lunes, 8 de junio de 2026

Nadie abriere o cerraré alguna puerta 
sin honrar la memoria del Bifronte,
que las preside. Abarco el horizonte
de inciertos mares y de tierra cierta.
Mis dos caras divisan el pasado
y el porvenir. Los veo y son iguales
los hierros, las discordias y los males
que Alguien pudo borrar y no ha borrado
ni borrará. Me faltan las dos manos
y soy de piedra inmóvil. No podría
precisar si contemplo una porfía
futura o la de ayeres hoy lejanos.
Veo mi ruina: la columna trunca
y las caras, que no se verán nunca.

Habla un busto de Jano,
Jorge Luis Borges,
El oro de los tigres (1972)
Luego, incluido en La rosa profunda (1975)

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