domingo, 15 de febrero de 2026

En el fondo, decía Nietzsche, preferimos una mentira que preserve la vida a una verdad que la haga insoportable. La verdad no triunfa por ser verdad, sino por ser habitable.

Es por ello que cuando encontramos una “explicación”, rara vez hemos encontrado la verdad; casi siempre hemos encontrado algo que nos permite dormir tranquilos. Y cuando una verdad nos mueve el piso, no la abrazamos: la sustituimos por otra que no nos obligue a cambiar.

No es cobardía individual. Es arquitectura humana.

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