Perderse para encontrarse: el arte de leer.
Leer es la forma más maravillosa de perderte. No se trata solo de abrir un libro y pasar páginas; se trata de abandonar, aunque sea por un momento, la realidad que conoces, tus horarios, tus preocupaciones, tu mundo. Es un acto de valentía silenciosa: permitir que otra voz, otra mente, otro corazón, te guíe hacia lugares que nunca habrías imaginado.
Cuando lees, te pierdes en ciudades que no existen y en paisajes que nadie ha visto más que el autor y tu imaginación. Te pierdes en la mente de personas que no son tú, pero cuyos miedos, alegrías y anhelos parecen reflejar los tuyos de manera sorprendente. Cada palabra es un hilo, y cada frase un sendero que te arrastra a un universo paralelo donde todo es posible: el amor puede salvar mundos, los héroes pueden fracasar gloriosamente, y los secretos más profundos se revelan en un susurro entre líneas.
Perderse en un libro es aprender a escuchar. Escuchar la voz de otros tiempos, de otras culturas, de otros mundos. Escuchar el eco de tus propias emociones en los pensamientos ajenos. Es experimentar vidas que nunca vivirías, sufrir pérdidas que nunca te tocarían, y celebrar victorias que nunca serían tuyas, y aun así sentir que algo en ti ha cambiado, que algo se ha expandido y abierto a nuevas perspectivas.
Pero también es encontrarte. Porque en cada historia que abrazas, en cada personaje que acompañas, descubres algo sobre ti mismo: tus miedos, tus deseos, tus contradicciones y tus sueños. La lectura no es solo un escape; es un espejo. Te pierdes en ella para descubrir que incluso en lo más extraño y lejano, hay fragmentos de ti que estaban dormidos, esperando ser despertados por la magia de unas palabras impresas.
Al cerrar el libro, no vuelves igual. Has viajado sin moverte, has llorado y reído sin que nadie más lo supiera, y sin embargo, te sientes más vivo, más consciente, más conectado con el mundo que te rodea y con el que yace dentro de ti. Perderte entre páginas es, paradójicamente, la manera más segura de encontrarte. Es un viaje sin mapa ni reloj, pero con una brújula que siempre apunta hacia lo que eres y lo que puedes llegar a ser.
Leer es perderse, sí, pero perderse nunca ha sido tan hermoso.
Créditos al autor ©️
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