jueves, 10 de mayo de 2018

Beatriz Fonnegra

Sin pensar hallar lo perdido, donde el hoy perdía el sentido,
Te encontré en medio de la nada,
Respirando el aire de todos mis aires, escribiendo encima de lo escrito,
Dejando huellas en mis huellas, tejiendo una nueva telaraña,
De memorias no vividas, de instantes de un vivir sin habernos vivido.
No preguntes lo que no tiene respuesta,
De un posible mañana sin vivirlo, de un ayer ya existido, donde ni tú ni yo estuvimos...
Pregunta por mi hoy, donde estas, donde estoy,
Donde somos donde nos vivimos.
No quieras ser la eternidad de mi eternidad, sé mi mejor momento,
El que no tendrá olvido, no mires mis ayeres vividos, mira mi hoy contigo.
Le daré vida a la muerte, recuerdo al olvido, aliento a mi aire,
Le daré al sentido tu sentido.
Escribamos una nueva historia en libros diferentes,
Al leerlos juntos sabremos que ya estaba escrito.
Eres el hoy de mis ayeres… eres mi futuro fugitivo…
Beatriz Fonnegra...

El centenario tapiz de San Martín volvió al país y se verá en Bellas Artes

Fue regalado al país por el Estado francés hace un siglo, pero por primera vez será exhibido al público argentino a partir del próximo martes. Se trata de un tapiz de grandes dimensiones -4,66 metros de altura por 4 de ancho- en el que se ve a San Martín montado en su fiel caballo, a poco de lograr la patriótica hazaña del Cruce de los Andes.
El año pasado la obra se descolgó de la pared de la Casa Rosada en la que estuvo desde 1917 -en el descanso de la llamada escalera francesa-, se lo trasladó al mismo taller de París donde fue hecho y donde los restauradores dieron visibilidad a figuras, tonos y expresiones que el polvo acumulado durante cien años había borrado. Regresó al país en estos días, pero antes de volver a su lugar original en la sede del Ejecutivo hará una parada de cuatro meses en el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) donde el público podrá verlo gratis.

Conocido como Gobelino San Martín, la imagen se impone desde el fondo de una de las salas del primer piso del MNBA, escoltada por otros grandes tapices de los siglos XVII y XVIII, que remiten a una monarquía todopoderosa y amante del arte laborioso. En una segunda sala se exhiben obras modernas con distintos temas y colores, pero la misma técnica. Son todos hechos en la Manufactura de Gobelins, taller de Mobiliario Nacional, organismo estatal francés, según creaciones de artistas como Joan Miró, Fernand Léger, Sonia Delaunay y los argentinos Antonio Seguí y Alicia Penalba. Son trece y fueron prestados por el estado francés para esta muestra titulada "El Tapiz del General San Martín: Historia de una Restauración. Obras Maestras de la Manufacture des Gobelins de Francia".
Según el director del MNBA, Andrés Duprat, esta exposición -así como la restauración- no le costó al gobierno más que el montaje y la publicación de un catálogo trilingüe. "Creímos que era un gesto extremadamente simbólico que el país que ofreció la obra también se ocupara de su salud un siglo después", había dicho en París a LA NACION hace unos meses Jean-Pierre Guignard, embajador de Francia en la Argentina. Responsable de esta iniciativa, Guignard financió la operación con aportes privados de empresas francesas, en especial de Groupe PSA Argentina.
La historia cuenta que Francia tuvo aquel gesto de amistad entre pueblos cuando se celebraba el primer centenario de la Independencia.

El gobelino de San Martín fue labrado por ocho tejedores entre 1911 y 1914, según una imagen del pintor Alfred Roll, uno de los artistas oficiales de la Tercera República y que había participado en la decoración del pabellón de Argentina en la Exposición Universal de 1889. En su composición, que la restauración ahora permite apreciar en detalle, San Martín sostiene con firmeza las riendas del cabello y es seguido de cerca por algunos de sus soldadosque parecen sortear rocas como símbolo de los obstáculos que aún habrían de eludir en el camino de la liberación.
Se ve también en la parte superior una guerrera que parece llamar a las armas a los defensores de la libertad, mientras que una personificación de la República Francesa, con su gorro frigio, se apresta a cubrir al militar con una corona de laurel. Detrás de un sol incompleto, en alusión a la bandera argentina, se leen nombres de lugares claves en la estrategia sanmartiniana para atacar Lima, como San Lorenzo.
El obsequio francés llegó a nuestro país en 1917, durante la presidencia de Hipólito Yrigoyen, y fue ubicado en el mismo lugar de la Casa Rosada adonde volverá luego del cierre de la muestra en el MNBA, prevista para el 19 de agosto.
"Este tapiz es un ejemplo de que, desde el inicio, las Manufactures de Gobelins eran destinadas a ser regalos diplomáticos porque si bien son pesados resultan fácilmente transportables. Hoy en San Petersburgo y otras ciudades hay de estos tapices", dijo a LA NACION Morgane Luquet Laforgue quien con Thomas Bolh son los curadores de la muestra por la parte francesa, mientras que por la argentina lo es Duprat.

Ayer por la tarde, mientras se montaban los gobelinos en las salas del museo, Luquet Laforgue contó que el tapiz de San Martín llegó a París, en mayo del año pasado, totalmente ennegrecido. Los restauradores retiraron el antiguo forro que protegía el reverso de la pieza, abrieron los dobladillos y realizaron un proceso de desempolvado con una aspiradora especial. Luego, fue limpiado en un medio acuoso por una empresa especializada en este tipo de operaciones. Se cosieron algunas partes y se retocaron los bordes, buscando desacelerar el envejecimiento y reparar los daños que le produce la luz.

EL TAPIZ DEL GENERAL SAN MARTÍN: HISTORIA DE UNA RESTAURACIÓN

Obras maestras de la Manufacture des Gobelins de Francia


Desde el 08 de MAYO 2018 Finaliza el 19 de AGOSTO 2018

SOBRE LA EXHIBICIÓN

​El Museo Nacional de Bellas Artes exhibe, del 8 de mayo al 19 de agosto, el histórico gobelino “El General San Martín cruzando los Andes” —donado por Francia a la Argentina en 1916, y recientemente restaurado en la prestigiosa manufactura real—, junto con una destacada selección de tapices antiguos, modernos y contemporáneos de artistas como Charles Le Brun, Joan Miró, Fernand Léger, Sonia Delaunay, Antonio Seguí y Alicia Penalba, fabricados en la Manufacture des Gobelins de París.
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La historia de las naciones cabe en sus imágenes y en sus textos. La palabra texto procede de ‘tejido’: la trama de la historia es, pues, un laborioso telar de aventuras y dichas (y su revés de trama: las inevitables desventuras) cuyo tapiz llamamos naciones.
Los Estados conmemoran su existencia a través de distintas ceremonias y fastos, en los cuales las artes cumplen un rol fundamental. Con motivo del Centenario de la Independencia argentina, en 1916, el tapiz El General San Martín cruzando los Andes fue obsequiado por Francia a nuestro país. Diseñado por Alfred Roll (1846-1919), pintor oficial de la Tercera República, muestra al Libertador en el cruce de los Andes rodeado por su ejército, en un estilo naturalista que enfatiza el carácter épico de la empresa. En la historia de la iconografía sanmartiniana, este tapiz ocupa un lugar muy especial: remite a la relación entre Estados soberanos que refrendan sus memorias liberadoras a través de una de sus figuras mayores, en quien se anuda el ímpetu emancipador con el destino de exilio en la que fuera su patria electiva.

Hoy, el Museo Nacional de Bellas Artes se enorgullece al exhibir, antes de su definitivo reemplazamiento en la Casa Rosada, El General San Martín cruzando los Andes, que ha sido restaurado por la Manufacture des Gobelins gracias al Gobierno de Francia y a las empresas auspiciantes. La obra es expuesta junto a piezas de su acervo patrimonial, que reúne tapices antiguos, de los siglos XVII al XIX, y otros de maestros modernos como Joan Miró, Fernand Léger, Sonia Delaunay, Alicia Penalba, Roberto Matta, Antonio Seguí y Bertrand Lavier. En suma, una variedad de estilos que ha ido conformando este arte, no siempre del todo conocido y apreciado por el público argentino.

Andrés Duprat
Director
Museo Nacional de Bellas Artes



Las manufacturas de tapices de Gobelins y Beauvais 

A mediados del siglo XV, Jehan Gobelin estableció un taller de tintura en el suburbio de Saint-Marcel, por donde corría el arroyo Bièvre, famoso por las cualidades tintóreas de sus aguas. Fue allí donde, en 1662, se fundó la Manufactura Real de Tapices, que lleva el nombre del célebre tintorero y cuya producción estaba destinada a decorar las residencias reales o a convertirse en obsequios diplomáticos. Dos años más tarde, Luis XIV instauró la Manufactura Real de Tapices de Beauvais, empresa privada que gozaba de la protección del rey y tenía como objeto responder a la creciente demanda de clientes particulares y limitar la importación de tapices extranjeros.
Caracterizados por su aspecto monumental y su flexibilidad, los tapices se presentaban en forma de series murales, que se colgaban en salones de recepción, y también, con motivo de ceremonias, cortejos, espectáculos ligados a la liturgia, o eran presentados en honor al soberano y su familia.
En el siglo XVIII, los usos del tapiz no cambiaron, y el entusiasmo de la realeza por las producciones originales de Gobelins inauguró una auténtica edad de oro para el taller. La Manufacture de Beauvais también fue particularmente dinámica durante el Siglo de las Luces y contaba con una clientela cada vez más internacional.
Tras sufrir los embates de la Revolución Francesa en 1789, las manufacturas de Gobelins y Beauvais fueron reactivadas por Napoléon en tiempos del Consulado y del Imperio. En el siglo XIX, oscilaron entre diferentes estatus: imperiales, reales o nacionales, lo cual tuvo una incidencia en sus producciones. La segunda mitad de esta centuria asistió a la disminución de las series murales. De las manufacturas salieron cada vez más piezas únicas. En 1871, tras la caída del Segundo Imperio, las creaciones de Gobelins y Beauvais pasaron a decorar edificios públicos y grandes instituciones. Los temas representados evolucionaron en función de los lugares de exposición y el formato tendió a disminuir.
En el siglo XX, los modernos hicieron su aparición en los telares. Comenzó a tejerse según modelos de Matisse, Picasso, Miró. Durante tiempo, las producciones de las manufacturas habían representado el gusto “oficial” o del público. Luego de la Segunda Guerra Mundial y en sintonía con las tendencias del arte no figurativo, empezaron a tejerse motivos abstractos.
Principalmente después de los años 1950, ambos talleres invitaron a artistas internacionales a proveer modelos, que fueron traducidos en tapices. El siglo XXI se liberó por completo de una visión reductora y prueba de manera continua que un savoir-faire multisecular puede ir de la mano de la innovación. Desde luego, la inventiva del artista y del tejedor continúan siendo esenciales en el proceso de creación. Al escoger trabajar con personalidades destacadas de la época, franceses y extranjeros, las manufacturas se inscriben en la actualidad cultural y dan cuenta de su dinamismo.



"El tapiz del General San Martín: historia de una restauración. Obras maestras de la Manufacture des Gobelins de Francia” cuenta con el apoyo del Ministerio de Cultura de la Nación, la Asociación Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes, la Embajada de Francia en Argentina, el Instituto francés de Argentina, y el patrocinio de la empresa Groupe PSA Argentina.

​​La exposición podrá visitarse hasta el 19 de agosto, de martes a viernes, de 11 a 20, y sábados y domingos, de 10 a 20, en las salas 32 y 33, ubicadas en el primer piso del Museo.
Av. Del Libertador 1473 | C.A.B.A. | Argentina
Tel 5288-9900
info@mnba.gob.ar

martes, 8 de mayo de 2018

Halla en la causa de su amor todos los bienes, Francisco de Quevedo


Después que te conocí, 
Todas las cosas me sobran: 
El Sol para tener día, 
Abril para tener rosas. 

Por mi bien pueden tomar 
Otro oficio las Auroras, 
Que yo conozco una luz 
Que sabe amanecer sombras. 

Bien puede buscar la noche 
Quien sus Estrellas conozca, 
Que para mi Astrología 
Ya son oscuras y pocas. 

Gaste el Oriente sus minas 
Con quien avaro las rompa, 
Que yo enriquezco la vista 
Con más oro a menos costa. 

Bien puede la Margarita 
Guardar sus perlas en conchas, 
Que Búzano de una Risa 
Las pesco yo en una boca. 

Contra el Tiempo y la Fortuna 
Ya tengo una inhibitoria: 
Ni ella me puede hacer triste, 
Ni él puede mudarme un hora. 

El oficio le ha vacado 
A la Muerte tu persona: 
A sí misma se padece, 
Sola en ti viven sus obras. 

Ya no importunan mis ruegos 
A los cielos por la gloria, 
Que mi bienaventuranza 
Tiene jornada más corta. 

La sacrosanta Mentira 
Que tantas Almas adoran, 
Busque en Portugal vasallos, 
En Chipre busque Coronas. 

Predicaré de manera 
Tu belleza por Europa, 
Que no haya Herejes de Gracias, 
Y que adoren en ti sola.

viernes, 4 de mayo de 2018

No amarse ahora, pero haber amado..., Julia Prilutzky Farny


No amarse ahora, pero haber amado.
Y encontrarse otra vez... Recuerdo grave
como el de alguna flor de aroma suave
que se mustia en un libro ya olvidado.

Va surgiendo el recuerdo desvelado:
una palabra, un gesto... Es una clave
que nadie descifró, que nadie sabe;
recinto nuestro, cántico inviolado.

Estamos en silencio, frente a frente.
Y sin verte, yo sé que me has mirado
con no sé qué recuerdo transparente

en los ojos lejanos... No has cambiado.
Y es dulce estarse así, indolentemente,
pero no amarse ya. Haberse amado.

miércoles, 2 de mayo de 2018

Abel Pintos - Oncemil



No me gusta herir a quien amo, 
no me gusta traer el pasado, 
aquí, al presente, 
no me gusta sentirme ausente 
cuando tú vives a mi lado. 

No me gusta matar las horas, 
sonreír si no soy feliz, 
convertirme tan sólo 
en un fantasma amante de todos, 
vendiéndole el alma al diablo. 

No me gusta vivir así, así... 

Así, como si no doliera, 
así, como si no estuviera 
ahogándome en palabras mudas, 
con las manos duras de arañar la arena. 

Partido en once mil pedazos, 
callándole la voz del alma a los dos, 
asumiéndome un caso perdido. 

No me gusta herir a quien amo, 
no me gusta traer el pasado, 
aquí, al presente, 
no me gusta sentirme ausente 
cuando tú vives a mi lado. 

No me gusta matar las horas, 
sonreír si no soy feliz, 
convertirme tan sólo 
en un fantasma amante de todos, 
vendiéndole el alma al diablo. 

No me gusta vivir así. 

Así, como si no doliera, 
así, como si no estuviera 
ahogándome en palabras mudas, 
con las manos duras de arañar la arena. 
Partido en once mil pedazos, 
callándole la voz del alma a los dos, 
asumiéndome un caso perdido. 

La suma de las dos mitades, 
la lágrima alimenta al río, 
la cura de las vanidades, 
la luz abriéndose camino 
para dar olvido a las soledades. 

Así, como si no doliera, 
así, como si no estuviera 
partido en once mil pedazos, 
callándole la voz del alma a los dos, 
asumiéndome un caso perdido.

martes, 1 de mayo de 2018

Quiero llevar tu sello..., Julia Prilutzky Farny


Quiero llevar tu sello,
estar marcada
como una cosa más entre tus cosas.
Que las gentes murmuren: allá pasa,
allá va feliz, la señalada,
la que lleva en el rostro
esa antigua señal de risa y lágrima,
la cabellera derramada y viva,
toda ella una antorcha y toda llama,
musgo de eternidad sobre sus hombros
resplandeciendo así, como una lámpara.
A mis pies, un rumor de muchedumbre
se irá abriendo en canal, como una calle.
No me importa que digan:
esa mujer que escapa como ráfaga,
que no ve fuera de su sangre, nada,
que ya no escucha fuera de sus voces,
que no despierta sino entre sus brazos,
que camina sonriendo;
esa mujer que va segando el aire,
la boca contra el viento,
le pertenece toda como un libro,
como el reloj, la pipa o el llavero.
Como cualquier objeto imprescindible
que es uno mismo a fuerza de ser nuestro.
Quiero que todos sepan que te quiero:
deja tu mano, amor, sobre mi mano.
Sobre mi corazón, deja tu sello.

lunes, 30 de abril de 2018

Abel Pintos - Como Te Extraño



Quiero abrazarte y sentir, 
volver a ser un niño, 
y que me alejes del miedo cariño, 
y no sentir los años, 
dormir desnudo y a salvo de todo, 
lo que nos hace daño. 

Quitar la vida y mentir 
se hizo una costumbre 
cuando la fe y el amor ya no alumbren 
no va a quedar más nada 
vivir será lo temido por todos 
y la muerte amada. 

ESTRIBILLO 
Como te extraño, 
Como te extraño, 
Como te extraño, 
Como te extraño… 

Sabor temprano y azul, 
es el color del cielo, 
si llueven sueños, la luna está en celo, 
y él sol de soltería, 
me gana el llanto, 
añorado decirte mis tonterías. 


ESTRIBILLO 
Como te extraño, 
Como te extraño, 
Como te extraño, 
Como te extraño… 

Podrás decirme que soy, 
tal vez exagerado, 
cuando aseguro que estar a tu lado 
me vuelve el tiempo a cero, 
y ahora mismo apagar el reloj 
es lo único que quiero. 

ESTRIBILLO 
Como te extraño, 
Como te extraño, 
Como te extraño, 
Como te extraño… 

Tu vida eres tu, y yo un bendecido, 
con tu amor y con tu luz, 
que calma mi dolor, 
Tu vida eres tu, y yo un bendecido, 
con tu amor y con tu luz, 
que calma mi dolor, 
Mi dolor…

sábado, 28 de abril de 2018

viernes, 27 de abril de 2018

Juan Gelman

Mi Buenos Aires Querido
Sentado al borde de una silla desfondada, 
mareado, enfermo, casi vivo, 
escribo versos previamente llorados 
por la ciudad donde nací.
Hay que atraparlos, también aquí
nacieron hijos dulces míos
que entre tanto castigo te endulzan bellamente.
Hay que aprender a resistir.
Ni a irse ni a quedarse,
a resistir,
aunque es seguro
que habrá más penas y olvido
Juan Gelman

Julio Cortázar

Es fácil de explicar, sabes, pero es fácil porque
en realidad no es la verdadera explicación.
La verdadera explicación sencillamente
no se puede explicar.

jueves, 26 de abril de 2018

POEMA II, ALEJANDRA PIZARNIK

No importa si cuando llama el amor
yo estoy muerta.
Vendré.

Siempre vendré
si alguna vez
llama el amor.

Many Too Many by Genesis



"Many Too Many"



Many too many have stood where I stand
Many more will stand here too,
I think what I find strange is the way you built me up
Then knocked me down again.

The part was fun but now it's over,
Why can't I just leave the stage?
Maybe that's because you securely locked me up
Then threw away the key.

Oh mama,
Please would you find the key.
Oh pretty mama,
Please won't you let me go free.
I thought I was lucky
I thought that I'd got it made.
How could I be so blind?

You said good-bye on a corner
That I thought led to the straight.
You set me on a firmly laid and simple course
Then removed the road.

Oh mama,
Please help me find my way.
Oh pretty mama,
Please lead me through the next day.
I thought I was lucky
Oh I thought that I'd got it made.
How could I be so blind? Oh no...

miércoles, 25 de abril de 2018

Thich Nhat Hanh

“Cuando nosotros abrazamos, nuestros corazones se conectan
y sabemos que no somos seres separados,
Abrazando con presencia plena y concentración podemos brindar salud, comprensión y mucha felicidad."
Thich Nhat Hanh

SÓLO EL AMOR - SILVIO RODRIGUEZ



Debes amar la arcilla que va en tus manos

Debes amar su arena hasta la locura

Y si no, no la emprendas que será en vano

Sólo el amor alumbra lo que perdura

Sólo el amor convierte en milagro el barro

Sólo el amor alumbra lo que perdura

Sólo el amor convierte en milagro el barro.

Debes amar el tiempo de los intentos



Debes amar la hora que nunca brilla

Y si no, no pretendas tocar los yertos

Sólo el amor engendra la maravilla

Sólo el amor consigue encender lo muerto

Sólo el amor engendra la maravilla

Sólo el amor consigue encender lo muerto.

Debes amar la arcilla que va en tus manos

Debes amar su arena hasta la locura



Y si no, no la emprendas que será en vano

Sólo el amor alumbra lo que perdura

Sólo el amor convierte en milagro el barro

Sólo el amor alumbra lo que perdura

Sólo el amor convierte en milagro el barro.

Debes amar el tiempo de los intentos

Debes amar la hora que nunca brilla



Y si no, no pretendas tocar los yertos

Sólo el amor engendra la maravilla

Sólo el amor consigue encender lo muerto

Sólo el amor engendra la maravilla

Sólo el amor consigue encender lo muerto.