domingo, 16 de agosto de 2026

La reflexión de Don Quijote (1615): 
«La libertad es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra»

Esta famosa cita que repasamos hoy pertenece al capítulo LVIII de la segunda parte de la novela. Don Quijote pronuncia las siguientes palabras justo después de abandonar el castillo de los duques, recuperando su independencia.

En este capítulo se habla de la dependencia que genera vivir de los favores a poderosos, lo que termina degenerando en una forma de esclavitud. La comodidad tiene un precio; don Quijote era un hidalgo, es decir, un miembro de la nobleza pero pobre. Los lujos de la alta sociedad a menudo exigen callar la propia verdad. El reflejo de nuestro protagonista es el del hambre y la pobreza, pero siendo una persona también totalmente libre.

Una de las enseñanzas de este capítulo, sobre todo tras la liberación de Quijote, es que la libertad exige valentía para defenderla frente a las adversidades. Cervantes nos pretende mostrar que la libertad es el tesoro más grande porque no se puede comprar con dinero. Ser valiente significa preferir pasar dificultades o riesgos antes que obedecer a otros por comodidad o miedo. Don Quijote añade en este mismo pasaje que por la libertad «se puede y se ve aventurar la vida».

Jules David (1808–1897).

Fuente: okdiario.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario