jueves, 26 de febrero de 2026

"De árbol en árbol
subía,
de escalera en escalera,
una niñita invisible...
(para aquel que no la viera...)

Altos verdes
perseguía
—de tronco en enredadera—
para alcanzar lo increíble:
la gran familia estrellera.

De los verdes
al celeste,
llegó la niña
un buen día
y el buen sol la hizo visible...
(para quien no la veía...)

Cuenta el que sabe de cuentos
que —mientras la fe no muera—
de árbol a estrella
es posible alcanzar lo que uno quiera".

Elsa Bornemann
Ilustración S. Hee

Lago Futalaufquen, Chubut

Lago Futalaufquen, Chubut
No siempre tenemos que ser fuertes para ser fuertes. A veces, nuestra fortaleza se expresa siendo vulnerables. A veces, necesitamos deshacernos en pedazos para rehacernos, y seguir sobre el camino.

Todos tenemos días en que no podemos empujar más duro. En que no podemos contener las dudas en nosotros mismos, en que no podemos dejar de concentrarnos en el miedo, en que no podemos ser fuertes.

Hay días en que no podemos concentrarnos en ser responsables. Ocasionalmente, no queremos quitarnos el pijama. A veces, lloramos delante de los demás. Exponemos nuestro cansancio, nuestra irritabilidad o nuestra ira.

No tienen nada de malo esos días. No tienen nada de malo. Parte de cuidar de nosotros mismos significa darnos permiso de «deshacernos» cuando lo necesitamos. 

No tenemos por qué ser torres perpetuas de fortaleza. 
Somos fuertes. 
Lo hemos probado. 
Seguiremos siendo fuertes aunque tengamos el valor de permitirnos sentirnos temerosos, débiles y vulnerables cuando necesitamos experimentar esos sentimientos.

El lenguaje del adiós,
Melody Beattie 
Ilustracion Odette Barberdouse
Mi monstruo favorito es la nostalgia,
porque llega sin tocar la puerta,
se sienta a mi lado
y me recuerda que el duelo no tiene una fecha especial 

Me hace abrir cajas que juré selladas,
releer mensajes que ya no existen,
oler la ropa que aún guarda su nombre.
Y mientras lo hace,
me habla bajito,
como si supiera
que todavía sangro por dentro.

La nostalgia no destruye,
solo desentierra.
Saca del silencio los días que creí muertos
y los pone frente a mí, tibios,
con tanto amor 
Como si él  aún respirara.

Y entonces entiendo
que el duelo no es olvidar,
es aprender a vivir con los fantasmas que habitan en la mente,
sin que te devoren.

Porque a veces,
el alma solo sana
cuando se atreve a abrazar con amor
a su monstruo favorito.

"Mi corazón tiene mil años. No soy como otras personas. La gente solo se preocupan por los finales felices. Vivo una vida llena de caras vacías. Mi mente es un bosque oscuro que todo el mundo intenta evitar. Solo atraigo a aquellos que están perdidos en la oscuridad. Soy un pozo que ha sido drenado. Soy un árbol que no da fruto. Soy un perro sin hogar. Soy un pájaro sin alas. Soy la persona con la que nadie quiere hablar".

Haruki Murakami
"Nunca confesó abiertamente  su amor, pero si es cierto que los ojos hablan, hasta un idiota se habría dado cuenta de que estaba locamente enamorada."

"Cumbres borrascosas",
Emily Brontë
"(...) He atravesado una crisis de lejanías y de tristezas que ni yo mismo me he dado cuenta. Podría decirse que yo era una sombra borracha de verano y de pasión imposible… Tenía dentro del alma, en ese pozo insondable del que Santa Teresa hizo su castillo interior, un sedimento de espigas sonoras y de nubes blancas. He contemplado demasiado el cielo azul y he sentido verdaderas heridas de luz (…) Yo soy como una ilusión antigua hecha carne, y aunque mi horizonte se pierda en crepúsculos formidables de apasionamientos, tengo una cadena como Prometeo que me cuesta trabajo arrastrarla, ahora que no estoy preso en la roca, pero en vez de águila, un búho me roe el corazón. Me siento lleno de poesía, poesía fuerte, llana, fantástica, religiosa, mala, honda, canalla, mística. ¡Todo, todo! ¡Quiero ser todas las cosas! Bien sé que la aurora tiene la llave escondida en bosques secretos, pero yo la sabré encontrar".
Las maravillas que Federico García Lorca escribía con 20 años.
Hay almas que tienen

Federico García Lorca

Hay almas que tienen
azules luceros,
mañanas marchitas
entre hojas del tiempo,
y castos rincones
que guardan un viejo
rumor de nostalgias
y sueños.

Otras almas tienen
dolientes espectros
de pasiones. Frutas
con gusanos. Ecos
de una voz quemada
que viene de lejos
como una corriente
de sombra. Recuerdos
vacíos de llanto
y migajas de besos.
Mi alma está madura
hace mucho tiempo,
y se desmorona
turbia de misterio.
Piedras juveniles
roídas de ensueño
caen sobre las aguas
de mis pensamientos.
Cada piedra dice:
“¡Dios está muy lejos!”
"En fin, aquí me tienes siempre. No pienses, aunque haya silencio, que también hay olvido. Tú sabes que no es así, nunca podrá ser".

Alejandra Pizarnik

Fotografía tomada por el fotógrafo estadounidense Rodney Smith, conocida como Gary Descending Stairs (Gary bajando escaleras), tomada en 1995.
"Hace tiempo aprendí que las historias no son totalmente ciertas o falsas, porque se nutren de verdades a medias, de mentiras bien contadas o de recuerdos borrosos. Recuerdos que se pierden entre el humo de los fogones".
"Como agua para chocolate", Laura Esquivel