domingo, 27 de septiembre de 2026

"Los libros son espejos: solo ves en ellos lo que ya tienes dentro".

"La sombra del viento", 
Carlos Ruiz Zafón
En costa lejana
y en mar de Pasión,
dijimos adioses
sin decir adiós.
Y no fue verdad
la alucinación.
Ni tú la creíste
ni la creo yo,
«y es cierto y no es cierto»
como en la canción.
Que yendo hacia el Sur
diciendo iba yo:
«Vamos hacia el mar
que devora al Sol».
Y yendo hacia el Norte
decía tu voz:
«Vamos a ver juntos
donde se hace el Sol».
Ni por juego digas
o exageración
que nos separaron
tierra y mar, que son
ella, sueño y el
alucinación.
No te digas solo
ni pida tu voz
albergue para uno
al albergador.
Echarás la sombra
que siempre se echó,
morderás la duna
con paso de dos…
Para que ninguno,
ni hombre ni dios,
nos llame partidos
como luna y sol;
para que ni roca
ni viento errador,
ni río con vado
ni árbol sombreador,
aprendan y digan
mentira o error
del Sur y del Norte,
del uno y del dos!

Adiós,
Gabriela Mistral.
«La literatura es magia, es aparecer entre la gente sin estar físicamente, es entrar en las almas sin tener que tocar la puerta».

 Doménico Cieri Estrada

Puerto Viejo, Los Barcos, Catamarca

Puerto Viejo, Los Barcos, Catamarca

Su nombre se debe a que éstas formaciones rocosas parece barcos encallados en medio de un paisaje árido.
Se ubican a pocos kilómetros de Puerta del Corral Quemado, en Belén, sobre la ruta 43.

Tigre, Buenos Aires

Tigre❤️, Buenos Aires ❤️

viernes, 25 de septiembre de 2026

Ese instante que no se olvida…
Alejandra Pizarnik

Ese instante que no se olvida
Tan vacío devuelto por las sombras
Tan vacío rechazado por los relojes
Ese pobre instante adoptado por mi ternura
Desnudo desnudo de sangre de alas
Sin ojos para recordar angustias de antaño
Sin labios para recoger el zumo de las violencias
perdidas en el canto de los helados campanarios.

Ampáralo niña ciega de alma
Ponle tus cabellos escarchados por el fuego
Abrázalo pequeña estatua de terror.
Señálale el mundo convulsionado a tus pies
A tus pies donde mueren las golondrinas
Tiritantes de pavor frente al futuro
Dile que los suspiros del mar
Humedecen las únicas palabras
Por las que vale vivir.

Pero ese instante sudoroso de nada
Acurrucado en la cueva del destino
Sin manos para decir nunca
Sin manos para regalar mariposas
A los niños muertos.
Destrucciones
Alejandra Pizarnik

                     en besos, no en razones
                     -Quevedo

Del combate con las palabras ocúltame
y apaga el furor de mi cuerpo elemental.
Tú eliges el lugar de la herida…

Tú eliges el lugar de la herida
en donde hablamos nuestro silencio.
Tú haces de mi vida
esta ceremonia demasiado pura.

Alejandra Pizarnik,
Los trabajos y las noches (1965)
"Alguna vez alguna vez tal vez me iré sin quedarme me iré como quien se va...»

Alejandra Pizarnik,
Poema 33, El árbol de Diana