Mostrando entradas con la etiqueta Textos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Textos. Mostrar todas las entradas

miércoles, 12 de febrero de 2020

Ligia García y García

A partir de hoy voy a amarte con silencios, provocando ausencias e inventando distancias; desde hoy voy a amarte sin poemas, con muy pocas acciones y escasas palabras... a partir de hoy voy a amarte así, como tú me amas.
Ligia García y García

jueves, 23 de enero de 2020

Ligia García y García

Perdóname la prisa y el desasosiego, la pasión desmedida y este caminar sin miedo; perdóname las ráfagas de palabras y cada nuevo verso... pero no sé esperar cuando amo, no puedo pensar en el tiempo, quiero la noche en el día y tu aliento entre mis huesos, cuando amo, se desborda mi poesía y quiero el mundo en un momento.
Ligia García y García

viernes, 4 de octubre de 2019

Alejandra Pizarnik: Cuatro textos

Moonlight 1889 Henri Harpignies
Contemplación

Murieron las formas despavoridas y no hubo más un afuera y un adentro. Nadie estaba escuchando el lugar porque el lugar no existía.

Con el propósito de escuchar están escuchando el lugar. Adentro de tu máscara relampaguea la noche. Te atraviesan con graznidos. Te martillean con pájaros negros. Colores enemigos se unen en la tragedia.



Nuit du coeur 

Otoño en el azul de un muro: sé amparo de las pequeñas muertas.

Cada noche, en la duración de un grito, viene una sombra nueva. A solas danza la misteriosa autónoma. Comparto su miedo de animal muy joven en la primera noche de las cacerías.



Desfundación

Alguien quiso abrir alguna puerta. Duelen sus manos aferradas a su prisión de huesos de mal agüero.

Toda la noche ha forcejeado con su nueva sombra. Llovió adentro de la madrugada y martillaban con lloronas.

La infancia implora desde mis noches de cripta.

La música emite colores ingenuos.

Grises pájaros en el amanecer son a la ventana cerrada lo que a mis males mi poema.



Las promesas de la música 


Detrás de un muro blanco la variedad del arco iris. La muñeca en su jaula está haciendo el otoño. Es el despertar de las ofrendas. Un jardín recién creado, un llanto detrás de la música. Y que suene siempre, así nadie asistirá al movimiento del nacimiento, a la mímica de las ofrendas, al discurso de aquella que soy anudada a esta silenciosa que también soy. Y que de mí no quede más que la alegría de quien pidió entrar y le fue concedido. Es la música, es la muerte, lo que yo quise decir en noches variadas como los colores del bosque.

jueves, 22 de agosto de 2019

En un rincón del alma


Todos ocultamos pedazos de nosotros mismos: instantes imprecisos de nuestra vida. Esos jirones están preñados de añoranzas, de deseos incumplidos, de amores imposibles o frustrados, de silencios necesarios, de mentiras piadosas. Llenos de la impotencia que, a veces, produce la vida. Esas pequeñas cosas que no solemos compartir con nadie, son las que nos hacen ser quienes somos, las que nos convierten en seres únicos e irrepetibles. Son las que guardamos en un rincón del alma.

Antonia J. Corrales - En un rincón del alma 

lunes, 12 de agosto de 2019

El libro de los abrazos. Eduardo Galeano: Celebración de las contradicciones/2



Desatar las voces, desensoñar los sueños: escribo queriendo revelar lo maravilloso, y descubro lo real maravilloso en el exacto centro de lo real horroroso de América. 

En estas tierras, la cabeza del Dios Eleggúa lleva la muerte en la nuca y la vida en la cara. Cada promesa es una amenaza; cada pérdida un encuentro. De los miedos nacen los corajes; y de las dudas las certezas. Los sueños anuncian otra realidad posible y los delirios otra razón. 

Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos. La identidad no es una pieza de museo, quietecita en la vitrina, sino la siempre asombrosa síntesis de las contradicciones nuestras de cada día. 

En esa fe, fugitiva, creo. Me resulta la única fe digna de confianza, por lo mucho que se parece al bicho humano, jodido pero sagrado, y a la loca aventura de vivir en el mundo.
 

miércoles, 6 de marzo de 2019

Los de lo oculto, Alejandra Pizarnik

Para que las palabras no basten es preciso una muerte en el corazón.

La luz del lenguaje me cubre como una música, imagen mordida por los perros del desconsuelo, y el invierno sube por mí como la enamorada del muro.

Cuando espero dejar de esperar, sucede tu caída dentro de mí. Ya no soy más que un adentro.

En El infierno musical (1971).

lunes, 25 de febrero de 2019

Alejandra Pizarnik, Fragmento de sus diarios

Adaptación a la vida.

Pizarnik, mujer y poeta. Mujer que sufrió descarnadamente, poeta que trascendió a través de su dolor.

Adaptación a la vida. Y qué otra cosa puedo hacer si no tengo fuerzas en mí misma, si no tengo fe en nada, ni inteligencia, si no creo en nada, si todo se pulveriza bajo mi mirada de sonámbula, si anonado todo pensamiento, todo objeto, todo impulso. Cuánto hace, me pregunto, que no tengo algún deseo, algún impulso, algo que salga como el chorro de la fuente, algo que no sea comer o beber o ir al cine, quiero decir un impulso simple, como querer ver el crepúsculo, la caída del sol, querer ver a un amigo, querer escribirle, querer cantar, querer leer determinado poema, querer caminar, querer ver las estrellas, querer amar, querer conocer… O aunque fuera querer llorar, querer gritar, querer lamentarme. Algo, en suma, que anuncie que vivo, que aún no he muerto, que por mi ser se transita sangre caliente, rica, joven.

– Alejandra Pizarnik, fragmento de sus diarios.

miércoles, 20 de febrero de 2019

A plena pérdida, Alejandra Pizarnik

Los sortilegios emanan del nuevo centro de un poema a nadie dirigido.
Hablo con la voz que está detrás de la voz y emito los mágicos sonidos de la
endechadora. Una mirada azul auroleaba mi poema. Vida, mi vida, ¿qué has
hecho de mi vida?
 de "El infierno musical", 1971

viernes, 28 de diciembre de 2018

La muerte es una palabra - Alejandra Pizarnik

Y yo caminaría por todos los desiertos de este mundo y aun muerta te seguiría buscando, a ti, que fuiste el lugar del amor.



La muerte es una palabra.


La palabra es una cosa, la muerte es una cosa, es un cuerpo poético que alienta en el lugar de mi nacimiento.

Nunca de este modo lograrás circundarlo. Habla, pero sobre el escenario de cenizas; habla, pero desde el fondo del río donde está la muerte cantando. Y la muerte es ella, me lo dijo el sueño, me lo dijo la canción de la reina. La muerte de cabellos del color del cuervo, vestida de rojo, blandiendo en sus manos funestas un laúd y huesos de pájaro para golpear en mi tumba, se alejó cantando y contemplada de atrás parecía una vieja mendiga y los niños le arrojaban piedras.

Cantaba en la mañana de niebla apenas filtrada por el sol, la mañana del nacimiento, y yo caminaría con una antorcha en la mano por todos los desiertos de este mundo y aun muerta te seguiría buscando, amor mío perdido, y el canto de la muerte se desplegó en el término de una sola mañana, y cantaba, y cantaba.

También cantó en la vieja taberna cercana del puerto. Había un payaso adolescente y yo le dije que en mis poemas la muerte era mi amante y mi amante era la muerte y él dijo: tus poemas dicen la justa verdad. Yo tenía dieciséis años y no tenía otro remedio que buscar el amor absoluto. Y fue en la taberna del puerto que cantó la canción.

Escribo con los ojos cerrados, escribo con los ojos abiertos: que se desmorone el muro, que se vuelva río el muro.

La muerte azul, la muerte verde, la muerte roja, la muerte lila, en las visiones del nacimiento.

El traje azul y plata fosforescente de la plañidera en la noche medieval de toda muerte mía.

La muerte está cantando junto al río.

Y fue en la taberna del puerto que cantó la canción de la muerte. Me voy a morir, me dijo, me voy a morir.

Al alba venid, buen amigo, al alba venid.

Nos hemos reconocido, nos hemos desaparecido, amigo el que yo más quería.
Yo, asistiendo a mi nacimiento. Yo, a mi muerte.
Y yo caminaría por todos los desiertos de este mundo y aun muerta te seguiría buscando, a ti, que fuiste el lugar del amor.

viernes, 7 de diciembre de 2018

Brando. Cartas al tiempo

"Dicen que siempre se vuelve a Buenos Aires. Yo pienso que siempre volvería a ti, para amarte como amo a esta ciudad, que me dejó dejarla para quererla más. Y cada avenida me llama a perderme, y en el banco de una plaza encuentro un tango entre tus labios. Y en el delirio de su noche busco el aire de tu aliento, como si tuvieras Buenos Aires ardiendo en tus besos."

sábado, 4 de agosto de 2018

Alejandra Pizarnik, La palabra del deseo

La soledad no es estar parada en el muelle, a la madrugada, mirando el agua con avidez. La soledad es no poder decirla por no poder circundarla por no poder darle un rostro por no poder hacerla sinónimo de un paisaje. La soledad sería esta melodía rota de mis frases.
Alejandra Pizarnik, La palabra del deseo.

LA PALABRA DEL DESEO
Esta espectral textura de la oscuridad, esta melodía en los huesos, este soplo de silencios diversos, este ir abajo por abajo, esta galería oscura, oscura, este hundirse sin hundirse.

¿Qué estoy haciendo? Está oscuro y quiero entrar. No sé que más decir. (Yo no quiero decir, yo quiero entrar). El dolor en los huesos, el lenguaje roto a paladas, poco a poco reconstituir el diagrama de la irrealidad.

Posesiones no tengo (esto es seguro; al fin algo seguro). Luego una melodía. Es una melodía plañidera, una luz lila, una inminencia sin destinatario. Veo la melodía. Presencia de una luz anaranjada. Sin tu mirada no voy a saber vivir, también esto es seguro. Te suscito, te resucito. Y me dijo que saliera al viento y fuera de casa en casa preguntando si estaba.

Paso desnuda con un cirio en la mano, castillo frío, jardín de las delicias. La soledad no es estar parada en el muelle, a la madrugada, mirando el agua con avidez. La soledad es no poder decirla por no poder circundarla por no poder darle un rostro por no poder hacerla sinónimo de un paisaje. La soledad sería esta melodía rota de mis frases.

viernes, 27 de julio de 2018

Jaime Sabines, Los amorosos: Cartas a Chepita

“Mi problema sigue siendo el Ser, esa cosa difícil, a veces intuida, pero siempre inefable; mi problema sigue siendo Yo, pero no Yo el que habla sino Yo que calla, desligado, independiente, liberado de mí mismo. Sin ti, sin mí, sin ninguno de lo que somos; un Yo inmutable y permanente.” 

martes, 24 de julio de 2018

Mind of Brando

Caminábamos. Caminábamos sin rumbo. Caminábamos por caminar, por el solo hecho de estar juntos. Y si nos encontrábamos las manos, no importaba, y si se hablaban las miradas tampoco, porque con respirarnos de a ratos nos alcanzaba. Caminábamos buscándonos, esperando que el destino nos llevara a un mismo beso, en una esquina de una misma vida. 

Brando 

Cartas al tiempo

sábado, 16 de junio de 2018

La tregua, Mario Benedetti

.....A veces, una mujer vista desde atrás tenía su mismo paso, sus caderas, su nuca. Pero de pronto se daba vuelta y el parecido se convertía en un absurdo. Lo único que no engaña (así, como rasgo aislado) es la mirada.   En ningún lado encontré sus ojos.  No obstante (solo ahora lo pienso)no se como son, de que color.  Regresé cansado, aturdido, fastidiado, aburrido. Aunque hay otra palabra mas certera: Regresé solitario.....
fragmento de "la tregua"

viernes, 15 de junio de 2018

Mind of Brando, Estacion de letras

Y hasta la ciudad no sería la misma sin sus pasos, con esquinas sonámbulas sin sus besos. Y algunas sábanas con gusto a amor , impregnadas de nostalgia, los recordarían en cada fibra. Especialmente en esas noches en que la luna entrara por la ventana, buscando dos amantes que en su honor, ardieran de amor, del bueno.!


martes, 5 de junio de 2018

La vida existe sólo en este preciso momento, y es en este momento cuando es infinita y eterna. Ya que el momento presente es infinitamente pequeño, antes de que podamos medirlo ha desaparecido, y sin embargo persiste para siempre .


Aunque tus pensamientos huyan hacia el pasado o corran hacia el futuro, no pueden escapar del momento presente.

Si permitimos que nuestros pensamientos, pasados ,presentes, y futuros, se unan en series, nos esclavizamos. Pero si por el contrario, en cualquier momento y lugar, impedimos que nuestra mente se aferra al nada, ganamos la libertad.

Alan Watts: Filósofo, traductor, escritor, editor, sacerdote anglicano, locutor, profesor y ecologista inglés, autor de "La sabiduría de la inseguridad" (1951), "El camino del Zen" (1957) y "Vivir el presente" (1997).

viernes, 18 de mayo de 2018

Mila Kundera, la insoportable levedad del ser

“Aquel que quiere permanentemente llegar más alto tiene que contar con que algún día le invadirá el vértigo. ¿Qué es el vértigo? ¿El miedo a la caída? Pero ¿Por qué también tenemos vértigo en un mirador provisto de una vaya segura? El vértigo es algo diferente del miedo a la caída, el vértigo significa que la profundidad que se abre ante nosotros nos trae, nos seduce, despierta en nosotros el deseo de caer, del cual nos defendemos espantados”

domingo, 11 de marzo de 2018

Entonces se dio cuenta,
era tan evidente y al mismo tiempo tan confuso...
el aire se parecía a ella en tantos aspectos.
Sin querer, ambos le hacían respirar.

Los dos le eran ya indispensables.

El aire logró despertar a las mariposas...
ella también.

lunes, 26 de febrero de 2018

Luis Novelo

"Mi dolor es callado como mi amor ha sido, y se oculta profundo dentro del corazón. Como espina clavada que a veces sangra y duele al surgir el recuerdo de lo que fue y pasó. No salió de mis labios jamás ninguna queja que pudiera en palabras lastimar a tu amor. Y apuré hasta el abismo yo solo mis angustias quedando como resabios con su amargo sabor. Sé que calladamente seguiré como sombra por la senda doliente que el destino trazó. Y así como he vivido tan silenciosamente me hundiré en el vacío de la noche perenne, y volveré a la nada, a la ignota morada donde el alma salió. Mas sé que dulcemente, en la noche callada como yo, flotará el recuerdo de mi amor silencioso, y dentro, muy dentro de tu ser, perdurará grabado el claro manantial de mi querer y mi dolor callado." 

domingo, 25 de febrero de 2018

Vive cada momento en su totalidad, Osho


"La vida significa estar siempre fluyendo, moviéndose. Sigue buscando la estrella más lejana. Disfruta del propio viaje, no te preocupes demasiado por los objetivos. Los objetivos no son más que excusas para poder continuar el viaje. De hecho, no hay objetivos en la vida. La vida es una peregrinación, una peregrinación a nada, una peregrinación a ningún lugar; sólo una pura peregrinación.

Entender esto produce una gran libertad, nos quita un gran peso de encima. Se abandonan todas las ansiedades, todas las angustias, desaparecen todas las preocupaciones, se evaporan, porque cuando no hay objetivo no puedes fracasar. El fracaso es una idea nuestra porque creemos en el objetivo.

Por ejemplo, yo nunca puedo fracasar porque no tengo ningún objetivo. Nunca me puedo sentir frustrado porque nunca espero nada. Si ocurre algo, bien; si no ocurre nada, ¡estupendo! Las dos cosas son buenas.

Esa es mi enseñanza básica: vive cada momento en su totalidad. No es un medio para alcanzar un fin determinado. Sin embargo, al principio resulta muy difícil, de modo que yo no hago más que darte falsos objetivos y metas. No son más que juguetes; puedes ir sin ellos. Una vez que comiences a disfrutar del propio viaje no habrá necesidad de buscar ningún objetivo. Entonces no preguntarás el significado de la vida, la vida será su propio significado, será un fin en sí misma.

Ese es el estado de total libertad".


Osho, Meditaciones para acabar el día