lunes, 11 de febrero de 2013

Tigre palpita el Carnaval de Venecia

Carnaval de Venecia en el Delta. Municipio de Tigre (Fuegos Artificiales...

Año nuevo Tibetano

Losar - Año Tibetano 2140 Serpiente Femenina de Agua
Fecha:
Lun 11.02.2013
El período del Año Nuevo Tibetano se considera un momento importante en la vida de los Budistas.
Tras los primeros días de la luna creciente del mes de Febrero y hasta la luna nueva siguiente, converge todo un conjunto de celebraciones y prácticas que tienen como objetivo finalizar el año en curso y dar inicio al siguiente, creando las mejores condiciones para que esta transición resulte lo más auspiciosa posible para nosotros, nuestros allegados, la comunidad Budista, y para todos los seres en general.
Durante este primer mes del año lunar Cho Trül Daua, los beneficios de las
prácticas y actos virtuosos que realicemos se multiplican por 100.000.
En el ámbito religioso, las prácticas del Protector celebradas como preludio de las festividades permiten purificar los actos negativos que hayamos cometido durante el año que termina.
En el día de la luna nueva, que señala el final del año, se lleva a cabo la gran plegaria Shangpa Kagyü que concentra toda la transmisión del linaje para poder obtener un pronto renacimiento en Deuachen.
El día de año nuevo tibetano se practica el ritual de Guru Rinpoche, o el de Milarepa, la ofrenda de Tsok KönChok ChiDü, y la ceremonia de ofrenda de humo blanco que todo lo purifica (Ri Uo Sang Chö). Estas ofrendas tienen como objeto, que durante el nuevo año reine la paz, terminen las guerras, las enfermedades, y que sea completamente positivo y auspicioso para todos los seres.

viernes, 8 de febrero de 2013

Jaime Sabines

"¿Es que hacemos las cosas solo para recordarlas?. ¿Es que vivimos solo para tener memoria de la vida?. Porque sucede que hasta la esperanza es memoria y el deseo es el recuerdo de lo que va a venir."

¡Paraíso perdido será siempre el paraíso! A la sombra de nuestras almas se encontraron nuestros cuerpos y se amaron. Se amaron con el amor que no tiene palabras, que tiene sólo besos. EL amor que no deja rastro de sí, porque es como la sombra de una nube, la sombra fresca y ligera en que se abren las rosas. 

Sexo puro, amor puro. Limpio de engaños y emboscadas. Afán del cuerpo solo que juega a morirse. Risa de dos, como la risa del agua y del niño; la risa de la bestia bajo la lluvia que ríe. 

Sobre tu piel llevas todavía la piel de mi deseo, y mi cuerpo está envuelto de ti, igual que de sal y de olor. 

¿En donde estamos, desde hace tantos siglos, llamándonos con tantos hombres Eva y Adán? He aquí que nos acostamos sobre la yerba del lecho, en el aire violento de las ventanas cerradas, bajo todas las estrellas del cuarto a obscuras. Jaime Sabines

El Kybalion


“Los labios de la sabiduría permanecen cerrados,
excepto para el oído capaz de comprender.”

El Kybalion
 

Cuando el enemigo eres tú

Cuando no hay enfado dentro, no hay ningún enemigo fuera.

Paula Kireei, Final

Nuestra personalidad y forma única de ver la vida condiciona la manera en la que nos relacionamos con los demás. En determinadas situaciones proyectamos nuestras características a las personas de nuestro entorno, atribuyendo a otros comportamientos o pensamientos que en el fondo son nuestros. En esta línea, tener enemigos puede estar más relacionado con cómo afrontamos las situaciones en nuestra mente que con las circunstancias que objetivamente nos suceden.
A veces el peor ataque que podemos sufrir no viene del exterior, sino de nosotros mismos. En aquellas situaciones donde nos sentimos agredidos por ataques externos, condiciones internas como la rabia, la impotencia y la vergüenza social, es precisamente esto que viene de nosotros mismos lo que nos hace sentir débiles e inseguros, propiciando un caldo de cultivo para que veamos a los otros como enemigos.

Para nuestra estabilidad emocional es fundamental saber reconducir la rabia que estas situaciones nos producen. Saber qué situaciones y circunstancias nos suponen un agravio importante en nuestra vida es crucial para identificar a qué o quién nos enfrentamos.
No cabe duda de que el peor ataque no es el que nos llega desde fuera, sino el que se produce desde dentro provocándonos una autovaloración negativa, que acaba minándonos como personas. Está autovaloración negativa nos convierte en nuestro peor enemigo, ya que nuestro equilibrio emocional depende, en gran medida, de nuestra autoestima.

“Si hay victoria en vencer al enemigo; la hay mayor cuando el hombre se vence a si mismo”
José De San Martín

Cuando el enemigo eres tú

Robert J. Sternberg, profesor de la Universidad de Yale y ex presidente de la asociación americana de Psiquiatría, distingue al menos dos tipos de enemigos: los externos y los internos.
Los enemigos internos, como su nombre sugiere, se refiere a los que se encuentran en nuestro interior, como nuestros pensamientos. Cuando los pensamientos negativos nos atrapan en un bucle nos van llevan al enfado, a la furia, al odio, haciéndonos ver al otro como un enemigo por “provocarnos” diversas situaciones dolorosas.
Ese enemigo interno proviene de la irracionalidad que nos provocan todos esos pensamientos negativos. El bienestar emocional depende fundamentalmente de no dejarse llevar por los pensamientos automáticos, ya que éstos tienen características muy negativas:
  • Son irracionales, es decir no se atienen a los hechos objetivos, a la realidad.
  • Son automáticos, funcionan como un reflejo corporal que se produce sin que voluntariamente lo propiciemos.
  • Son exagerados, dramáticos y siempre negativos, generan un enorme malestar emocional y además de forma gratuita, sin que le podamos sacar el menor provecho.
“Ni tus peores enemigos te pueden hacer tanto daño como tus propios pensamientos”

¿Cómo controlar a los enemigos?

Gandhi practicaba un método pasivo para “luchar” contra sus enemigos, la no-resistencia constructiva. Esta es una manera activa de relacionarse con el enemigo por medios positivos, una forma proactiva de lidiar con las adversidades. En las relaciones personales hay un amplio abanico de situaciones a las que nos tendremos que enfrentar. Para lidiar con situaciones de conflicto es importante:
  • No pelear por el simple hecho de pelear
  • No pelear para inflar nuestro ego.
  • No pelear para exaltar nuestro orgullo.
  • No pelear para vencer a nuestro adversario o para castigarle.
  • Pelear solamente para obtener un fin mayor.
  • Luchar para conseguir superar nuestros problemas.
Por más que nos esforcemos las situaciones conflictivas no desaparecerán de nuestras vidas, así que es importante aprender a controlar el efecto que causa en nosotros.
“Se dice que nuestro enemigo es nuestro mejor maestro. Al estar con un maestro, podemos aprender la importancia de la paciencia, el control y la tolerancia, pero no tenemos oportunidad real de practicarla. La verdadera práctica surge al encontrarnos con un enemigo”
Dalai Lama

Zen

¿Alguna vez haz escuchado el murmullo de un arroyo?

¡ Ese es el sonido del zen !

¿Alguna vez has visto el corazón de una flor de loto?
¡ Esa es la mente del zen !

¿Alguna vez has observado las hojas verdes de un sauce?
¡ Ese es el color del zen!

El zen eleva la vida al nivel de arte.

La Intuición

La Intuición

Tenemos en nuestro poder un gran potencial, todavía no manchado con defectos de nuestro mundo. Es natural como un niño y nos preserva en un primer momento de aquello que podría ser nocivo para nuestra integridad.

Pero... ¿por qué no la atendemos?, ¿por qué no le prestamos atención?

Se halla libre de todo juicio al tiempo que unida a nuestras predicciones, aquellas que a menudo esbozamos en silencio tras confirmar una noticia que ya suponíamos.

A pesar de estar formada por lo mejor, seguimos sin darle adecuado crédito. Es rápida y no se halla teñida con mecanismos de defensa que protegen nuestro indefenso yo. ¡Qué curiosidad! Las defensas protegen al yo privándole de la única posible y real: la intuición.

Uno de los mecanismos para defender nuestro estimable Yo es la negación de una realidad. Si ese hecho llegara a nuestra conciencia tal y como ha sido presentido, probablemente nos llenaría de angustia o desasosiego. Y precisamente la justificación de la actuación de la negación es impedir que cualquier realidad sea mal vivida para el ser humano.

La gran virtud de la intuición es justamente que surge previa al proceso de enmascaramiento de la realidad. No se saca ningún provecho con ella a pesar del gran beneficio que podría reportarte si te acostumbraras a percibir sus señales o indicaciones.

La intuición ayuda al ser humano a captar una situación, hecho o persona que podría ser perjudicial. A menudo el miedo a que nuestra intuición tenga una justificada realidad nos hace bloquearla, negarla obstaculizando su reflexión.

De la web.

Artosta Valeri Tsenov

¿puede el arte ser usado como magia? (hermetismo y alquimia en la historia del arte)

La tradición oculta une al arte con la magia, a la estética con el espíritu, y muestra que el lenguaje puede transformar la naturaleza con cierta luz, con ciertas palabras, con ciertas formas.
Cualquiera reconoce una intención mágica en el arte primitivo; indisociablemente uniendo la religión, la ciencia y el arte en el origen de la cultura humana con un cordón invisible que podemos llamar “magia”: una forma de transformar la naturaleza a voluntad. Una definición similar a la de la tecnología (Erik Davis define a la magia atinadamente como “el inconsciente de la tecnología”) y que varía quizás solamente en que la magia opera de forma sutil utilizando en ocasiones lo que se conoce como el éter o la energía psíquica, mientras la tecnología se concentra generalmente en el “hardware”, utilizando vehículos materiales para lograr una intención. Sin embargo, la crítica de arte y la ciencia racional limitan el rango de operación de la magia a épocas oscuras, antes de la sofisticación del arte y el pensamiento filosófico. La magia como parte del paganismo del arte que ha sido civilizado, y cuyo encantamiento sobre la materia y fuerza espiritual transformadora son parte de una superstición superada por la luz científica.

Aunque no podemos negar que la corriente de pensamiento que ha predominado en nuestra civilización es la de el racionalismo, con la tecnología desplazando de la prominencia a la magia, en la profundidad de la historia la magia persiste como suprema fuerza motriz de la obra de arte. No sólo es la magia la intención secreta del arte, el arte, como objeto o meta-objeto, se convierte en una obra de magia.  En las cuevas de Lascaux y Altamira se dibujaba un búfalo o algún otro animal siendo cazado, y esa pintura era una especie de portal animista, a través del cual se suscitaba la concreción del acto de la cacería y de alguna forma se predecía el futuro creándolo (Marshall Mcluhan decía que el artista era el que podía percibir el futuro, tal vez porque su acto de percepción era indisociable de su acto de creación).
Estos tiempos remotos de proyección psíquica en la naturaleza, posiblemente de forma efectiva como una flecha metafísica, no han concluido del todo. El impulso de las vanguardias de principios de siglo XX, el dadaísmo o el creacionismo, por ejemplo, mantienen el instinto de materializar un objeto (la flor de Huidobro) o suscitar una situación a distancia. El arte actual bajo el velo de la cultura pop y el ready-made tampoco puede dejar este arco dramático del espíritu de florecer y hacer florecer, es justamente como dijera Walter Benjamin, la cualidad espiritual, epifánica, dentro de las cosas, que se resiste a morir bajo el puño metálico del materialismo.
Hoy justamente The Guardian publicaba un artículo sobre la posible canonización de Gaudí por obrar supuestos milagros. Más allá de que estos milagros hayan ocurrido –una mujer que dice haber recuperado la vista por intercesión del gran arquitecto catalán- lo que sobresale del caso es la relación entre el artista y lo milagroso o mágico y del artista como hipóstasis de la divinidad.Principalmente los grandes espacios religiosos, las catedrales esotéricas de la edad media y del renacimiento (Chartres en la foto) o las pirámides mayas y egipcias y  por supuesto el Templo de Salomón, son espacios donde el arte se funde con la magia o con la provocación de una condición espiritual o energética que puede ser usada para la oración o la transmutación del cuerpo. El artista de estos sitios es igualmente versado en las artes ocultas como en las artes esotéricas de la arquitectura o la pintura y encuentra una relación estética entre lo material y lo espiritual, una proporción áurica, un código que simboliza tanto en la representación de su obra, en las naves, vitrales, piedras, etc., como en el cuerpo humano y en el cosmos, una relación que se refleja en su obra, muchas veces de forma secreta, aguardando su conclusión en la alquimia del observador en el que opera.
El origen de las pirámides de Egipto sigue estando envuelto en el más velado misterio; aunque se cree que su arquitecto podría ser Hemón, hijo del príncipe Nefermaat , el ocultismo otorga la autoría a Hermes o Thoth, el dios-hombre que también habría inventado el lenguaje escrito a partir del vuelo de la aves (ornitografías en un espejo, siglas de ibis). Si bien esta figura legendaria, padre de la esoteria, según Manly P. Hall podría tratarse más que de un individuo de un grupo o escuela de iniciados, dedicados a preservar el más alto de los artes. De forma similar la construcción del templo de Salomón, es generalmente adscrita a Hiram Abiff (o CHiram), quien es más un símbolo del arte oculto y de los procesos alquímicos del renacimiento que una persona.
Según Manly P. Hall la Gran Pirámide de Giza servía como un templo iniciático en su interior, donde el mismo Platón estudio las artes ocultas. El Templo de Salomón es la base de la religión secreta masónica:
“Suficientes similitudes existen entre el masónico CHiram y el Kundalini del misticismo hindú para asumir que CHiram  puede considerarse como el símbolo del Fuego del Espíritu subiendo el sexto ventrículo de la médula espinal. La ciencia exacta de la regeneración humana es la llave perdida de la masonería,  ya que cuando el Fuego del Espíritu es levantado a través de los 33 grados o segmentos de la médula espinal y entra a la cámara del cráneo humano, finalmente pasa al cuerpo pituitario (Isis) donde invoca a Ra (la glándula pineal) y pide el Nombre Divino” (Manly P. Hall, Secret Teachings of All Ages).
En el tomo árabe medieval Picatrix tenemos esta joya que relata como Hermes es el primer artista de multimedia, borrando la frontera entre la geoingeniería, la arquitectura y agricultura religiosa,  el video holográfico y el control mental a través de la imagen:

“Hermes fue el primero en construir imágenes a través de las cuales sabía regular el Nilo contra el movimiento de la Luna. Este hombre también construyó un templo al Sol, y sabía ocultarse de todo para que nadie lo viera, aunque estaba en el interior.  También fue él quien en el este de Egipto construyó una ciudad de 12 millas de largo en la que construyó un Castillo con cuatro puertas en cada una de sus cuatro partes. En la puerta del este puso la forma del Águila, en la puerta del oeste la forma del Toro, en la puerta del sur puso la forma del León y en la puerta del norte puso la forma del Perro. En estas imágenes introdujo espíritus que hablaban con voces, y nadie podía entrar a la ciudad más que con sus permisos… Alrededor de la circunferencia de la ciudad colocó imágenes labradas y las ordenó de tal forma que por su virtud los habitantes de la ciudad se hacían virtuosos y se protegían de todo mal y daño”.
Para el historiador esta descripción sólo se trata de una rica descripción simbólica. Sin embargo, lo que a veces pasa desapercibido es que la magia opera a través de símbolos, como una computadora opera a través de un software de programación. Y que en esos símbolos puede estar grabado un código oculto para ejecutar un programa que transforma la naturaleza de formas insospechadas.
En tiempos más cercanos tenemos el caso de Sandro Botticelli quien utilizó una especie de magia negra, o maleficio, como se acostumbraba en su época, pintando retratos de conspiradores en la  Piazza della Signoria. Estas no eran meras representaciones, eran maleficios visuales. Cuando los dogos de Venecia traicionaban al estado su imagen era blanqueada en los muros (y preservada de esta forma), en una especie de vudú ecclesiastico. La iglesia de la Santissima Annunziata todavía hoy guarda la imagen pintada “milagrosamente” en el siglo XIV que era utilizada para protección en tiempos de prueba, al tiempo que una Madonna mágica era traída ritualmente a la ciudad de los suburbios.
En su libro “La Diosa Blanca”, Robert Graves muestra como los bardos u ollaves de los druidas, eran tanto poetas como chamanes,  mezclando trucos verbales con transformaciones supernaturales. El gran Taliesin, una transmigración de dioses y mitos egipcios, conoce el alfabeto de los árboles y el alfabeto de las estrellas y por eso se puede transformar en la forma que quiera, huyendo de monstruosas mujeres cerdo y seduciendo a la Diosa (Alba, Isis, María) a quien sirve con sus versos y con su alquimia sexual (toma el lugar del sol y de la divinidad de la luz en la eterna corte de los arquetipos).
En la Capilla Sixtina, Miguel Angel Buonarotti dejo una obra que más allá de ser capital en la conformación estética de nuestra civilización, de forma similar al Templo de Salomón de CHiram podría ser una código cuya intención es revelar un profundo conocimiento místico que puede detonar en el desvelo del misterio de la glándula pineal o el ojo de dios (ver artículo sobre código de Miguel Angel).
En su poema “Sailing to Byzantium”, W. B. Yeats, quien seguía la tradición hermética de utilizar imágenes del spiritus mundi para operar sobre la naturaleza, nos muestra el proceso emblemático de la proyección astral y de la continuación de la conciencia más allá de la muerte y del cuerpo, algo que la ciencia ficción de hoy imagina en el transhumanismo y en los cyborgs. De una forma mucho más elegante:
… and gather me
Into the artifice of eternity.
Once out of nature I shall never take
My bodily form from any natural thing,
But such a form as Grecian goldsmiths make
Of hammered gold and gold enamelling
To keep a drowsy Emperor awake;
Or set upon a golden bough to sing
To lords and ladies of Byzantium
Of what is past, or passing, or to come.
James Joyce decía que su intención al escribir Finnegan’s Wake era que la totalidad del universo podría ser reconstruido a partir de sus páginas, como un holograma en donde se contiene toda la información cifrada del cosmos. El arte hermético de Joyce consistiría en grabar, en saber grabar la información y el flujo de la conciencia de manera que se estimulen las formas universales… como el teatro de la memoria de Giordano Bruno, grabar en la arena miles de estrellas o crear una serie de modulaciones y matices a través del lenguaje que en su comprensión y asimilación disparen un estado gnóstico en el que se revelen los secretos de la cámaras de Akasha.
Recordamos a Jorge Luis Borges, un hombre que encaja en esta paradójica definición de “místico agnóstico”, al igual que Robert Anton Wilson. Borges en su consagración a la literatura por sobre la vida, dijo que a veces recitaba poemas en su mente en momentos en los que otra persona habría rezado, buscando la magia secreta de las palabras como alivio u intersección. El mismo Borges nos retrotrae a ese espacio animista en el que la palabra es la cosa y en la que el Logos altera la naturaleza. Para aquel guerrero nórdico de viejos tiempo decir Thor era el dios y era el relámpago –el otro y el mismo- era posiblemente suscitar esa energía celeste.
Si jugamos con una de las populares definiciones del arte, “es lo que hace visible lo invisible”, lo invisible dentro del arte, lo que opera y desvela, podría ser la magia, el cordón umbilical plateado entre la religión, la ciencia y el arte. Es el secreto del artista y su sueño: que la metáfora se materialice, la eterealización. Poder palpar su pensamiento, asir el grial onírico de su espíritu. Toda obra de arte como toda tecnología oculta un inconsciente mágico, una motivación secreta de crear, de participar en la cosmogénesis como la divinidad.
Estos son algunos ejemplos de la relación entre el arte y la magia y el umbral que se abre en su lazo por donde se atisba la luz del sol. La hipotésis que recorre este artículo es que el espíritu puede ser imbuído a la materia, que la materia puede ser programada por un artista y que puede servir como memoria viva que se activa en el alma perceptiva de alguien que contempla o experimenta una obra de arte.
Según James Frazer, autor de “La Rama Dorada”, el principio fundamental de la magia simpática es : “Las cosas que han estado una vez en contacto entre sí, siguen influyéndose mutuamente de lejos tras haberse cortado el contacto físico”. Esto es curiosamente muy similar al principio de entrelazamiento cuántico que une de forma supralumínica a todas las partículas que constituyen el universo, de tal forma que un fotón reacciona informáticamente a otro fotón de forma instantánea no importa a que distancia se encuentre.
La pregunta sería, ¿puede el artista que ha estado en contacto con una serie de partículas que constituyen la materia de una obra -una piedra, una pintura, etc.- influir a distancia o grabar una energía particular en aquello con lo que ha tenido contacto? Y en el caso del lenguaje escrito ¿puede un escritor cifrar en su obra un código, una cábala, que al entrar en contacto con otro código lo programe o logre interactuar de tal forma que se active una memoria o se libere un acceso a una dimensión mágica? ¿Puede alguien en unas palabras, al decirlas, mover las moléculas del espacio en el que se encuentra  y materializar su intención como Ariel era usado por Próspero en La Tempestad, tal que las nubes pueden dar paso al azul del cielo no como un poema, sino por un poema que las mueve?
La hipótesis de este artículo es que el Logos habita en la naturaleza, la cual está hecha de lenguaje y es sensible al lenguaje como el más refinado crítico de arte.  El artista sería el que puede programar la naturaleza para ejecutar una obra intencional. En la claridad de su intención y en su técnica (en el conocimiento del lenguaje de la naturaleza: el lenguaje de la luz, las letras del árbol de la vida) estaría su magia.
Como el pulpo psíquico que viste su mente en colores, un posible  doble destino artístico-alquímico:
“The octopus does not transmit its linguistic intent, it becomes its linguistic intent… Like the octopus, our destiny is to become what we think, to have our thoughts become our bodies and our bodies become our thoughts. This is the essence of a more perfect Logos, a Logos not heard but beheld”, Terence Mckenna.

miércoles, 6 de febrero de 2013

El Tamaño de las Personas

El Tamaño de las Personas

Los….. Tamaños varían conforme el grado de compromiso…

Una persona es enorme para uno,
cuando habla de frente y vive de acuerdo a lo que habla,
cuando trata con cariño y respeto, cuando mira a los ojos y sonríe inocente.

Es pequeña cuando solo piensa
en sí misma, y le hace creer a los otros que piensa en ellos,
cuando se comporta de una manera poco gentil,
cuando no apoya, cuando abandona a alguien justamente en el momento
en que tendría que demostrar lo que es
más importante entre dos personas:
La Amistad, el compañerismo, el cariño, el respeto,
el celo y, así mismo, el amor.

Una persona es gigante cuando se interesa por tu vida,
cuando busca alternativas para tu crecimiento,
cuando sueña junto con vos…
Cuando trata de entenderte aunque no piensen igual.

Una persona es grande cuando perdona, cuando comprende, cuando se coloca
en el lugar del otro, cuando obra,
no de acuerdo con lo que esperan de ella, pero de acuerdo con lo que espera
de sí misma.

Una persona es pequeña cuando se deja regir por comportamientos clichés.
Cuando quiere quedar bien con todos, cuando maneja a la gente
como un titiritero y lamentablemente siempre hay gente
que no tiene convicciones y se deja manejar….
Una misma persona puede aparentar grandeza o pequeñez
dentro de una relación,
puede crecer o disminuir
en un corto espacio de tiempo.

Una decepción puede disminuir el tamaño de un amor que parecía ser grande.
Una ausencia puede aumentar el tamaño de un amor que parecía ser ínfimo.
Una decepción puede terminar con el respeto por alguien…de muchos…
Una acción correcta puede enaltecer a otros.

Es difícil convivir con esta elasticidad:
las personas se agigantan y se encogen a nuestros ojos.
Ya que nosotros juzgamos a través de centímetros
y metros, sino de acciones y reacciones, de verdades o falsedades
de expectativas y frustraciones.

Una persona es única al extender la mano,
y al recogerla inesperadamente, se torna otra.
El egoísmo unifica a los insignificantes, a los perdedores,
a los falsamente llamados diplomáticos.
No es la altura, ni el peso, ni la belleza
ni un título o mucho dinero lo que
que convierte a una persona en grande…
es su honestidad, su decencia…su amabilidad y respeto
por los sentimientos e intereses de los demás.
Por su sensibilidad sin tamaño…

Zen

La palabra japonesa Zen significa meditación. El Zen propone una práctica, realización experimental, que abre un acceso directo al conocimiento íntimo y profundo de uno mismo.
¡¡¡NAMASTÉ!!!

CANTO SUFÍ

El océano no rechaza ningún río, ninguno.
El corazón abierto no rechaza ninguna parte de mi,
ninguna parte de ti.
YO SOY Uno con todo lo que Es, Uno con Todo;
Todo lo que Es es Uno conmigo, Uno con Todo.

CANTO SUFÍ
 

Sri Prem Baba

"A amizade sincera talvez seja um dos fenómenos mais belos desse planeta porque ela possibilita que você compartilhe o seu tesouro espiritual. Ela está lhe ensinando sobre cooperação, generosidade e humildade. Ela te ensina a enxergar o outro como uma parte de si mesmo. Ela te ensina a amar."
Sri Prem Baba

Dalai Lama

Si vous possédez la Paix intérieure et la tranquillité de l'Esprit rien ne pourra perturber votre Existence et vous serez pleinement heureux quelles que soient les circonstances. La stabilité inhérente à la Paix intérieure est la véritable source du Bonheur...♥
Dalaï-Lama

Joaquín Sabina

…Y sin embargo, cuando duermo sin ti, contigo sueño.
…y el lunes al café del desayuno - vuelve la guerra fría - y al cielo de tu boca el purgatorio.
Joaquín Sabina