jueves, 12 de noviembre de 2015

La Capital más Austral del Imperio Incaico

Cerquita de Londres, en Catamarca, uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del Norte; testigo de tiempos precolombinos y Monumento Histórico Nacional.

  

Ubicado en un punto estratégico entre los ríos Hondo y Quimivil, en la provincia de Catamarca, el Sitio Shincal de Quimivil representa uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de la región Norte de la Argentina. A 4 km de la localidad de Londres, es una de las atracciones más interesantes para el nuevo turismo arqueológico en tanto conserva vestigios de lo que fue el imperio más grande de la América precolombina: el Imperio Inca.

Declarado Monumento Histórico Nacional, las investigaciones comprobaron que este sitio fue un importante centro administrativo ocupado por el Imperio Inca o Tawantisuyo entre los años 1471 y 1536. Aquí se pueden apreciar varios edificios de piedra: Kallankas (cinco estructuras rectangulares de piedra labrada); Qollqas (recintos circulares usados para almacén); una Aukaipata (plaza pública central); dos cerros aterrazados de 25 metros de altura a ambos lados de la plaza a los que se accede por escalinatas; un Sinchiwasi (sinchi: guerrero, huasi: casa); un Ushnu (trono en la plaza, una plataforma de 16 metros de lado y 2 metros de altura, con forma de pirámide trunca al que se accedía por una escalinata); sitios rectangulares usados como residencias; y el antiguo Camino del Inca que conectaba a este sitio con el resto del Imperio.
La vista del cerro aterrazado oriental. Aquél que se erige para recibir la primera luz del amanecer del Dios Inti. Una gran escalinata en parte conservada y en parte restaurada, que asciende de oeste a este, como todas las escaleras incaicas. 


El sitio arqueológico del Shincal de Quimivil se encuentra ubicado en el Departamento Belén, Catamarca, Argentina. Está situado al noroeste de la población actual de Londres y se accede por la quebrada del Río Quimivil. Hoy existe un camino de acceso que parte de la Ruta Nacional N°40 y llega hasta el pie de la muralla.
El Shincal fue construido y habitado por los Incas entre 1457 y 1536, respetando el trazado urbano del Cuzco dada su calidad de capital provincial en el extensísimo imperio.

La Kallanka en las ruinas arqueológicas de El Shincal de Quimivil. Era un gran edificio administrativo o de depósito, del cual se conservan estos restos


Enmarcado por un extraordinario paisaje, el complejo arquitectónico está conformado por más de un centenar de recintos, varios de ellos agrupados en edificios colosales. Rodolfo Raffino, artífice del descubrimiento en 1981 y aún director de los trabajos de restauración, supervisa regularmente el avance de los investigadores, que continúan encontrando magníficas estructuras de aquella urbe.
Los arqueólogos hablan del Shincal como un nuevo Cuzco dada su envergadura, historia y la notable semejanza entre ambas arquitecturas. Justamente desde Cuzco llegaron los arquitectos e ingenieros, que trazaron su urbanización.



 Doce años de excavaciones permitieron determinar, el “Ushnu”, elemento arquitectónico que los incas colocaban en las plazas de las principales ciudades que ocupaban o construían. Es un altar desde donde se presidían las principales ceremonias del calendario ritual.
También se ubicaron las “Kallankas”, grandes construcciones, que podían utilizarse como viviendas comunales, refugio de guerreros y peregrinos o fábricas de elementos textiles.
Raffino nos cuenta “En una de ellas, que perteneció a estamentos altos de la sociedad, encontramos restos de maíz y de carne de camélidos, a diferencia de otra, habitada evidentemente por individuos de clases inferiores, en la que aparecieron restos que tienen que ver con una dieta compuesta por animales de caza. Probablemente sus habitantes fueran albañiles”. Agregando: “El Shincal era una capital, pero no la única en nuestro país. Probablemente, su zona de influencia abarcó parte de Catamarca, de Tucumán y de Salta”.
Dos cerros eran utilizados como altares ceremoniales. Estos tenían imponentes escalinatas de piedra y dan cuenta de los rituales agrícolas. Allí posiblemente se realizaban ceremonias dedicadas al culto solar, al dios Sol. Las dos festividades principales eran los solsticios de invierno y de verano, vinculados con siembras y cosechas. Además, los incas heredaron el culto a la Pachamama.

  Así, el Shincal se convierte en centro político, religioso, militar y donde también convergen actividades económicas: la producción textil (cuya tradición aún se conserva en la zona), el abastecimiento y consumo de productos agrícolas como el maíz, el ají, la quinoa, la papa y el poroto, y la distribución de los metales preciosos obtenidos en la zona hacia a otros centros del Imperio, sobre todo el Cuzco, como el oro, la plata y, sobre todo, el cobre y el estaño para el bronce de las armas. Este transporte era realizado a lomo de llama.
Una de las construcciones más notables de El Shincal era un acueducto de 3 kilómetros que aprovisionaba de agua a su población desde el río Quimivil.

Parte de otro Kallanka en las ruinas de El Shincal


El ushnu, el gran símbolo del poder incaico era una plataforma ceremonial en la que se realizaban ceremonias de ofrendas y sacrificios de animales.





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