sábado, 7 de marzo de 2026

"Nos dijeron que calladas éramos más bellas, pero olvidaron que somos hijas de las que sobrevivieron gracias a sus historias contadas al oído. Somos la palabra que estalla, el verso que incomoda y la estrofa que abraza. No pedimos permiso para ser, porque ya somos bosque, río y memoria. Nuestra revolución no siempre hace ruido: a veces es el susurro de una mujer que se descubre poderosa mientras cierra un libro y decide, por fin, que su vida es el relato más importante que le queda por contar."

Lody Stokelr

viernes, 6 de marzo de 2026

Donde todo comienza
La vida se vuelve brillante cuando elegimos la simplicidad.
No falta de ambición, sino de sabiduría de corazón.
Porque son las cosas humildes las que llevan tesoros invisibles:
una mirada sincera,
Una risa compartida,
Una mano colocada en el momento adecuado.
El placer no se conquista, se reúne en un instante.
La alegría no se puede comprar, se recoge como una frágil flor al amanecer.
Y la felicidad, él, requiere paciencia y ternura...
crece como un jardín secreto,
rociado de gratitud.
"Yo no quiero que me quiten las penas,
quiero que me enseñen a bailar con ellas.
Porque una mujer que se levanta
después de haberse roto en mil pedazos
es mucho más peligrosa
que cualquier mujer que nunca ha caído.
Mi fuerza no está en no caer,
sino en cómo me recojo del suelo."

Elvira Sastre 
Ilustración Sole Rutiif

San Isidro, Salta

San Isidro, Salta 

jueves, 5 de marzo de 2026

"Nuestra cultura nos ha enseñado a tener miedo de nuestra propia fuerza, a ver el amor propio como una amenaza para los demás. Nos han dicho que una mujer que se elige a sí misma es una mujer peligrosa. Y tienen razón: somos peligrosas para los sistemas que nos quieren sumisas y cansadas.
Recuperar la salud de nuestra alma implica renunciar a los contratos que firmamos sin leer: el contrato de ser perfectas, el contrato de no envejecer, el contrato de no molestar. Cuando una mujer decide volver a sus bosques internos, cuando decide que su felicidad no es negociable, el mundo entero tiembla porque una mujer libre es una fuerza de la naturaleza que nadie puede detener."

Clarissa Pinkola Estés
"Uno siempre está sólo... 
pero a veces está más sólo". 

Idea Vilariño
"...Y quién no tiene un amor?
¿Y quién no goza entre amapolas?…»
AP

«Caminos del espejo«
I
Y sobre todo mirar con inocencia. Como si no pasara nada, lo cual es cierto.

II
Pero a ti quiero mirarte hasta que tu rostro se aleje de mi miedo como un pájaro del borde
filoso de la noche.

III
Como una niña de tiza rosada en un muro muy viejo súbitamente borrada por la lluvia.

IV
Como cuando se abre una flor y revela el corazón que no tiene.

V
Todos los gestos de mi cuerpo y de mi voz para hacer de mí la ofrenda, el ramo que abandona
el viento en el umbral.

VI
Cubre la memoria de tu cara con la máscara de la que serás y asusta a la niña que fuiste.

VII
La noche de los dos se dispersó con la niebla. Es la estación de los alimentos fríos.

VIII
Y la sed, mi memoria es de la sed, yo abajo, en el fondo, en el pozo, yo bebía, recuerdo.

IX
Caer como un animal herido en el lugar que iba a ser de revelaciones.

X
Como quien no quiere la cosa. Ninguna cosa. Boca cosida. Párpados cosidos. Me olvidé.
Adentro el viento. Todo cerrado y el viento adentro.

XI
Al negro sol del silencio las palabras se doraban.

XII
Pero el silencio es cierto. Por eso escribo. Estoy sola y escribo. No, no estoy sola.
Hay alguien aquí que tiembla.

XIII
Aun si digo sol y luna y estrella me refiero a cosas que me suceden. ¿Y qué deseaba yo?
Deseaba un silencio perfecto.
Por eso hablo.

XIV
La noche tiene la forma de un grito de lobo.

XV
Delicia de perderse en la imagen presentida. Yo me levanté de mi cadáver, yo fui en busca de quien soy.
Peregrina de mí, he ido hacia la que duerme en un país al viento.

XVI
Mi caída sin fin a mi caída sin fin en donde nadie me aguardó pues al mirar quién me aguardaba
no vi otra cosa que a mí misma.

XVII
Algo caía en el silencio. Mi última palabra fue yo pero me refería al alba luminosa.

XVIII
Flores amarillas constelan un círculo de tierra azul. El agua tiembla llena de viento.

XIX
Deslumbramiento del día, pájaros amarillos en la mañana. Una mano desata tinieblas, una mano arrastra
la cabellera de una ahogada que no cesa de pasar por el espejo. Volver a la memoria del cuerpo,
he de volver a mis huesos en duelo, he de comprender lo que dice mi voz.

Alejandra Pizarnik