sábado, 10 de septiembre de 2016

HISTORIAS DE CRONOPIOS Y FAMAS - JULIO CORTAZAR


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Julio Cortázar publica, en el año 1962, Historias de Cronopios y de Famas, una recopilación de sesenta y cuatro relatos cortos repletos de sarcasmo e ironía que esconden entre sus líneas reflexiones filosóficas a través de un lenguaje sencillo y claro.
Esta obra, fiel reflejo de la sociedad del momento —pero aplicable a todos los tiempos—, se encuentra dividida en cuatro partes:
La primera de ellas, Manual de Instrucciones,  es una ridiculización de situaciones cotidianas y repetitivas que nos obliga a reflexionar sobre actos que consideramos habituales y a los que normalmente, no prestamos atención.
La introducción a este manual es una escultura de la rutina, narrada en segunda persona,  hacia un ser convencional que vive sin sorpresas una vida dentro de una construcción de “ladrillos de cristal” que le impide ver y apreciar lo que está afuera, refiriéndose tanto a la belleza como a las miserias del mundo. Luego de este disparador, el humor y la ironía se entremezclan y potencian dando lugar a todo tipo de instructivos, entre otros, para llorar, para tener miedo, para subir una escalera, para dar cuerda a un reloj. Considero imposible que el lector no sonría mientras recuerda como actúa en esas situaciones, pese a que esto no será sorpresa para quienes gustan de su alucinante literatura, ya que Cortázar nos tiene por demás acostumbrados a esa invitación a la complicidad.
La segunda parte, Ocupaciones raras, narra historias de una familia que desde el primer texto, Simulacros, se define de la siguiente manera: “Somos una familia rara. En este país donde las cosas se hacen por obligación o por fanfarronería, nos gustan las ocupaciones libres, las tareas porque sí, los simulacros que no sirven para nada. Tenemos un defecto: nos falta originalidad.”
Los textos versan aquí en torno a la exageración de las posturas y conductas que adoptan las familias frente al imaginario social y, a su vez, sobre los roles que interpretan sus miembros en dicha institución. Nuevamente, en esta comedia, la no identificación es imposible.
Surgen situaciones tan simples como la conducta que adoptan en un velorio, cómo escogen los sobrenombres por los que se llaman entre sí; y  situaciones graciosas y detalladas, entre otras, sobre cómo perder un pelo en un lavabo y luego hallarlo e identificarlo de todos los demás, las peripecias de una tía que le tiene fobia a la posibilidad de caer de espaldas gracias a una escena que habría presenciado de una cucaracha en esa situación y cómo transmite ese miedo al resto de la familia, entre otras.
La tercera sección, llamada Material plástico,  reúne breves relatos relacionados con el mundo laboral y las actividades sencillas pero placenteras, como la cómica “ocupación” de cortarle una pata a una araña para hacérsela llegar al Ministro de Relaciones Exteriores logrando que renuncie, o lo mágico de un espejo situado en la Isla de Pascua, que según se ponga del lado oeste o este de la misma, atrasa o adelanta la imagen de quien en él se mira.
Además, explica cómo un diario deja de ser diario y luego vuelve a serlo, según su paradero y uso; cómo el mundo se llenaría de escritores y no alcanzarían la tinta ni las hojas para escribir y sus posibles soluciones; la historia de un señor que vive sin cabeza porque cuando se la cortaron hubo una huelga y nadie lo enterró, perdiendo así todos los sentidos excepto el tacto; la descripción del triste destino de las gotas de la lluvia con un sentimiento muy sufrido.
La última parte, propiamente Historias de Cronopios y de Famas, es sin lugar a dudas una parodia del clasismo.  Aquí, Cortázar nos presenta a tres tipos de personajes: los Cronopios, los Famas y los Esperanzas.
Los Cronopios (que habían aparecido anteriormente, en un artículo publicado en la revista Buenos Aires Literaria, en 1952, acerca de un concierto de Luis Amstrong) son unos seres verdes y húmedos, que viven al margen de las cosas entre el arte y lo asocial. Son ingenuos, idealistas, desordenados, muy sensibles y poco convencionales.  Viven con pasión, disfrutan cada cosa que hacen  sin vergüenza, aunque a veces padecen de envidia. Sufren el mundo y aman al mundo.
Los Famas, son seres burgueses, rígidos, organizados, sentenciosos, exitosos. Son los “formales” que se preocupan por el orden y que ocupan altos cargos políticos y/o empresariales.
Entre estos dos extremos, se sitúan los Esperanzas, con menos recurrencia entre sus textos, que son simples, aburridos, ignorantes, rutinarios y normalmente actúan sometidos a alguna de las otras dos “especies”.
Los Famas, disfrutan de mostrarse felices ante los Cronopios ostentando su alegría, mientras que estos últimos se regocijan cada vez que uno de ellos les presta atención. Los Esperanzas se transportan a través de la gente y viven despreocupados.
Durante las veinte historias que componen esta última parte, serán notorias las diferencias entre los dos extremos acerca de oportunidades, calidad de vida, formas de disfrutar las diversas circunstancias e incluso, maneras de interpretar las mismas realidades.
Es importante que el lector sepa identificar la ironía del autor, que va dirigida al sistema y no a las víctimas del mismo.
Al poco tiempo de su publicación, estos nuevos términos comenzaron a ser utilizados por gran cantidad de jóvenes que empezaban a comprender una realidad social a través de la ficción.  Alrededor del humor, Cortázar da a entender que busca una concientización, no sólo a nivel sociopolítico, sino también a nivel individual-existencial.

Historias de Cronopios y de Famas es un viaje fantástico que nos remueve de la realidad para llevarnos al universo lúdico que Cortázar creó dentro los espacios que van creciendo entre cada situación cotidiana. En lo absolutamente mundano recae la capacidad para dar pie a las observaciones más insospechadas, para romper el delicado balance en el que subsistimos.
La existencia de los Cronopios, esos seres húmedos y verdes, se le reveló a Cortázar durante una función de teatro, poco después de su llegada a Francia. Durante los años venideros empezaría a acumular las historias que al final caen en cuatro categorías distintas, para ser publicadas en un sólo volúmen titulado Historias de Cronopios y de Famas, en 1962.
Cortázar magistralmente nos da instrucciones para romper con el tedio de la vida. Luego nos lleva de la mano para visitar a una familia completamente fuera de lo común. Hace un recorrido por el poder que se oculta en todas las cosas plásticas y objetos inanimados que nos rodean, para culminar en los famosos seres imaginarios que han cautivado al mundo.
Este libro es mezcla de prosa con poesía, de filosofía con comedia, de crónica con fantasía. Este libro es la garantía perfecta para arrancarle una sonrisa hasta a la persona más gruñona.

Manual de Instrucciones

Ocupaciones Raras

Material Plástico

Historias de Cronopios y de Famas

I
Primera y aún Incierta aparición de los Cronopios, Famas y Esperanzas
Fase Mitológica

II
Historias de Cronopios y de Famas


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