miércoles, 29 de abril de 2026

Isabel Allende

Nuestro destino no está escrito en piedra, sino en arena: podemos reescribirlo con cada ola de nuestras decisiones.

Isabel Allende
"En tus ojos encuentro mi persona súbitamente reconstruida. En tus ojos se acumulan mis fragmentos que se unen apenas me miras. En tus ojos vivo."

"Diarios", 
Alejandra Pizarnik
Recuerda, cuerpo
Constantino Kavafis

Cuerpo, recuerda no solamente cuánto fuiste amado,
no solo los lechos en que te acostaste,
sino también aquellos deseos que por ti
brillaban en los ojos manifiestamente,
y temblaban en la voz; y algún
obstáculo casual los hizo vanos. Ahora que todo ya está en el pasado,
parece casi como si a los deseos
aquellos te hubieses entregado; cómo brillaban,
recuerda, en los ojos que te miraban;
cómo temblaban en la voz, por ti, recuerda, cuerpo.

Kavafis recuerda a Kafka y Pessoa. Taciturno, sepultado bajo una vida gris de oficinista, creador de un universo literario propio, autor casi inédito en vida. Nació y murió en Alejandría un 29 de abril (1863-1933). 70 años de dualidad vital entre la creación poética y una biografía apática.
"Pero qué hermosa estabas en la ventana, con el gris del cielo posado en una mejilla, las manos teniendo el libro, la boca siempre un poco ávida, los ojos dudosos. Había tanto tiempo perdido en vos, eras de tal manera el molde de lo que hubieras podido ser bajo otras estrellas, que tomarte en los brazos y hacerte el amor se volvían una tarea demasiado tierna, demasiado lindante con la obra pía, y ahí me engañaba yo, me dejaba caer en el imbécil orgullo del intelectual que se cree equipado para entender".

Julio Cortázar, 
Rayuela
"Yo no te pido nada, yo no te acepto nada. Alcanza con que estés en el mundo, con que sepas que estoy en el mundo, con que seas, me seas testigo juez y dios. Si no, para qué todo".

Idea Vilariño
«La borró de la fotografía de su vida, no porque no la hubiese amado, sino, precisamente, porque la quiso. La borró junto con el amor que sintió por ella...»

Milan Kundera,
El libro de la risa y el olvido

martes, 28 de abril de 2026

“Las miserias físicas y la incesante previsión de las malas noches no le habían dejado pensar en algo tan abstracto como la muerte”.

"El sur", Jorge L. Borges.
"Puede que la verdadera felicidad esté en la convicción de que se ha perdido irremediablemente la felicidad. Entonces empezamos a movernos por la vida sin esperanzas ni miedos, capaces de gozar por fin todos los pequeños goces, que son los más perdurables"

"El árbol",
María Luisa Bombal
📷Francesca Woodman
"Poesía completa" de Jorge Luis Borges es un libro que reúne toda la obra poética del escritor argentino, considerada una de las más importantes del siglo XX. La colección incluye poemas escritos a lo largo de más de seis décadas, desde sus primeros trabajos hasta sus últimas creaciones.

- Fervor de Buenos Aires (1923): Un poemario que celebra la ciudad de Buenos Aires y su relación con la infancia del autor.
- Luna de enfrente (1925): Un poemario que explora la relación entre la luna y la realidad.
- Cuaderno San Martín (1929): Un poemario que reflexiona sobre la historia y la identidad argentina.
- El Hacedor (1960): Un poemario que explora la relación entre la creación y la realidad.
- Elogio de la sombra (1969): Un poemario que celebra la belleza de la oscuridad y la sombra.
- El oro de los tigres (1972): Un poemario que explora la relación entre la literatura y la realidad.
- La rosa profunda (1975): Un poemario que reflexiona sobre la naturaleza de la poesía y la condición humana.

La poesía de Borges es conocida por su complejidad, profundidad y belleza. Sus poemas exploran temas como la identidad, la memoria, la historia y la condición humana, y están escritos en un estilo lírico y filosófico.

"Poesía completa" es un libro esencial para cualquier lector interesado en la obra de Borges y en la poesía en general. Es una obra maestra de la literatura argentina y universal.
"No temas dejarme sola, estoy acostumbrada a desprenderme de cosas que imagino haber amado." 

Emily Dickinson
"Se inventó una cara. Detrás de ella
vivió, murió y resucitó
muchas veces. Su cara
hoy tiene las arrugas de esa cara.
Sus arrugas no tienen cara".

Octavio Paz,
El otro