lunes, 4 de julio de 2016

El abrazo a los arboles…

Abrazar a un árbol es una experiencia individual. 
Por eso, cada quien tiene su forma de hacerlo. 
Y por lo tanto, los tratamos con el respeto que se le debe a cualquier ser sensible. 

Nos acercamos a ellos con la intención de saludarlos y crear confianza. 
Y debido a que los consideramos seres inteligentes, 
podemos conversar con ellos sabiendo que nos escuchan y nos responden en su lenguaje de árboles. 
Al cual podemos escuchar con el corazón, no con los oídos. 

Procedimiento para acercarnos amorosamente a los árboles: 


1. Saludar al árbol (mentalmente o con el corazón o en voz alta, al gusto de cada quien)

2. Dar el toque inicial (Con la palma de la mano izquierda siempre) 

3. Crear confianza (Dar una o dos vueltas alrededor del árbol sin dejar de tocarlo y caminando lentamente. Este paso puede omitirse si lo deseas) 

4. Petición (Puedes pedirle al árbol que armonice tu aura, o que retire de tu aura los patrones energéticos de enfermedades) o simplemente puedes conversar con tu amigo árbol. 

5. Abrazar al árbol (Puedes rodearlo con tus brazos) Aunque es importante mencionar que si no deseas tocarlo, con el simple hecho de estar cerca, el beneficio emocional se da porque hay un intercambio energético. Se recomienda un abrazo de 5 a 15 minutos, o tan largo como te sea cómodo. 

6. Despedirse (Con la palma de la mano izquierda tócalo y dedícale unas palabras de AGRADECIMIENTO) 



Debo hacer hincapié en que si tienes en tu corazón el deseo sincero de abrazar a un árbol, puedes hacerlo sin seguir estos pasos, ya que cuando te encuentras cerca de un árbol y sientes el deseo fuerte de abrazarlo, una parte de ti está respondiendo al llamado del árbol, jamás debes reprimirlo. 


Las personas toman conciencia del momento presente. Debido a que inician el primer contacto poniendo su mano izquierda sobre el árbol y enfocando su atención a la corteza exterior, experimentan los beneficios de una meditación corta. 


Después de unos cinco minutos, el estado de ánimo mejora. 


Algunas personas que periódicamente abrazan a los árboles, me comparten que se vuelven más sensibles al cuidado del medio ambiente. Por convicción propia, algunas adoptan por sí mismas medidas como cerrar la llave del agua al ducharse para ahorrar este vital líquido. O empiezan a separar residuos en su casa. 
Y finalmente, algunas personas adoptan árboles y los cuidan. Otras llegan incluso a plantarlos. 



"Amigo/hermano árbol, por favor, libera e integra todos los patrones de energía de mi cuerpo de forma instantánea y continua mientras te abrazo". 



Svetlana Spitzberg, en su libro "Secretos de Longevidad y Rejuvenecimiento", recomienda sentarse al pie de un árbol con la columna bien pegada al tronco. Dice que la energía que trasmite el árbol te quita 3 años de encima. 
Así que a abrazar árboles o sentarse a su lado sintiendo su energía para ser más jóvenes cada día. 



Abrazar a un árbol no solo significa el acto físico de rodear el tronco con los brazos, sino hacerlo parte de tu vida. Abrazarlo a tu corazón, es decir, integrarlo de tal manera que esté presente siempre. 

Shalila Shar&dom y Bodo J. Baginski. 
Estos dos autores comentan que tanto las flores como los árboles tienen una radiación energética compatible con la de las personas. Esto quiere decir que podemos usar esa energía que las plantas nos brindan para energetizar nuestro propio sistema energético, el cual esta formado por el campo áurico y los chakras principales y secundarios. 


La forma en que estos dos autores recomiendan realizar el contacto con el árbol es sencilla. Principalmente, consiste en encontrar un árbol que nos resulte simpático o cómodo y contra el cual podamos apoyar por completo la espalda. Dejando caer todo nuestro peso en el tronco, y permitiendo que la energía del árbol fluya hacia nosotros. 


Esto se brinda como una alternativa para equilibrar el sistema energético, principalmente los chakras. 


El campo áurico del árbol abarca algunos metros, dependiendo de qué tan alto sea y del grosor de su tronco y la extensión de sus ramas. Y también lo aclaro porque algunas veces, las personas no desean tocarlos por miedo a los insectos o al estado en el que se encuentra la corteza. 

Por lo tanto, es importante saber que al permanecer bajo la sombra del árbol, aún sin tocar el tronco, se recibe la influencia positiva de estos seres llenos de vida, cuya misión según Shalila y Bodo es reaccionar al abrazo irradiando aún más energía pues es su forma de ayudar a las personas en este planeta. 


Los árboles nos ayudan a establecer contacto con el poder de la naturaleza, nos dan herramientas para sanarnos, relajarnos, fortalecernos, cargarnos de energía vital y son portadores de los mensajes de la madre Tierra. 


Establece contacto con la energía del árbol mediante tu corazón energético. Vacía tu ruido interno, fluye en el amor y escucha al árbol. Capta su espíritu. Preséntate con tu nombre y entra en un espacio donde la comunicación es energética y no sonora. Puedes pedir consejo sobre cualquier situación que necesites, cargarte de energía, relajarte o aceptar su sabiduría. 


En ocasiones podemos buscar la fuerza del árbol para mitigar el dolor de una enfermedad, para superar las preocupaciones o simplemente para conseguir alcanzar nuestro propio equilibrio. Este intercambio energético no afecta negativamente al árbol, ya que este las transmite a la Madre Tierra y esta las transmuta completamente.


Ten un día lleno de alegría y bienestar. 

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