domingo, 23 de febrero de 2020

Los sentimientos juegan al escondite

“El amor, como ciego que es, impide a los amantes ver las divertidas tonterías que cometen”.
"Si no recuerdas la más ligera locura en que el amor te hizo caer, no has amado."— William Shakespeare
"Los sentimientos juegan al escondite"
Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres. Cuando el ABURRIMIENTO había bostezado por tercera vez, la LOCURA, como siempre tan loca, les propuso:

- ¿Vamos a jugar al escondite?

La INTRIGA levantó la ceja intrigada y la CURIOSIDAD, sin poder contenerse preguntó:

- ¿Al escondite? ¿Y cómo es eso?

- Es un juego - explicó la LOCURA - en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconden y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego.

El ENTUSIASMO bailó secundado por la EUFORIA, la ALEGRÍA dio tantos saltos que terminó por convencer a la DUDA, e incluso a la APATÍA, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar, la VERDAD prefirió no esconderse. ¿Para qué?, Si al final siempre la hallaban, y la SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella) y la COBARDÍA prefirió no arriesgarse...

- Uno, dos, tres... - comenzó a contar la LOCURA.

La primera en esconderse fue la PEREZA, que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del camino.

La FE subió al cielo y la ENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.

La GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos, ¿que si un lago cristalino? ideal para la BELLEZA, ¿que si la rendija de un árbol? perfecto para la TIMIDEZ, ¿que si el vuelo de la mariposa? lo mejor para la VOLUPTUOSIDAD. ¿que si una ráfaga de viento? magnifico para la LIBERTAD.
Así terminó por ocultarse en un rayito de sol.

El EGOÍSMO, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo... pero sólo para él.

La MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondió detrás del arco iris) y la PASIÓN y el DESEO en el centro de los volcanes.

El OLVIDO... se me olvidó donde se escondió... pero eso no es lo importante. Cuando La LOCURA contaba 999.999, el AMOR aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado... hasta que divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores.

- Un millón - contó la LOCURA, y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue la PEREZA sólo a tres pasos de una piedra.

Después se escuchó la FE discutiendo con Dios en el cielo sobre Teología y la PASIÓN y el DESEO los sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la ENVIDIA y claro, así pudo deducir donde estaba el TRIUNFO.

El EGOÍSMO no tuvo ni que buscarlo. Él solito salió disparado de su escondite que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la BELLEZA y con la DUDA resulto más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún de qué lado esconderse.

Así fue encontrando a todos, el TALENTO entre la hierba fresca, a la ANGUSTIA en una oscura cueva, a la MENTIRA detrás del arco iris... (mentira, si ella estaba en el fondo del océano) y hasta el OLVIDO... que ya se le había olvidado que estaba jugando al escondite, pero sólo el AMOR no aparecía por ningún sitio.

La LOCURA buscó detrás de cada árbol bajo, cada arroyuelo del planeta, en la cima de las montañas y cuando estaba por darse por vencido divisó un rosal y las rosas... Y cogió un palo y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escucho. Las espinas habían herido en los ojos al AMOR.

La LOCURA no sabía qué hacer para disculparse, lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo. Desde entonces, desde que por primera vez se jugó al escondite en la tierra:

EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA SIEMPRE LO ACOMPAÑA.

Cuento atribuido a Mario Benedetti—
Mario Benedetti. (14/09/1920—17/05/2009)
NOTA: hay cierta discordancia en Internet acerca del autor de este original cuento o relato que circula por muchas webs; hay quien atribuye la autoría a Mario Benedetti, pero otras personas hablan de un cuento popular anónimo versionado por Jorge Bucay. Sirva esto como pregunta abierta a los lectores ...

viernes, 21 de febrero de 2020

Yoga

El objetivo y apogeo del yoga es el atisbo del alma, pero tiene varios efectos secundarios que son la salud, la felicidad, la paz y el equilibrio. 
B.K.S. Iyengar

Dale luz al instante, Luis Alberto Spinetta



Estoy entusiasmado con tu corazón,
todos los días así,
toda mi vida...
Estoy iluminado con tu sencillez,
todos los días amor,
toda la vida...
Dale luz al instante...
tal vez no te arrepentirás...
Dale luz al instante...
y que el cielo le responda al mar...
Dale luz al instante...
y es que nunca nunca te arrepentirás...
Estoy entusiasmado con tu río de amor,
es una fuerza que une mi destino
¿cómo haré para encantarte con la canción,
que es un anhelo que dura,
lo que una brisa?
Solo dale luz al instante,
nunca te arrepentirás...
Dale luz al instante...
y que el cielo le responda al mar...
dale luz, luz, luz...
y es que nunca te arrepentirás,
dale luz al instante
tarde o temprano el tiempo se acabará...
al volver de su noche oscura,
que ya pasó...
y tú al mirarte al espejo...
tal vez querrás,
que se detenga el mundo,
solo para tí..
Y eso no puede ser,
no puede ser,
mi vida...
Solo dale luz al instante...
nunca te arrepentirás,
dale luz al instante...
y que el cielo le responda al mar,
dale luz, luz, luz...
nunca te arrepentirás...
Dale luz al instante...
sin sospecharlo el viento te arrebatará...
esa hoja escrita,
con tu mejor canción...
que ya no recordarás,
y que creías que haría,
una revolución,
sin amor...
y es que nunca funcionó...
¡Porque no puede ser,
no puede ser,
mi vida... !


Estados

"A veces oigo pasar el viento; y solo de oír el viento pasar, vale la pena haber nacido."
Fernando Pessoa

jueves, 20 de febrero de 2020

La Mujer rota - Simone de Beauvoir

Simone de Beauvoir es bien conocida por su ensayo El segundo sexo, una obra canónica del feminismo que analiza las causas de la histórica relegación de la mujer. Pero la escritora y filósofa francesa es autora también de interesantes novelas y relatos en los que explora los comportamientos sociales, sentimentales e intelectuales de su tiempo, prestando especial atención a la perspectiva femenina.
Tal es el caso de La mujer rota, tal vez el más conocido de los relatos de Simone de Beauvoir. Pero como viene acompañado por otros dos relatos, “La edad de la discreción” y “Monólogo”, lo mejor será proceder con orden.
Como apuntaba, los tres relatos están narrados por voces femeninas y dos de ellos recogen momentos claves de una existencia: la llegada de la vejez y una ruptura sentimental. La forma certera en que de Beauvoir recoge los mil matices de ambos momentos denota el profundo conocimiento que la autora tenía tal vez no del alma humana, pero sí de la psicología.
La perspectiva femenina que mencionaba no entorpece la obra, encasillándola en estrechos clichés de género; antes bien la completa, la engrandece y, si algo viene a demostrar, es cuán parecidos somos unos y otras en lo esencial, en ese núcleo doliente y frágil donde reside nuestra humanidad.
“La edad de la discreción” relata la entrada en la vejez de un matrimonio, enfrentado además a la desilusión de ver como su único hijo no sigue los pasos que para él habían soñado. Varios aspectos interesan en este relato: la forma en que afrontamos nuestra propia decadencia y la de aquel que ha sido nuestro compañero en la vida, tal vez más dolorosa. En una sociedad que rinde un obsesionado culto a la juventud hace falta acercarse a relatos como este, que nos enseñan a envejecer.
Pero también interesa en “La edad de la discreción” la eterna lucha entre generaciones, donde los padres entienden con dificultad las nuevas posturas de sus hijos simplemente porque, aunque no lo parezca, no viven en el mismo mundo. Las ideas de los primeros son fruto de un estado de cosas que ya no existe y cada generación debe adaptarse a la realidad de su tiempo.
“Monólogo” es tal vez la menos profunda pero la más curiosa de las tres historias que recoge este libro. El monólogo de una mujer abandonada por todos, estragada por la soledad y los calmantes, tiene una fuerza sobrecogedora. El rápido discurrir de sus pensamientos lleva al lector en volandas a través de la vida de una mujer acabada, sin esperanzas, llena de rencor pero ahogada por la tristeza. A pesar de no ser un personaje positivo, la sinceridad de sus emociones hace que nos pongamos de forma instintiva de su lado, contra el resto del mundo.
Por último, “La mujer rota” recoge la historia de una ruptura sentimental, desde el momento en que la protagonista conoce la infidelidad de su esposo hasta el momento de la separación definitiva.
Lo reseñable de este relato es la capacidad que demostró Simone de Beauvoir en él para plasmar un descenso a los infiernos doméstico, pero no por ello menos doloroso. Entregada a una situación que no puede controlar, Monique, la protagonista, está también en manos de sus propios sentimientos: la rabia, la humillación, los celos, el amor, la nostalgia la traen y la llevan ante los ojos atentos del lector.
Pero Simone de Beauvoir no se limita a la esfera de lo sentimental en “La mujer rota” (y sería suficiente, dada su capacidad para recoger los mil matices de la situación que describe), sino que además plantea con sutileza la forma en que la idea que tenemos de nosotros mismos depende en gran medida —y tal vez en especial en el caso de la mujer, siempre más condicionada— de la imagen nuestra que vemos reflejada en los demás.
En “La mujer rota”, Monique no pierde únicamente a su esposo, sobre todo se pierde a sí misma. Porque ella era el reflejo que él le devolvía. La infidelidad de su marido le hace primero dudar de esa imagen, y cuando después él ya no está disponible para ser el espejo en que ella se mira, Monique se extravía por completo.
Con su relato, Simone de Beauvoir pone el dedo en la llaga. A la mujer se la enseña a verse a través de los ojos de los demás: de las amigas, de los hijos y, en especial, a través de la mirada masculina, la del marido. Si pierde esa mirada se convierte de pronto en una extraña para sí misma.
Aunque estos relatos están protagonizados por mujeres pertenecientes a la burguesía intelectual y militante francesa de mediados del pasado siglo, son una lectura que tiene calidad literaria suficiente para atraer a los más exigentes lectores contemporáneos. 

Libro en PDF




Patti LaBelle - On My Own (Official Music Video) ft. Michael McDonald

Estados

"La belleza de la vida se encuentra en los ojos que la miran."
Dorian Marc

miércoles, 19 de febrero de 2020

La Gente Que Está Herida Ama Diferente


Lorena Pronsky

Serenata para la tierra de uno, María Elena Walsh


Porque me duele si me quedo
Pero me muero si me voy,
Por todo y a pesar de todo, mi amor,
Yo quiero vivir en vos

Por tu decencia de vidala
Y por tu escándalo de sol,
Por tu verano con jazmines, mi amor,
Yo quiero vivir en vos

Porque el idioma de infancia
Es un secreto entre los dos,
Porque le diste reparo
Al desarraigo de mi corazón.

Por tus antiguas rebeldías
Y por la edad de tu dolor,
Por tu esperanza interminable, mi amor,
Yo quiero vivir en vos.

Para sembrarte de guitarra,
Para cuidarte en cada flor
Y odiar a los que te castigan, mi amor,
Yo quiero vivir en vos
Serenata Para La Tierra de Uno.
María Elena Walsh


Estados

"La ley primera y fundamental de la Naturaleza es buscar la Paz."
Thomas Hobbes

martes, 18 de febrero de 2020

Mario Benedetti - Utopías



 Utopías

 Cómo voy a creer / dijo el fulano que el mundo se quedó sin utopías cómo voy a creer que la 

esperanza es un olvido o que el placer una tristeza cómo voy a creer / dijo el fulano que el 

universo es una ruina aunque lo sea o que la muerte es el silencio aunque lo sea cómo voy a 

creer que el horizonte es la frontera que el mar es nadie que la noche es nada cómo voy a 

creer / dijo el fulano que tu cuerpo / mengana no es algo más de lo que palpo o que tu amor 

ese remoto amor que me destinas no es el desnudo de tus ojos la parsimonia de tus manos 

cómo voy a creer / mengana austral que sos tan sólo lo que miro acaricio o penetro cómo voy 

a creer / dijo el fulano que la utopía ya no existe si vos / mengana dulce osada / eterna si vos / 

sos mi utopía.

GTR - When The Heart Rules The Mind.

Romina Soledad Bada


Adormeciendo
Oigo latir la lluvia,
estrujar el corazón,
al silencio gritar tu nombre
llorar la ausencia.
El sabor de tu recuerdo

acuna mis días.

Romina Soledad Bada