lunes, 26 de octubre de 2026

Toda la Naturaleza es un anhelo de servir.
Sirve la nube, sirve el viento, sirve el surco.
Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú:
donde haya un esfuerzo que todos esquivan, acéptalo tú; donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú.
Sé el que apartó la piedra del camino, 
el odio de los corazones y las dificultades del problema.

Hay la alegría de ser sano y la de ser justo;
pero hay la hermosa, la inmensa alegría de servir.
Qué triste sería el mundo si todo en él estuviera hecho, si no hubiera en él un rosal que plantar, una empresa que emprender.

No caigas en el error de creer que sólo se hace mérito con los grandes trabajos, hay pequeños servicios: 
regar un jardín, ordenar unos libros, peinar a una niña.
El servir no sólo es tarea de seres inferiores.
Dios, que da el fruto y la luz, sirve.
Pudiera llamársele así: El que sirve.
Y tiene sus ojos en nuestras manos y nos pregunta cada día:
¿Serviste hoy? A quién? Al árbol, a tu amigo, a tu madre? 

Servir, ¡Oh Dios...! 
Tú que estás en este sol cálido, en el fruto.
Tú que unes cosas y hombres, que me has puesto un corazón pronto al sentimiento, oye mi voz:
¡Que no haya guerra, llantos, temores!
Aleja el mal del alma de los hombres.

Quiero servir con mi ruego a todos los que luchan y a todos los que esperan.
¡Si mi cuerpo no está presente, mi alma está con ellos!
Te ofrezco mis ojos húmedos mirando el cielo...
Mi boca fresca repitiendo este ruego...
¡que es mi modo humilde y sincero de servir hoy y siempre...! 

Gabriela Mistral
"Cuando todo parece terminado, surgen nuevas fuerzas, esto significa que vives".

"La Metamorfosis", 
Franz Kafka
📷André Kertész

domingo, 25 de octubre de 2026

Cerro Huancar, Jujuy

El Cerro Huancar es un majestuoso e imponente cerro de dunas de arena amarilla ubicado en las afueras de Abra Pampa, en la provincia de Jujuy, Argentina. Situado a más de 3,400 metros sobre el nivel del mar, es uno de los mayores atractivos turísticos de la Puna jujeña y un destino reconocido internacionalmente. 

Leyendas locales
El Huancar está rodeado de mística. Conocido también como "las arenas cantarinas", la mitología popular cuenta que en su interior habita el diablo y que allí se reúnen las brujas por las noches a realizar grandes festejos con música de caja y cantos tradicionales. 

Cómo llegar
El cerro se ubica a unos 6 o 7 kilómetros al sur de Abra Pampa. Saliendo del pueblo por la Ruta Nacional 9, se encuentra el desvío señalizado y se puede llegar fácilmente en auto hasta la base. Desde San Salvador de Jujuy, el trayecto total es de aproximadamente 210 a 230 km en dirección norte.  

Colón, Entre Ríos

Colón, Entre Ríos

sábado, 24 de octubre de 2026

¿Me extravié en la fiebre?
¿Detrás de las sonrisas?
¿Entre los alfileres?
¿En la duda?
¿En el rezo?
¿En medio de la herrumbre?
¿Asomado a la angustia,
al engaño,
a lo verde?…
No estaba junto al llanto,
junto a lo despiadado,
por encima del asco,
adherido a la ausencia,
mezclado a la ceniza,
al horror,
al delirio.
No estaba con mi sombra,
no estaba con mis gestos,
más allá de las normas,
más allá del misterio,
en el fondo del sueño,
del eco,
del olvido.
No estaba.
¡Estoy seguro!
No estaba.

Oliverio Girondo
El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha

Campo de tulipanes, Trevelin, Chubut

Campo de tulipanes, Trevelin, Chubut

jueves, 22 de octubre de 2026

¿Cuándo fue la última vez que te permitiste sentir sin esconderlo?

Vivimos intentando aparentar que todo está bien, cuando en realidad tenemos miedo, tristeza o ganas de pedir ayuda. Hemos aprendido a contener lo que sentimos por miedo al qué dirán. Quizás por eso ser auténticos se ha vuelto tan difícil: porque mostrarnos tal como somos requiere valentía.
Hermafrodito: el joven que terminó siendo dos en uno.

Hermafrodito era hijo de Hermes y Afrodita, y su propio nombre ya llevaba la marca de sus padres: Hermes + Afrodita.

Según una tradición narrada por Ovidio en las Metamorfosis, Hermafrodito era un joven de extraordinaria belleza. Durante uno de sus viajes llegó a una fuente de aguas cristalinas.

Allí vivía Salmácide, una ninfa que quedó fascinada por él desde el momento en que lo vio.

Pero Hermafrodito no correspondía a sus sentimientos y trató de alejarse.
Salmácide fingió marcharse y se ocultó entre los árboles. Cuando el joven entró en el agua, ella regresó y se lanzó a abrazarlo.

Entonces ocurrió algo que cambiaría para siempre la naturaleza de ambos.
La ninfa suplicó a los dioses que jamás permitieran que los separaran. Su deseo fue escuchado: los cuerpos de Salmácide y Hermafrodito quedaron unidos en uno solo.
Desde entonces, aquel ser poseía características de ambos sexos.

Hermafrodito, hijo de dos grandes dioses, terminó convirtiéndose así en una figura asociada con la dualidad, la unión de lo masculino y lo femenino y la transformación.

Y lo más curioso es que, según el relato, fue el deseo de la ninfa lo que provocó aquella transformación.
Soy una persona muy ocupada: me encargo del mundo. Cada día miro desde la terraza el trozo de playa y el mar, y veo a veces que la espuma parece más blanca y que a veces por la noche las aguas avanzan inquietas, lo veo por las marcas que las olas han dejado en la arena.Miro los almendros de mi calle. Presto atención al cielo por la noche, antes de dormirme y encargarme del mundo en forma de sueño, para ver si de noche el cielo está estrellado y es azul marino, porque en ciertas noches en vez de negro parece azul marino. El cosmos me da mucho trabajo, sobre todo porque veo que Dios es el cosmos. De eso
me encargo con alguna reticencia.

Aprendiendo a vivir.
Imagen : Pucasso
Dos palabras opuestas. Dos palabras que, sin embargo, tienen exactamente la misma cantidad de letras.

«Tantas letras tiene un no como un sí.»
— Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha, Primera Parte, cap. XXII.

Y quizá ahí haya algo interesante: que una palabra tan pequeña pueda cargar con algo tan grande.

En el pasaje, un hombre ha sido torturado hasta confesar su delito y recibe como castigo seis años de galeras y doscientos azotes. El castigo físico puede verse: queda marcado en su cuerpo.

Pero hay otras cargas que no dejan marcas.

¿Qué ocurre con la culpa? ¿Con el arrepentimiento? ¿Con aquello que una persona sigue llevando consigo incluso después de haber cumplido su condena?

Tal vez un sí y un no tengan la misma cantidad de letras, pero detrás de cualquiera de ellos puede existir una carga completamente distinta.

Y quizá esa sea una de las cosas más inquietantes de las palabras: que pueden ser pequeñas al pronunciarlas y enormes al vivir sus consecuencias.