miércoles, 3 de junio de 2026

Los galeotes. “…aquí encaja la ejecución de mi oficio: desfacer fuerzas y socorrer y acudir a los miserables.” Los galeotes eran hombres que  estaban condenados a trabajos forzados: remar en las galeras (embarcaciones propulsadas por velas y remos). Por lo general, eran delincuentes y prisioneros de guerra.

Don Quijote de la Mancha,
Cap. 22
Miguel de Cervantes Saavedra 

domingo, 31 de mayo de 2026

“No me falta mi pedazo de pan; es verdad que es un simple pedazo de pan, y hasta duro a veces; pero no me falta, lo he conseguido con mi esfuerzo para consumirlo de manera legítima e irreprochable.”

“Pobre Gente”,
Fiodor Dostoievski

sábado, 30 de mayo de 2026

Diálogos
Capilla San José Obrero, Villa Argentina,
Buenos Aires
"A veces pienso que, 
si fuera un poco más ruda, 
me iría al bosque —
a trabajar,
 a la soledad, a unos amigos, 
a leer, a mis perros, 
a todo
 lo que me apaciguara,
 listo para la meditación
 y el trabajo—, 
aunque solo fuera 
para escapar
 de los sufrimientos 
y desalientos 
que nos aprietan el corazón,
de los espíritus mezquinos. 
Pero es inútil. 
Incluso los más solitarios 
somos comunitarios
 por costumbre, 
y de hecho por compromiso
 con el más valiente 
de nuestros sueños, 
que es construir
 un mundo moral.
 El torbellino 
del comportamiento humano 
no debe ignorarse".

Mary Oliver, 
"Horas de invierno"
Llegó en silencio,
bajo la suave luz amarilla
de un árbol en flor.

Al principio, solo se miraron,
con cautela, curiosidad e incertidumbre.

Pero poco a poco,
la confianza se convirtió en cercanía,
y la cercanía en algo que se sentía como un hogar.

Hay conexiones que no necesitan palabras.

Solo tiempo, ternura y
la sensación de ser visto.

viernes, 29 de mayo de 2026

SONETO DE LA DULCE QUEJA 

Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua, y el acento
que de noche me pone en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.

Tengo pena de ser en esta orilla
tronco sin ramas; y lo que más siento
es no tener la flor, pulpa o arcilla,
para el gusano de mi sufrimiento.

Si tú eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío,

no me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con hojas de mi otoño enajenado.

Federico García Lorca