Dijo una vez Ernesto Sabato: “No hay casualidades sino destinos. No se encuentra sino lo que se busca, y se busca lo que en cierto modo está escondido en lo más profundo y oscuro de nuestro corazón.”
Sabato entendió que no todo encuentro es casual. A veces la vida solo nos pone delante lo que, en el fondo, ya estábamos llamando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario