sábado, 4 de abril de 2015
El Efecto Mariposa
“El batir de las alas de una mariposa puede provocar un huracán en otra parte del mundo”… Con esta simple frase podemos resumir en qué consiste el “efecto mariposa”. Pequeñas acciones pueden ayudar a crear grandes cambios. Esta idea sacada de la Física y de la” idea del caos” puede aplicarse a la psicología. Las cosas que hagamos hoy influirán en nuestro futuro, que con pequeñas acciones podemos cambiar muchas cosas que no nos gustan de nuestra vida o simplemente que en lugar de culpabilizarnos por los errores que todos cometemos., podemos darle una solución introduciendo pequeños cambios.
Una famosa canción reza “La vida es como una barca un remo lo mueve mi mano y otro remo lo mueve el azar”. ¿Por qué no cogemos nuestro remo con fuerzas y desafiamos al azar?
¿Pero qué podemos hacer por nuestro “efecto mariposa”? Te damos algunas ideas.
1. Habla directamente con las personas en lugar de hacer elucubraciones sobre ese o aquel malentendido.
2. Hazte escuchar. Poco a poco demostrarás a los demás que tienes una personalidad fuerte y no te sentirás ninguneado o maltratado etc.
3. Con tan sólo una sonrisa o unos buenos días crearás un ambiente agradable en torno a ti.
4 .Disfruta de pequeños placeres. Una taza de café o chocolate mientras observas como llueve a través de los cristales, observar como duerme un bebé, jugar con los niños o cerrar los ojos y oler y percibir el sonido del mar te proporcionarán una fuente de placer inmediata y que prolongarás en el tiempo. Te irán generando un “pozo de felicidad en tu interior”.
5. Hacer pequeñas cosas por los demás sin esperar nada a cambio. Pequeños gestos como acudir ayudar en campañas contra el hambre, ayudar a tu vecino en un apuro o dejarle el asiento a una abuelita en el autobús, crean efectos mariposa a corto, mediano y largo plazo. Para empezar está comprobado que el altruismo genera felicidad en las personas, por otro lado si unimos los pequeños gestos de cada uno generaremos un gran huracán. ¿Te imaginas que cada persona lleva un paquetito de arroz para los más desfavorecidos en la campaña navideña contra la pobreza; se acumularán kilos y kilos de arroz…y todo con un simple gesto; y si todos cedemos nuestro asiento a las abuelas…contribuiremos con el tiempo a generar una sociedad mejor, más humana y más feliz.
6. Detenernos un minuto cuando estamos enfadados, respirar hondo y pensar que somos afortunados por todo lo que tenemos…otro huracán…nuestros niveles de ansiedad bajarán, saldremos de la espiral del enfado y prevenimos sentimientos nada saludables. Gestos como estos previenen dolores de jaqueca, de estómago, resfriados etc. Las enfermedades están muy relacionadas con las emociones y sino que se lo digan a los romanos y su “Mens Sana in Corpore Sano”.
7. Piensa en el hoy y no en el mañana. Si ahora puedes disfrutar de dar un paseo con tu pareja, hacer un pequeño viajito o reirte en la playa con un amigo y un bocadillo como compañía, hazlo. Volverás a generar un huracán felicidad con estos pequeños gestos…si te vienen malos momentos pensarás lo mucho que te has reído y has disfrutado de la vida en tiempos pasados y te ayudarán a sobrellevar mejor los malos momentos.
viernes, 3 de abril de 2015
jueves, 2 de abril de 2015
Otoño del '82 - Airbag
Soldado perdido yo quiero que estés conmigo
que juntos limpiemos la sangre que se ha derramado
que quede guardado el silencio de algunos perdidos
y que siga vivo el recuerdo de los que olvidamos.
El pájaro ya no me canta en la mañana
y solo queda tu recuerdo muriendo en mi almohada.
A veces me engaño leyendo algun libro oxidado
que dice que ganan los buenos y mueren los malos.
Y nadie me va a devolver mi recuerdo perdido
y nadie me va a recordar ese amor olvidado
y de mis bolsillos caeran unos pocos centavos
pero nada importa porque vos estas de mi lado...
Quisiera muy lejos volar y empezar de nuevo
quisiera pero ya no puedo, me duelen los huesos.
A veces me engaño leyendo algun libro oxidado
que dice que ganan los buenos y mueren los malos.
Recuerdo que de muy chico alguien me decia
que cuando el tiempo me alcance lo comprenderia
quisiera que veas de cerca lo que ven mis ojos
quisiera que entiendas que el mundo se muere de a poco.
Y nadie me va a devolver mi recuerdo perdido
y nadie me va a recordar ese amor olvidado
y de mis bolsillos caeran unos pocos centavos
pero nada importa porque vos estas de mi lado...
Nena quiero que me escuches y leas mis labios
tal vez esta noche borracho te diga que te amo
no seas tan cruel y quedate hasta que venga el dia
quedate un rato conmigo robame la vida.
Y nadie me va a devolver mi recuerdo perdido
y nadie me va a recordar ese amor olvidado
y de mis bolsillos caeran unos pocos centavos
pero nada importa porque vos estas de mi lado
pero nada importa porque vos estas de mi lado...
que juntos limpiemos la sangre que se ha derramado
que quede guardado el silencio de algunos perdidos
y que siga vivo el recuerdo de los que olvidamos.
El pájaro ya no me canta en la mañana
y solo queda tu recuerdo muriendo en mi almohada.
A veces me engaño leyendo algun libro oxidado
que dice que ganan los buenos y mueren los malos.
Y nadie me va a devolver mi recuerdo perdido
y nadie me va a recordar ese amor olvidado
y de mis bolsillos caeran unos pocos centavos
pero nada importa porque vos estas de mi lado...
Quisiera muy lejos volar y empezar de nuevo
quisiera pero ya no puedo, me duelen los huesos.
A veces me engaño leyendo algun libro oxidado
que dice que ganan los buenos y mueren los malos.
Recuerdo que de muy chico alguien me decia
que cuando el tiempo me alcance lo comprenderia
quisiera que veas de cerca lo que ven mis ojos
quisiera que entiendas que el mundo se muere de a poco.
Y nadie me va a devolver mi recuerdo perdido
y nadie me va a recordar ese amor olvidado
y de mis bolsillos caeran unos pocos centavos
pero nada importa porque vos estas de mi lado...
Nena quiero que me escuches y leas mis labios
tal vez esta noche borracho te diga que te amo
no seas tan cruel y quedate hasta que venga el dia
quedate un rato conmigo robame la vida.
Y nadie me va a devolver mi recuerdo perdido
y nadie me va a recordar ese amor olvidado
y de mis bolsillos caeran unos pocos centavos
pero nada importa porque vos estas de mi lado
pero nada importa porque vos estas de mi lado...
Paulo Coelho
"Ama como la llovizna. Que cae en silencio, casi sin hacerse notar, pero que es capaz de desbordar ríos."
Paulo Coelho
Paulo Coelho
Todas las batallas en la vida sirven para enseñarnos algo, inclusive aquellas que perdemos.
Paulo Coelho
miércoles, 1 de abril de 2015
¿Sabes qué es la resiliencia? ¿Quieres aprender a ser más resiliente?
A veces la vida nos pone a prueba, nos plantea situaciones que superan nuestras capacidades: una enfermedad, una ruptura de pareja particularmente dolorosa, la muerte de un ser querido, el fracaso de un sueño largamente anhelado, problemas económicos… Existen diferentes circunstancias que nos pueden llevar al límite y hacer que nos cuestionemos si tenemos la fuerza y la voluntad necesarias para continuar adelante. En este punto tenemos dos opciones: dejarnos vencer y sentir que hemos fracasado o sobreponernos y salir fortalecidos, apostar por la resiliencia.
Resiliencia: definición y significado
La resiliencia es una capacidad que nos permite afrontar las crisis o situaciones potencialmente traumáticas y salir fortalecidos de ellas. La resiliencia implica reestructurar nuestros recursos psicológicos en función de las nuevas circunstancias y de nuestras necesidades. De esta manera, las personas resilientes no solo son capaces de sobreponerse a las adversidades que les ha tocado vivir, sino que van un paso más allá y utilizan esas situaciones para crecer y desarrollar al máximo su potencial.
Para las personas resilientes no existe una vida dura, sino momentos difíciles. Y no se trata de una simple disquisición terminológica, sino de una manera diferente y más optimista de ver el mundo ya que son conscientes de que después de la tormenta llega la calma. De hecho, estas personas a menudo sorprenden por su buen humor y nos hacen preguntarnos cómo es posible que, después de todo lo que han pasado, puedan afrontar la vida con una sonrisa en los labios.
La práctica de la resiliencia: ¿Cómo podemos ser más resilientes?
La resiliencia no es una cualidad innata, no está impresa en nuestros genes, aunque sí puede haber una tendencia genética que puede predisponer a tener un “buen carácter”. La resiliencia es algo que todos podemos desarrollar a lo largo de la vida. Hay personas que son resilientes porque han tenido en sus padres o en alguien cercano un modelo de resiliencia a seguir, mientras que otras han encontrado el camino por sí solas. Esto nos indica que todos podemos ser resilientes, siempre y cuando cambiemos algunos de nuestros hábitos y creencias.
De hecho, las personas resilientes no nacen, se hacen, lo cual significa que han tenido que luchar contra situaciones adversas o que han probado varias veces el sabor del fracaso y no se han dado por vencidas. Al encontrarse al borde del abismo, han dado lo mejor de sí y han desarrollado las habilidades necesarias para enfrentar los diferentes retos de la vida.
¿Qué caracteriza a una persona resiliente?
Las personas que practican la resiliencia:

1. Son conscientes de sus potencialidades y limitaciones. El autoconocimiento es un arma muy poderosa para enfrentar las adversidades y los retos, y las personas resilientes saben usarla a su favor. Estas personas saben cuáles son sus principales fortalezas y habilidades, así como sus limitaciones y defectos. De esta manera pueden trazarse metas más objetivas que no solo tienen en cuenta sus necesidades y sueños, sino también los recursos de los que disponen para conseguirlas.
2. Son creativas. La persona con una alta capacidad de resiliencia no se limita a intentar pegar el jarrón roto, es consciente de que ya nunca a volverá a ser el mismo. El resiliente hará un mosaico con los trozos rotos, y transformará su experiencia dolorosa en algo bello o útil. De lo vil, saca lo precioso.
3. Confían en sus capacidades. Al ser conscientes de sus potencialidades y limitaciones, las personas resilientes confían en lo que son capaces de hacer. Si algo les caracteriza es que no pierden de vista sus objetivos y se sienten seguras de lo que pueden lograr. No obstante, también reconocen la importancia del trabajo en equipo y no se encierran en sí mismas, sino que saben cuándo es necesario pedir ayuda.
4. Asumen las dificultades como una oportunidad para aprender. A lo largo de la vida enfrentamos muchas situaciones dolorosas que nos desmotivan, pero las personas resilientes son capaces de ver más allá de esos momentos y no desfallecen. Estas personas asumen las crisis como una oportunidad para generar un cambio, para aprender y crecer. Saben que esos momentos no serán eternos y que su futuro dependerá de la manera en que reaccionen. Cuando se enfrentan a una adversidad se preguntan: ¿qué puedo aprender yo de esto?
5. Practican el mindfulness o conciencia plena. Aún sin ser conscientes de esta práctica milenaria, las personas resilientes tienen el hábito de estar plenamente presentes, de vivir en el aquí y ahora y de tienen una gran capacidad de aceptación. Para estas personas el pasado forma parte del ayer y no es una fuente de culpabilidad y zozobra mientras que el futuro no les aturde con su cuota de incertidumbre y preocupaciones. Son capaces de aceptar las experiencias tal y como se presentan e intentan sacarles el mayor provecho. Disfrutan de los pequeños detalles y no han perdido su capacidad para asombrarse ante la vida.
6. Ven la vida con objetividad, pero siempre a través de un prisma optimista. Las personas resilientes son muy objetivas, saben cuáles son sus potencialidades, los recursos que tienen a su alcance y sus metas, pero eso no implica que no sean optimistas. Al ser conscientes de que nada es completamente positivo ni negativo, se esfuerzan por centrarse en los aspectos positivos y disfrutan de los retos. Estas personas desarrollan un optimismo realista, también llamado optimalismo, y están convencidas de que por muy oscura que se presente su jornada, el día siguiente puede ser mejor.
7. Se rodean de personas que tienen una actitud positiva. Las personas que practican la resiliencia saben cultivar sus amistades, por lo que generalmente se rodean de personas que mantienen una actitud positiva ante la vida y evitan a aquellos que se comportan como vampiros emocionales. De esta forma, logran crear una sólida red de apoyo que les puede sostener en los momentos más difíciles.
8. No intentan controlar las situaciones. Una de las principales fuentes de tensiones y estrés es el deseo de querer controlar todos los aspectos de nuestra vida. Por eso, cuando algo se nos escapa de entre las manos, nos sentimos culpables e inseguros. Sin embargo, las personas resilientes saben que es imposible controlar todas las situaciones, han aprendido a lidiar con la incertidumbre y se sienten cómodos aunque no tengan el control.
9. Son flexibles ante los cambios. A pesar de que las personas resilientes tienen una autoimagen muy clara y saben perfectamente qué quieren lograr, también tienen la suficiente flexibilidad como para adaptar sus planes y cambiar sus metas cuando es necesario. Estas personas no se cierran al cambio y siempre están dispuestas a valorar diferentes alternativas, sin aferrarse obsesivamente a sus planes iniciales o a una única solución.
10. Son tenaces en sus propósitos. El hecho de que las personas resilientes sean flexibles no implica que renuncien a sus metas, al contrario, si algo las distingue es su perseverancia y su capacidad de lucha. La diferencia estriba en que no luchan contra molinos de viento, sino que aprovechan el sentido de la corriente y fluyen con ella. Estas personas tienen una motivación intrínseca que les ayuda a mantenerse firmes y luchar por lo que se proponen.
11. Enfrentan la adversidad con humor. Una de las características esenciales de las personas resilientes es su sentido del humor, son capaces de reírse de la adversidad y sacar una broma de sus desdichas. La risa es su mejor aliada porque les ayuda a mantenerse optimistas y, sobre todo, les permite enfocarse en los aspectos positivos de las situaciones.
12. Buscan la ayuda de los demás y el apoyo social. Cuando las personas resilientes pasan por un suceso potencialmente traumático su primer objetivo es superarlo, para ello, son conscientes de la importancia del apoyo social y no dudan en buscar ayuda profesional cuando lo necesitan.
La resiliencia en los niños
Si queremos que nuestros hijos afronten las dificultades de la vida con fortaleza es importante educarles en la capacidad de ser resilientes, para ello es fundamental nuestro ejemplo, no sobreprotegerles y sobre todo creer en ellos. No se trata de evitar que se caigan, sino de enseñarles a levantarse, y para ello tenemos que confiar en que ellos pueden. Por supuesto, tampoco se trata de exponerles a peligros o ambientes agresivos “para que se hagan más fuertes”, afortunadamente no estamos en Esparta. Aportar seguridad y protección es necesario. Algo importante que podemos preguntarles a los niños cuando tienen un contratiempo si queremos que aprendan a desarrollar la resiliencia es ¿qué puedes aprender de esto? o ¿qué puedes sacar bueno de esto que ha ocurrido?
FUENTE: Rosario Linares para elpradopsicologos.es
Una leyenda budista sobre gatos
En el sureste asiático existía una rama del budismo que creía que cuando una persona que había alcanzado los máximos niveles de espiritualidad fallecía, su alma se albergaba en el cuerpo de un gato y permanecía de esta forma hasta que el animal moría. Sólo despues de esto, el alma de la persona podía ocupar un lugar eterno en el paraíso.
Esta creencia se obtuvo a través de los rollos manuscritos en Tailandia conocidos como “Libro de los poemas del gato”.
Por aquella época, las familias tailandesas, durante el ritual de enterramiento de una persona, se introducía un gato vivo en las tumbas, dejando un pequeño espacio para que pudiera salir por allí. Cuando el gato lograba salir, se consideraba que el alma del difunto ya había pasado a habitar el cuerpo del gato.
Lucio Anneo Séneca
Importa mucho más lo que tú piensas de ti mismo que lo que los otros opinen de ti.
Séneca
2 AC-65. Lucio Anneo Séneca. Filósofo latino.
Imagen: Annette Wagner
Baghavad Gita.
También se dice fuera de ti no hay refugio, es decir todo lo que le causamos al otro, vuelve inevitablemente sobre nosotros mismos, por eso es tan maravilloso poder pensar antes de actuar.
Baghavad Gita.
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