martes, 21 de abril de 2026

Nubes II

Por el aire andan plácidas montañas

o cordilleras trágicas de sombra

que oscurecen el día. Se las nombra

nubes. Las formas suelen ser extrañas.

Shakespeare observó una. Parecía

un dragón. Esa nube de una tarde

en su palabra resplandece y arde

y la seguimos viendo todavía.

¿Qué son las nubes? ¿Una arquitetura

del azar? Quizá Dios las necesita

para la ejecución de Su infinita

obra y son hilos de la trama oscura.

Quizá la nube sea no menos vana

que el hombre que la mira en mañana.

Nuvens II

Pelo ar andam plácidas montanhas

ou cordilheiras trágicas de sombra

que obscurecem o dia. Chamam-nas

nuvens. As formas podem ser estranhas.

Shakespeare observou uma. Parecia

um dragão. Essa nuvem de uma tarde

em sua palavra resplandece e arde

e continuamos a vê-la ainda.

Que são as nuvens? Uma arquitetura

do azar? Talvez Deus as necessite

para a execução de Sua infinita

obra e sejam fios da trama obscura.

Talvez a nuvem seja não menos vã

que o homem que a contempla na manhã.

Jorge Luis Borges,
Nubes I y Nubes II,
"Los conjurados". Obras completas II (1975-1985)
El amor inmaduro dice: “te amo porque te necesito”. El maduro dice: “te necesito porque te amo”.
Erich Fromm
📷Alek Lindus
"A veces me siento diferente. Camino cómo todos los demás, pero por dentro, me siento como un extraño en mi propia vida."

Franz Kafka

Que la vida iba en serio…

Jaime Gil de Biedma

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

Epitafio,
Jorge Luis Borges

Ya somos el olvido que seremos.
El polvo elemental que nos ignora
y que fue el rojo Adán, y que es ahora,
todos los hombres, y que no veremos.

Ya somos en la tumba las dos fechas
del principio y el término. La caja,
la obscena corrupción y la mortaja,
los triunfos de la muerte, y las endechas.

No soy el insensato que se aferra
al mágico sonido de su nombre.
Pienso con esperanza en aquel hombre

que no sabrá que fui sobre la tierra.
Bajo el indiferente azul del Cielo
esta meditación es un consuelo.

El poema está incluido en el libro El olvido que seremos del escritor colombiano Héctor Abad Faciolince.

"El arte de vivir consiste en abrazar la
incertidumbre sin miedo, porque es allí donde florecen la creatividad y la libertad."

-Clarissa Pinkola Estés.
Oda a la alegría 

Alegría 
hoja verde
caída en la ventana,
minúscula
claridad
recién nacida,
elefante sonoro,
deslumbrante
moneda,
a veces
ráfaga quebradiza,
pero
más bien
pan permanente,
esperanza cumplida,
deber desarrollado.
Te desdeñé, alegría.
Fui mal aconsejado.
La luna
me llevó por sus caminos.
Los antiguos poetas
me prestaron anteojos
y junto a cada cosa
un nimbo oscuro
puse,
sobre la flor una corona negra,
sobre la boca amada
un triste beso.
Aún es temprano.
Déjame arrepentirme.
Pensé que solamente
si quemaba
mi corazón
la zarza del tormento,
si mojaba la lluvia
mi vestido
en la comarca cárdena del luto,
si cerraba
los ojos a la rosa
y tocaba la herida,
si compartía todos los dolores,
yo ayudaba a los hombres.
No fui justo.
Equivoqué mis pasos
y hoy te llamo, alegría.

Como la tierra
eres
necesaria.

Como el fuego
sustentas
los hogares.

Como el pan
eres pura.

Como el agua de un río
eres sonora.

Como una abeja
repartes miel volando.

Alegría,
fui un joven taciturno,
hallé tu cabellera
escandalosa.

No era verdad, lo supe
cuando en mi pecho
desató su cascada.

Hoy, alegría,
encontrada en la calle,
lejos de todo libro,
acompáñame:

contigo
quiero ir de casa en casa,
quiero ir de pueblo en pueblo,
de bandera en bandera.
No eres para mí solo.
A las islas iremos,
a los mares.
A las minas iremos,
a los bosques.
No sólo leñadores solitarios,
pobres lavanderas
o erizados, augustos
picapedreros,
me van a recibir con tus racimos,
sino los congregados,
los reunidos,
los sindicatos de mar o madera,
los valientes muchachos
en su lucha.

¡Contigo por el mundo!
¡Con mi canto!
¡Con el vuelo entreabierto
de la estrella,
y con el regocijo
de la espuma!

Voy a cumplir con todos
porque debo
a todos mi alegría.

No se sorprenda nadie porque quiero
entregar a los hombres
los dones de la tierra,
porque aprendí luchando
que es mi deber terrestre
propagar la alegría.
Y cumplo mi destino con mi canto.

Pablo Neruda
Metanoia es un término de raíz griega (μετάνοια) que significa literalmente “cambio de mente” o “transformación interior”. Se utiliza para describir un giro profundo en la manera de comprender, sentir o vivir, que no se limita a un simple ajuste de pensamiento, sino que implica una reorientación vital, un replanteamiento de valores y una apertura hacia nuevas formas de ser. En contextos filosóficos y espirituales, alude a la capacidad del ser humano de renovarse desde dentro, trascendiendo patrones antiguos para dar lugar a una conciencia más amplia y a un modo de existir más auténtico.