domingo, 1 de febrero de 2026

Una disculpa real no busca alivio personal, busca reparación. Cuando las palabras no vienen acompañadas de un cambio, se convierten en una forma elegante de seguir cruzando límites. El verdadero arrepentimiento incomoda, exige coherencia y tiempo; implica renunciar a viejas conductas, no solo repetir promesas. Porque pedir perdón sin transformar el daño es, en el fondo, elegir seguir hiriendo con conciencia.🧐