused such silence
Who are we mistaken?
It's not my family
In your head, in your head, they are fighting
With their tanks, and their bombs
And their bombs, and their guns
In your head, in your head they are crying
Zombie, zombie, zombie-ie-ie
What's in your head, in your head
Zombie, zombie, zombie-ie-ie, oh
Du, du, du, du
Du, du, du, du
Du, du, du, du
Heart is taking over
When the violence causes silence
We must be mistaken
Since nineteen-sixteen
In your head, in your head,…
viernes, 28 de agosto de 2020
Phil Collins - Another Day In Paradise (Official Music Video)
El exitoso sencillo de Phil Collins formó parte del disco “But Seriously” lanzado en octubre de 1989. Sobre su letra, se contaron diferentes historias
Esta canción fue lanzada en octubre de 1989 y fue el séptimo sencillo del álbum “But Seriously”. El tema, contó Phil, lo escribió luego de ver la pobreza que se vivía en Washington D.C.
Durante su recorrido por esa ciudad, Collins se sorprendió al ver a varias personas ‘viviendo’ en cajas. “Washington estaba casi paralizado y estas personas intentaban dormir en la acera cerca a estas parrillas donde el aire caliente salía del suelo, todo en las sombras de Capitol Hill – zona residencial de esa ciudad-. Es una extraordinaria contradicción”, conto el artista.
Tras esta canción, medios ingleses lo criticaron por hablar de la pobreza siendo una persona adinerada. Ante estos cuestionamientos, Phil respondió. “Es una idea equivocada si crees que por tener mucho dinero, no sabes lo que pasa a tu alrededor”.
Con esta canción, el británico logró un Premio Grammy a la grabación del año y otro a Mejor Canción Brtiánica en los premios Brit Awards 1990. Además de ubicarse en los primeros lugares en los charts de Alemania, Inglaterra, Canadá, Bélgica, Italia, etc.
She calls out to the man on the street
"Sir, can you help me?
It's cold and I've nowhere to sleep
Is there somewhere you can tell me?"
He walks on, doesn't look back
He pretends he can't hear her
Starts to whistle as he crosses the street
Seems embarrassed to be there
Oh, think twice, because it's another day
For you and me in paradise
Oh, think twice, because it's another day
For you, you and me in paradise
Think about it
She calls out to the man on the street
He can see she's been crying
She's got blisters on the soles of her feet
She can't walk but she's trying
Oh, think twice, because it's another day
For you and me in paradise
Oh think twice, it's just another day
For you, you and me in paradise
Just think about it
Oh Lord, is there nothing more anybody can do?
Oh Lord, there must be something you can say
You can tell from the lines on her face
You can see that she's been there
Probably been moved on from every place
Because she didn't fit in there
Oh, think twice, because it's another day
For you and me in paradise
Oh think twice, it's just another day
For you, you and me in paradise
Just think about it
Think about it
It's just another day for you and me in paradise
It's just another day for you and me in paradise
Uh, just think about it
Paradise
Just think about it
Piensa en ello.
Solo piensa en ello.
