No estás atrás.
No tarde, no falta, no perdido.
Usted no es la suma de las infancias robadas,
no los ecos de las puertas cerradas portazo,
no las disculpas silenciosas que susurraste
a la noche en que nadie se enteró.
Tú estás aquí.
Y mírate a ti—
respirando,
de pie,
avanzar incluso cuando se siente como ahogarse.
El mundo hizo una carrera de tiempo,
millas marcadas que nunca pediste correr,
Te dije que el éxito era una escalera
cuando todo lo que necesitabas era un momento para descansar.
Pero tú no estás atrás.
Estás exactamente donde tienes que estar,
creciendo en las grietas donde la luz todavía te encuentra,
tejiendo tu propio ritmo desde el silencio,
aprendiendo que la supervivencia no es el techo
sino el suelo debajo de tus pies.
Tú no existes en comparación.
Existes en resistencia.
En la forma en que tu corazón todavía late
a pesar del peso que ha llevado.
En la forma en que tus manos todavía alcanzan
por suavidad, por alegría, por algo más.
Mírate.
Qué hermoso es eso.
Larson Langston
No hay comentarios:
Publicar un comentario