lunes, 4 de noviembre de 2024
domingo, 3 de noviembre de 2024
NO SIEMPRE TENEMOS QUE SER FUERTES
No siempre tenemos que ser fuertes para ser fuertes. A veces, nuestra fortaleza se expresa siendo vulnerables. A veces, necesitamos deshacernos en pedazos para rehacernos, y seguir sobre el camino.
Todos tenemos días en que no podemos empujar más duro. En que no podemos contener las dudas en nosotros mismos, en que no podemos dejar de concentrarnos en el miedo, en que no podemos ser fuertes.
Hay días en que no podemos concentrarnos en ser responsables. Ocasionalmente, no queremos quitarnos el pijama. A veces, lloramos delante de los demás. Exponemos nuestro cansancio, nuestra irritabilidad o nuestra ira.
No tienen nada de malo esos días. No tienen nada de malo. Parte de cuidar de nosotros mismos significa darnos permiso de «deshacernos» cuando lo necesitamos. No tenemos por qué ser torres perpetuas de fortaleza. Somos fuertes. Lo hemos probado. Seguiremos siendo fuertes aunque tengamos el valor de permitirnos sentirnos temerosos, débiles y vulnerables cuando necesitamos experimentar esos sentimientos.
Melody Beattie
El lenguaje del adiós
Arte: Anne Virlange
"Sólo quisiera ser uno de los motivos de tu sonrisa, quizá un pequeño pensamiento de tu mente durante la mañana, o quizá un lindo recuerdo antes de dormir.
Sólo quisiera ser una fugaz imagen frente a tus ojos, quizá una voz susurrante en tu oído, o quizá un leve roce en tus labios.
Sólo quisiera ser alguien que quisieras tener a tu lado, quizá no durante todo el día, pero de una u otra forma, vivir en ti".
Gabriela Mistral | Vivir en ti
ESTOY DONDE TENGO QUE ESTAR,
YENDO A DONDE TENGO QUE IR.
La esperanza es ese estado de completa certeza, donde no necesito hacer movimientos de más. Espero. ¿A qué? a que la acción correcta emerja, a que el próximo movimiento se muestre. No necesito dirigir, ni forzar ni desbordar de ansiedad. Hago silencio, escucho, espero, porque de lo contrario me lo pierdo. Me pierdo el llamado de la vida, me pierdo de danzar con el momento, me pierdo de alinearme al presente que tengo enfrente. No hay aprendizaje más profundo que ese.
Cuando la duda avanza, no es momento de decidir, es momento de hacer silencio. Acechar, estar alerta, ¿qué quiere la vida de mi? ¿A dónde me quiere llevar? Esto no significa desoír mis deseos o voz interior, el tema es que cuando estamos alineados no hay forma de que la voz de la vida y mi propia voz se encuentren en desintonía.
La esperanza es nuestro estado natural, porque implica mirar al futuro con nuevos ojos, ya no miro la vida de acuerdo a mi pasado, no espero confirmar lo que sé, no espero que suceda siempre lo mismo.
No sé que va a pasar y puedo sonreirle a la incertidumbre, yo sólo me encuentro esperando activamente, descansando mientras siento el llamado. No se trata de no hacer nada ni de hacer compulsivamente, sino hacer lo justo cuando sea requerido. Para mi eso es la esperanza, la espera y la confianza que se transforman en certeza.
Estoy donde tengo que estar, yendo a donde tengo que ir.
Sofía Villalonga
Arte: Anne Virlange
Decídete a pedir lo que quieres.
Decídete a que en el futuro dirás antes que no estás de acuerdo.
Decídete a dejar de decir «sí» sólo para tener la aprobación de los otros.
Decídete a reconocer tu propio poder, en lugar de deshacerte de él.
Decídete a crear relaciones en tu vida que te reporten apoyo.
Decídete a ver realmente quién es el otro, en lugar de ver a quien tú quieres que sea.
Decídete a desarrollar un centro espiritual más fuerte en tu vida, y a no hacer responsables a los demás de tu espiritualidad.
Decídete a dejar de desear relaciones con personas que no están disponibles.
Decídete a dejar de identificarte con otra persona en lugar de concentrarte en tu ser.
Mary Elizabeth Marlow
El despertar de la mujer consciente
Arte: Lucy Campbell
Serenata para la tierra de uno
Porque me duele si me quedo
pero me muero si me voy,
por todo y a pesar de todo, mi amor,
yo quiero vivir en vos.
Por tu decencia de vidala
y por tu escándalo de sol,
por tu verano con jazmines, mi amor,
yo quiero vivir en vos.
Porque el idioma de infancia
es un secreto entre los dos,
porque le diste reparo
al desarraigo de mi corazón.
Por tus antiguas rebeldías
y por la edad de tu dolor,
por tu esperanza interminable, mi amor,
yo quiero vivir en vos.
Para sembrarte de guitarra,
para cuidarte en cada flor
y odiar a los que te castigan, mi amor,
yo quiero vivir en vos.
María Elena Walsh
Ilustración Jenny Meilihove
sábado, 2 de noviembre de 2024
🐾 POEMA DE UN PERRO
Yo soy el que siempre te espera.
Tu coche tiene un sonido especial que tengo impreso en mis sentidos, puedo reconocerlo entre mil.
Tus pasos tienen un timbre mágico.
Tu voz es música para mis oídos.
Si veo tu alegría, ¡me hace feliz!
Tu aroma es el mejor.
Tu presencia es la que mueve mis sentidos.
Tu despertar me despierta.
Te contemplo dormir y para mi eres mi Dios, soy feliz velando tu sueño.
Tu mirada es un rayo de luz.
Tus manos sobre mí, tienen la ligereza de la paz y la muestra sublime de un amor infinito.
Cuando sales, siento un enorme vacío en mi corazón.
Vuelvo a esperarte una y otra vez.
Yo soy el que te esperará toda la vida hoy, mañana y siempre:
¡¡¡Soy tu perro!!!
La conexión entre las personas es un fenómeno fascinante que puede surgir de manera inesperada, incluso en los momentos más cotidianos. No se trata solo de intercambiar palabras; implica establecer un vínculo emocional, comprender y ser comprendido, así como compartir experiencias y sentimientos. Este tipo de relación se manifiesta a través de la empatía y la compasión, creando la posibilidad de resonar con el otro. Cada conexión tiene el poder de enriquecer nuestras vidas, abrir nuevas perspectivas y enseñarnos lecciones valiosas sobre nosotros mismos.
Además, la idea de la coincidencia nos recuerda que muchas de las relaciones más significativas surgen de encuentros fortuitos, donde el azar juega un papel crucial. A menudo, no elegimos a las personas que nos rodean; son las circunstancias y los eventos de la vida los que nos juntan. Esto sugiere que hay un componente de destino en nuestras interacciones, lo que convierte cada encuentro en algo especial y digno de ser apreciado.
Reflexionar sobre estas ideas nos invita a estar abiertos a las oportunidades de conexión y a valorar cada encuentro. En un mundo donde la rutina puede dominar, reconocer la magia de las relaciones humanas y la fortuna de los encuentros puede traer un renovado sentido de asombro y gratitud por las personas que entran en nuestras vidas. Cada individuo que conocemos puede ser una chispa de magia, y cada coincidencia puede abrir la puerta a nuevas aventuras.
Patty Monroy
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