martes, 24 de marzo de 2026

Los Penitentes, San Juan

Los Penitentes, San Juan
VI
Por sobre todas las cosas amo tu alma. A través del velo de tu carne la veo brillar en la oscuridad: me envuelve, me trasforma, me satura, me hechiza. Entonces hablo para sentir que existo, porque si no hablara mi lengua se paralizaría, mi corazón dejaría de latir, toda yo me secaría deslumbrada.

Alfonsina Storni,
Poemas de Amor VI
"El amor en mí nunca es calma: es un torbellino, una herida, una esperanza que sangra y que aún así me mantiene viva". 
Alejandra Pizarnik
Qué me importa el amor
lo que pedía
era tu ser entero para mi
en mi
en mi vida
aunque no te tuviera
aunque en días semanas meses años
no tuviera aquel dulce olor a flores
de tu piel suave usada
que me daba
todo el amor del mundo.
Lo demás
el amor
qué importaba
qué importa.

— Idea Vilariño, Qué me importa
📷 Alain Delon y Romy Schneider 

Te doy mi alma desnuda

Juana de Ibarbourou

Te doy mi alma desnuda,
como estatua a la cual ningún cendal escuda.

Desnuda con el puro impudor
de un fruto, de una estrella o una flor;
de todas esas cosas que tienen la infinita
serenidad de Eva antes de ser maldita.

De todas esas cosas,
frutos, astros y rosas,
que no sienten vergüenza del sexo sin celajes
y a quienes nadie osara fabricarles ropajes.

Sin velos, como el cuerpo de una diosa serena
¡Que tuviera una intensa blancura de azucena!

Desnuda, y toda abierta de par en par
¡Por el ansia del amar!

Mercedes Matamoros 
Amor supremo 

Yo te amé sin medida y sin 
descanso,
cómo se ama lo eterno y lo
imposible;
mi amor fué fuego ardiente e 
invencible 
que consumió mi vida sin
descanso.

Mercedes Matamoros 

fue una de las poetas más importantes de Cuba entre finales del siglo XIX y principios del XX. Sin embargo, muy poco se ha escrito sobre ella, y se conoce mucho menos fuera de la isla.

Amor


Alfonsina Storni

Baja del cielo la endiablada punta
con que carne mortal hieres y engañas.
Untada viene de divinas mañas
y cielo y tierra su veneno junta.

La sangre de hombre que en la herida apunta
florece en selvas: sus crecidas cañas
de sombras de oro, hienden las entrañas
del cielo prieto, y su ascender pregunta.

En su vano aguardar de la respuesta
las cañas doblan la empinada testa.
Flamea el cielo sus azules gasas.

Vientos negros, detrás de los cristales
de las estrellas, mueven grandes asas
de mundos muertos, por sus arrabales.

lunes, 23 de marzo de 2026

Alguien a quien amé una vez me dio una caja llena de oscuridad. Me llevó años comprender que esto también era un regalo.

Mary Oliver

Vida

Alfonsina Storni

Mis nervios están locos, en las venas
la sangre hierve, líquido de fuego
salta a mis labios donde finge luego
la alegría de todas las verbenas.

Tengo deseos de reír; las penas
que de donar a voluntad no alego,
hoy conmigo no juegan y yo juego
con la tristeza azul de que están llenas.

El mundo late; toda su armonía
la siento tan vibrante que hago mía
cuando escancio en su trova de hechicera.

Es que abrí la ventana hace un momento
y en las alas finísimas del viento
me ha traído su sol la primavera.






PRESENCIA

tu voz
en este no poder salirse las cosas
de mi mirada
ellas me desposeen
hacen de mí un barco sobre un río de piedras
si no es tu voz
lluvia sola en mi silencio de fiebres
tú me desatas los ojos
y por favor
que me hables
siempre

Alejandra Pizarnik,
Presencia
Si yo te odiara, mi odio te daría
en las palabras, rotundo y seguro;
pero te amo y mi amor no se confía
a este hablar de los hombres, tan oscuro.

Tú lo quisieras vuelto en alarido,
y viene de tan hondo que ha deshecho
su quemante raudal, desfallecido,
antes de la garganta, antes del pecho.

Estoy lo mismo que estanque colmado
y te parezco un surtidor inerte.
¡Todo por mi callar atribulado
que es más atroz que el entrar en la muerte!

El amor que calla,
Gabriela Mistral

Este que ves, engaño colorido…

Sor Juana Inés de la Cruz

Este que ves, engaño colorido,
que, del arte ostentando los primores,
con falsos silogismos de colores
es cauteloso engaño del sentido;

éste, en quien la lisonja ha pretendido
excusar de los años los horrores,
y venciendo del tiempo los rigores
triunfar de la vejez y del olvido,

es un vano artificio del cuidado,
es una flor al viento delicada,
es un resguardo inútil para el hado:

es una necia diligencia errada,
es un afán caduco y, bien mirado,
es cadáver, es polvo, es sombra, es nada.

Los adioses

Rosario Castellanos

Quisimos aprender la despedida
y rompimos la alianza
que juntaba al amigo con la amiga.
Y alzamos la distancia
entre las amistades divididas.

Para aprender a irnos, caminamos.
Fuimos dejando atrás las colinas, los valles,
los verdeantes prados.
miramos su hermosura
pero no nos quedamos.

Solo un amor
Alejandra Pizarnik

Mi amor se amplía.
Es un paracaídas perfecto.
Es un clic que se exhala y
su pecho se hace inmenso.
Mi amor no ruge
no clama
no ruega
no ríe.
Su cuerpo es un ojo.
Su piel es un mapamundi.
Mis palabras perforan
la última señal de su nombre.
Mis besos son anguilas que él
se ufana en dejar resbalar.
Mis caricias un chorro reminiscente
de música sobre fuentes de Roma.
Nadie pudo huir aún de su territorio anímico.
No hay rutas ni pliegues ni insectos.
Todo es tan terso
que mis lágrimas se sublevan.
Mi creación es una mojigatería
junto a su rubio carromato.
En estos momentos el tintero alza vuelo
y enfila hacia linderos inacabables
de mosquitos haciendo el amor.
Suena el fatídico sonido.
Ya no vuelo.
Es mi amor que se amplía.
11

ahora
en esta hora inocente
yo y la que fui nos sentamos
en el umbral de mi mirada.

Alejandra Pizarnik,
Árbol de Diana
Estoy tan triste como
si te me hubieses muerto
no puedo sonreirme
pues
contigo
ni hablar de qué sé yo
ni dar detalles.
Puedo sólo sufrir
por los días perdidos
por lo imposible ya
por el fracaso.

Idea Vilariño,
Estoy tan triste 
"Sobre el cadáver de una mujer estoy creciendo,
en sus huesos se enroscan mis raíces
y de su corazón desfigurado
emerge un tallo vertical y duro.
Del féretro de un niño no nacido:
de su vientre tronchado antes de la cosecha
me levanto tenaz, definitiva,
brutal como una lápida y en ocasiones triste
con la tristeza pétrea del ángel funerario
que oculta entre sus manos una cara sin lágrimas".

Rosario Castellanos,
Origen
"Aunque la ventana sea la misma, no todos los que se asoman ven las mismas cosas: la vista depende de la mirada". 
Alda Merini
Y en esa imagen hay una enseñanza serena pero poderosa: no todo lo que parece vacío está perdido. Hay etapas en la vida donde todo se cae, donde lo que nos daba identidad desaparece, donde solo queda la sensación de desnudez y silencio.

Pero como el cerezo, no todo florece al mismo tiempo. Hay momentos para resistir, para sostenerse sin brillo, sin certezas, confiando en que lo esencial sigue vivo aunque no se vea.

La verdadera fortaleza no está en no caer, sino en permanecer. En no romperse cuando el invierno llega.

Porque todo lo que es auténtico sabe esperar. Y tarde o temprano, vuelve a florecer. 🌸
Hay quienes hablan y hablan,
pero es como si no dijeran nada.
Hay quienes te miran,
y los pájaros empiezan a cantar.
Hay quienes ríen y ríen,
y aun así sientes 
que hay motivos para llorar.
Hay quienes te tocan la mano,
y la música inunda el cielo.

Charlotte Zolotow 

Imagen: Catrin Welz-Stein

domingo, 22 de marzo de 2026

FINAL 

La poesía no es un pájaro.
                                        Y es.
No es un pulmón, el aire, mi camisa,
no, nada de eso. Y todo eso.
                                            Sí.
He roto un violín contra el crepúsculo
para ver qué pasaba,
me fui a la piedra y pregunté qué pasa.
Pero no. Pero no.
                           Aún no.
¿Me olvidé acaso del pañuelo aquel
donde gira en silencio un vals antiguo?
No lo olvidé, miradme la mejilla
y os daréis cuenta, no, no lo olvidé.
¿Me olvidé del caballo de madera?
Tocadme el niño y me diréis que no.
¿Y entonces, qué?
                             La poesía es una manera de vivir.
Mira a la gente que hay a tu costado.
¿Ama? ¿Sufre? ¿Canta? ¿Llora?
Ayúdala a luchar por sus manos, sus ojos, su boca,
por el beso para besar y el beso para regalar,
por su mesa, su cama, su pan, su letra a y su letra h,
por su pasado -¿acaso no fueron niños?-
por su porvenir - ¿acaso no serán niños?-
por su presente, por el trozo de paz, de historia
y de dicha que le toca
por el pedazo de amor grande, chico, triste, alegre,
que le toca, por todo lo que le toca y se le arrebata
en nombre de qué, de qué?
Tu vida entonces será un río innumerable que se llamará
pedro, juan, ana, maría, pájaro, pulmón, el aire, mi camisa,
violín, crepúsculo, piedra, pañuelo aquél, vals antiguo,
caballo de madera.
       La poesía es esto.
                                   Y luego escríbelo.

 Juan Gelman, Violín y otras cuestiones (1956).

Gabriel García Márquez

PENSARTE ES TENERTE 

¡Cómo me dejas que te piense!
Pensar en ti no lo hago solo, yo.
Pensar en ti es tenerte,
como el desnudo cuerpo ante los besos,
toda ante mí, entregada.
Siento cómo te das a mi memoria,
cómo te rindes al pensar ardiente,
tu gran consentimiento en la distancia,
y más que consentir, más que entregarte,
me ayudas, vienes hasta mí, me enseñas
recuerdos en escorzo, me haces señas
con las delicias, vivas, del pasado,
invitándome.
Me dices desde allá
que hagamos lo que quiero
-unirnos- al pensarte,
y entramos por el beso que me abres,
y pensamos en ti, los dos, yo solo.

— Pedro Salinas
"Soy", Jorge Luis Borges.

Soy el que sabe que no es menos vano 
que el vano observador que en el espejo 
de silencio y cristal sigue el reflejo 
o el cuerpo (da lo mismo) del hermano. 

Soy, tácitos amigos, el que sabe 
que no hay otra venganza que el olvido 
ni otro perdón. Un dios ha concedido 
al odio humano esta curiosa llave. 

Soy el que pese a tan ilustres modos 
de errar, no ha descifrado el laberinto 
singular y plural, arduo y distinto, 

del tiempo, que es uno y es de todos. 
Soy el que es nadie, el que no fue una espada 
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.
“Escribo para encontrar mi voz en el silencio, para hacer de mis palabras mi único refugio en un mundo que no entiende mi locura.”

-Alejandra Pizarnik
Los adioses
Rosario Castellanos

Quisimos aprender la despedida
y rompimos la alianza
que juntaba al amigo con la amiga.
Y alzamos la distancia
entre las amistades divididas.

Para aprender a irnos, caminamos.
Fuimos dejando atrás las colinas, los valles,
los verdeantes prados.
miramos su hermosura
pero no nos quedamos.
I

Yo me nazco, yo misma me levanto,
organizo mi forma y determino
mi cantidad, mi número divino,
mi régimen de paz, mi azar de llanto.
Establezco mi origen y termino
porque sí, para nunca, por lo tanto.
Soy lo que se me ocurre cuando canto.
No tengo ganas de tener destino.
Mi corazón estoy elaborando;
ordeno sufrimiento a su medida, 
educo al odio y al amor lo mando.
Me autorizo a morir solo de vida.
Me olvidarán sin duda, pero cuando
mi enterrado capricho lo decida.

María Elena Walsh,
Asunción de la poesía

Sendero Rey del bosque, Dique La Viña, Córdoba

Sendero Rey del bosque, Dique La Viña,
Córdoba 
En 1930 recibí una grata sorpresa. Esto era que, a lo largo de ese año, se habían vendido veintisiete libros míos. Yo estaba tan emocionado que quería saber el nombre de cada uno de mis lectores para ir a agradecerles personalmente por haber comprado mi libro. Esto se lo conté a mi madre y ella se emocionó mucho. Veintisiete libros es una cantidad increíble, me dijo. Y agregó: Estás empezando a ser un hombre famoso, Georgie.
--
Jorge Luis Borges.
Argentina, 1899 - 1986
📷 Borges acompañado de su madre Leonor Acevedo Suárez.
Aquel amor…
Idea Vilariño

Aquel amor
aquel
que tomé con la punta de los dedos
que dejé que olvidé
aquel amor
ahora
en unas líneas que
se caen de un cajón
está ahí
sigue estando
sigue diciéndome
está doliendo
está
todavía
sangrando.
"Se es de donde se quiere ser, y se pertenece a quienes se desea pertenecer".
Ana María Matute
Hay lugares donde el mundo
habla en silencio.
Un libro abierto,
una página que respira,
una palabra que encuentra
su casa en el corazón.
Leer es abrir una puerta
que siempre estuvo ahí,
esperando.
Porque cada historia
es un espejo,
una herida que sana,
una memoria que despierta.
Y cuando leemos juntas,
cuando una voz se vuelve muchas,
las palabras dejan de ser tinta
y se vuelven abrigo.
Tal vez por eso
seguimos buscando libros,
como quien busca un faro
en medio de la noche.
Porque en algún rincón de sus páginas
siempre nos está esperando
una versión más valiente
de nosotras mismas.

Ilustracion Olisalive
SI SUPIERA

"Si supiera que esta fuese la última vez
Que te veo salir por esa puerta,
Te daría un abrazo, un beso
Te llamaría de nuevo para darte más…
Si supiera que esta fuera la última vez
Que voy a oír tu voz
Grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas
Una y otra vez indefinidamente…
Si supiera que estos 
Son los últimos minutos te que veo
Diría te quiero
Y no asumiría tontamente
Que ya lo sabes.
Siempre hay un mañana y la vida
Nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien,
Pero por si me equivoco
y hoy es todo lo que nos queda

Me gustaría decirte cuanto te quiero
Que nunca te olvidaré"…

Gabriel García Márquez
¿Con qué te puedo retener?
Te ofrezco pobres calles,
desesperados ocasos,
la luna de los desarrapados suburbios.
Te ofrezco la amargura de un hombre que
ha mirado largamente  la  luna solitaria.
Te ofrezco mis ancestros, mis muertos,
los fantasmas que los vivos han honrado en mármol:
el padre de mi padre muerto en la frontera de Buenos Aires,
dos balas atravesándole los pulmones y, barbudo y muerto,
fue envuelto por sus soldados en un cuero de vaca;
el abuelo de mi madre –que a los veinticuatro años–
comandó una carga de trescientos hombres en Perú,
ahora fantasmas sobre desvanecidos caballos.
Te ofrezco lo que pueda haber en mis libros,
lo que pueda haber de hombría o de humor en mi vida.
Te ofrezco la lealtad de un hombre que nunca ha sido leal.
Te ofrezco la entraña de mi ser que 
de algún modo he preservado;
el corazón central que no utiliza palabras,
ni trafica con sueños, intocado por el tiempo,
por la alegría, por la adversidad.
Te ofrezco el recuerdo de una rosa amarilla vista en el ocaso,
años antes de que nacieras.
Te ofrezco explicaciones sobre ti misma, teorías sobre ti misma,
auténticas y sorprendentes noticias sobre ti misma.
Te puedo dar mi soledad, mis tinieblas, el hambre de mi corazón;
estoy tratando de sobornarte con la incertidumbre, con el peligro, con la derrota.

JORGE LUIS BORGES - Dos poemas ingleses, nro. II ( traducción de María Esther Vázquez del original en inglés)
"Nadie ha deseado más que yo la armonía, el abandono, el equilibrio definitivo, pero siempre tuve que tender a él a través de los caminos más áridos, el desorden, las luchas".

Albert Camus, 
Carnets
Me desordeno, amor, me desordeno

Me desordeno, amor, me desordeno
cuando voy en tu boca, demorada,
y casi sin por qué, casi por nada,
te toco con la punta de mi seno.

Te toco con la punta de mi seno
y con mi soledad desamparada;
y acaso sin estar enamorada
me desordeno, amor, me desordeno.

Y mi suerte de fruta respetada
arde en tu mano lúbrica y turbada
como una mal promesa de veneno;

y aunque quiero besarte arrodillada,
cuando voy en tu boca, demorada,
me desordeno, amor, me desordeno.

— Carilda Oliver Labra, fue una poeta cubana. A lo largo de su vida, Carilda se convirtió en una figura icónica en la literatura cubana y una de las voces más influyentes en la poesía lírica contemporánea.  

*De Memoria de la fiebre
Alguna vez, andando por la vida,
por piedad, por amor,
como se da una fuente, sin reservas,
yo di mi corazón.

Y dije al que pasaba, sin malicia,
y quizá con fervor:
-Obedezco a la ley que nos gobierna:
He dado el corazón.

Y tan pronto lo dije, como un eco
ya se corrió la voz:
-Ved la mala mujer esa que pasa:
Ha dado el corazón.

De boca en boca, sobre los tejados,
rodaba este clamor:
-¡Echadle piedras, eh, sobre la cara;
ha dado el corazón!

Ya está sangrando, sí, la cara mía,
pero no de rubor,
que me vuelvo a los hombres y repito:
¡He dado el corazón!

Alfonsina Storni
A veces la poesía no llega,
no toca la puerta,
no avisa.

Se queda quieta,
como una semilla
debajo de la lengua.

Y una la siente,
late despacio,
como si el cuerpo supiera
algo que la voz todavía no entiende.

La poesía no es el verso,
ni la rima,
ni la forma prolija
que aprendimos en la escuela.

La poesía es esa grieta
por donde se escapa lo que duele,
lo que arde,
lo que no tiene nombre.

Es el recuerdo que vuelve
cuando menos lo esperamos,
la infancia que nos mira
desde una esquina del alma.

Es la madre,
la hija,
la mujer que fuimos
y la que todavía no nos animamos a ser.

La poesía es un temblor.

Escribirla
es como caminar descalza
sobre una memoria encendida,
es animarse a decir
aunque tiemble la voz,
aunque duela.

Porque hay palabras
que no fueron dichas a tiempo,
y se quedan
haciendo nido en el pecho.

Y un día,
sin pedir permiso,
se vuelven poema.

Entonces entendemos
que escribir
no es ordenar el mundo,
sino habitarlo.

Que no se trata de explicar,
sino de sentir.

Que la poesía no salva,
pero acompaña.

Y a veces,
solo a veces,
eso alcanza.

Ilustración Emi Blouf
A veces …….                                                                  No es tiempo perdido                                                   Es tiempo aprendido.

sábado, 21 de marzo de 2026

"Uno se cree
que las mató
el tiempo y la ausencia.
Pero su tren
vendió boleto
de ida y vuelta.
Son aquellas pequeñas cosas,
que nos dejó un tiempo de rosas
en un rincón,
en un papel
o en un cajón.
Como un ladrón
te acechan detrás de la puerta.
Te tienen tan
a su merced
como hojas muertas
que el viento arrastra allá o aquí,
que te sonríen tristes y 
nos hacen que 
lloremos cuando 
nadie nos ve".

Joan Manuel Serrat, 
Aquellas pequeñas cosas
La poesía es mi manera de tocar lo inaccesible 
Cada palabra que escribo 
es un dedo que roza lo que nunca 
podre poseer del todo. 

Alejandra Pizarnik

Cascada Mayor, Arroyo Pérez,Córdoba

Cascada Mayor, Arroyo Pérez,
Córdoba
PISTAS PARA HALLAR LA CASA

Parece que para que haya casa
tiene que haber árbol,
raíces, tronco, olor a tierra.
Han de brotar las ramas,
desprenderse las hojas.
Ha de pasar el agua cerca.
Tiene que caer la lluvia, llevarse el polvo,
secar el aire las hojas.
Para que haya casa
ha de haber tiempo para ordenar
y espacio para el desorden.
Han de quedar siempre
pequeños rincones por explorar, por ejemplo,
aquellos lugares donde se guardan
las palabras que aún no supimos decir.
Para que haya casa
hemos de llevar muy adentro
las casas que fueron los que ahora viven lejos.
Casa es también el lugar
donde nos permitimos llorar y dejamos
a las lágrimas alcanzar la tierra.
Habitar cuerpo, árbol, tierra, madre.
Soltar lluvia, aire, lágrimas, río.
Construir sueños, monte, amor, versos.
Hallar la casa.

Beatriz Viol,
Hallar la casa
Ediciones Endymion, 2018.
II Premio Himilce de Poesía Escrita por Mujeres.
Arte: Svetlana Lazarova

viernes, 20 de marzo de 2026

⚠️ Tu gato ya sabe algo de ti…  
y no te daría tranquilidad saber qué es.

No te mira por cariño.  
Te analiza.

Cada vez que entras a casa…  
cada vez que hablas…  
cada vez que cambias tu energía…

él lo registra.

Sabe cuándo estás débil.  
Sabe cuándo mientes.  
Sabe cuándo algo no está bien… aunque tú lo ocultes.

Y mientras tú crees que él solo está ahí…  
quieto… en silencio…

está aprendiendo a reaccionar a ti.

A anticiparte.  
A adaptarse.  
A influir en lo que haces.

No es casualidad que aparezca en ciertos momentos.  
No es coincidencia cómo actúa contigo.

🐾  
Tu gato no solo vive contigo…

vive dentro de tus patrones.

Y cuando crees que lo entiendes…  
ya va varios pasos adelante.