No tan distintos...
miércoles, 26 de agosto de 2026
"Toska - sustantivo /ˈtō-skə/ - palabra rusa traducida aproximadamente como tristeza, melancolía, lúgubre.
Ninguna palabra en inglés refleja todos los matices de toska. En su momento más profundo y doloroso, es una sensación de gran angustia espiritual, a menudo sin causa concreta. En niveles menos mórbidos, es un dolor sordo del alma, un anhelo sin nada que anhelar, un anhelo enfermizo, una inquietud vaga, convulsiones mentales, anhelo. En casos particulares puede ser el deseo de algo concreto por alguien, nostalgia, enfermedad amorosa. En el nivel más bajo se convierte en hastío, aburrimiento".
Vladimir Nabokov
Fernando Pessoa convirtió la identidad en una de las preguntas esenciales de la literatura moderna. Más que escribir poemas, dio vida a voces completas que pensaban, sentían y contemplaban el mundo desde horizontes distintos. Sus heterónimos no fueron simples máscaras, sino existencias literarias capaces de desafiar los límites entre autor y creación. En ellos conviven la razón, el fervor, la melancolía y el asombro, revelando que una sola vida difícilmente basta para contener la complejidad del ser humano. La obra de Pessoa recuerda que toda identidad es plural y que la literatura encuentra su mayor libertad cuando se atreve a multiplicar la conciencia.
¿En qué momento exacto dejamos de ser eternos para convertirnos en rehenes del tiempo y de la memoria?
Eduardo Galeano, desde la calidez subversiva de El libro de los abrazos, desarma la falsa invulnerabilidad del ser humano con una poesía profundamente terrenal. Somos dioses intocables, o al menos eso creemos, hasta que el temblor de un primer beso o la complicidad eufórica de un segundo vaso de vino derrumban nuestras corazas y nos revelan como lo que somos: criaturas frágiles, hechas de carne, dudas y tiempo limitado.
La mortalidad no llega con la vejez ni con la enfermedad, sino en el instante en que nos permitimos sentir sin red de protección. Entregar el control al deseo o a la embriaguez de la vida es aceptar que ya no somos autosuficientes, que el otro y el instante nos atraviesan de manera irremediable.
Dejamos de ser infinitos el día en que nos atrevemos a besar y a sentir sin miedo a perderlo todo.
"Una angustia tremenda que no puedo expresar
me ahoga el equilibrio sereno del rimar,
una angustia tremenda de atormentado duelo,
una amargura inmensa tan grande como el mar.
Que no sé lo que digo, que no sé lo que siento
o si sé lo que siento no lo puedo expresar.
Que yo sólo anhelo ser alma
ser crepúsculo, aurora, ser flor,
ser muy bueno, muy niño, muy pobre,
ser mañana, ser miel, ser amor”.
Federico García Lorca
A Federico García Lorca se le recuerda con frecuencia por la violencia de su muerte antes que por la profundidad de sus preguntas. Sin embargo, en sus escritos juveniles ya habitaba una angustia que ninguna palabra lograba contener. «Si sé lo que siento, no lo puedo expresar», confesó, revelando el drama de quien busca convertir el dolor en belleza. Su mirada también cuestionó la fe nacida del miedo y soñó con una patria fundada en el amor y la igualdad. Leer hoy a Lorca es descubrir que la verdadera poesía no ofrece respuestas: ilumina nuestras heridas y les concede un nombre.
Jorge Luis Borges
Ya no es mágico el mundo. Te han dejado.
Ya no compartirás la clara luna
ni los lentos jardines. Ya no hay una
luna que no sea espejo del pasado,
cristal de soledad, sol de agonías.
Adiós las mutuas manos y las sienes
que acercaba el amor. Hoy sólo tienes
la fiel memoria y los desiertos días.
Nadie pierde (repites vanamente)
sino lo que no tiene y no ha tenido
nunca, pero no basta ser valiente
para aprender el arte del olvido.
Un símbolo, una rosa, te desgarra
y te puede matar una guitarra.
II
Ya no seré feliz. Tal vez no importa.
Hay tantas otras cosas en el mundo;
un instante cualquiera es más profundo
y diverso que el mar. La vida es corta
y aunque las horas son tan largas, una
oscura maravilla nos acecha,
la muerte, ese otro mar, esa otra flecha
que nos libra del sol y de la luna
y del amor. La dicha que me diste
y me quitaste debe ser borrada;
lo que era todo tiene que ser nada.
Sólo que me queda el goce de estar triste,
esa vana costumbre que me inclina
al Sur, a cierta puerta, a cierta esquina.
Salud! (Obra de Gustav Klimt).
En la mitología griega, Higía era la diosa de la curación, la limpieza y la sanidad, mientras que su padre Asclepio (Esculapio para los romanos) era considerado el dios de la medicina. De su nombre (Higía o Hygeia), proviene la palabra «higiene». Su equivalente en la mitología romana es Salus.
En 1894, el Ministerio de Cultura austríaco, encargó a Gustav Klimt que pintara el nuevo Gran Salón de la Universidad de Viena representando "el triunfo de la luz sobre la oscuridad". La obra de Klimt consistió en pintar tres lienzos monumentales sobre los temas de Filosofía, Medicina y Jurisprudencia. Para representar la medicina, eligió a la diosa Higía.
La obra fue destruida por las SS nazis en 1945.
Hygieia (Detalle de la medicina).
Gustav Klimt (1901)
430 x 300 cms.
Obra destruida.
“No sé si es importante, pero nunca es demasiado tarde para ser quienes queremos ser. No hay límite en el tiempo, puedes empezar cuando quieras. Puedes cambiar o seguir siendo el mismo. No hay reglas para tal cosa. Podemos aprovechar oportunidades o echar todo a perder. Espero que hagas lo mejor. Espero que veas cosas que te asombren. Espero que sientas cosas que nunca sentiste antes. Espero que conozcas a gente con un punto de vista diferente. Espero que vivas una vida de la que estés orgullosa. Y si te das cuenta de que no es así, espero que tengas el valor de empezar de cero.”
"El curioso caso de Benjamin Button",
Francis Scott Fitzgerald
Hay heridas que no dejan cicatrices en la piel, pero sí en la forma en la que nos miramos.
Personas brillantes que dudan de sí mismas.
Personas capaces que viven sintiendo que nunca son suficientes.
Personas que aprendieron a pedir perdón por existir.
Porque muchas veces la inseguridad no nace con nosotros.
Se construye cuando crecemos escuchando que no alcanzamos, que molestamos, que somos demasiado o demasiado poco.
Pero que alguien te haya hecho sentir pequeño, no significa que lo seas.
Sanar no siempre consiste en convertirte en alguien nuevo.
A veces, sanar es dejar de creer todas las mentiras que un día aceptaste como verdad.
Y cuando recuperás tu valor, dejás de vivir buscando aprobación y empezás a elegirte a vos.
✨ Nadie tiene el poder de definir cuánto valés. Eso siempre fue tuyo.
El Obelisco, Salta
El Obelisco, una icónica formación rocosa de piedra rojiza ubicada a la vera de la Ruta Nacional 68 en la Quebrada de las Conchas, cerca de Cafayate, en la provincia de Salta, Argentina.
- Esta torre natural de peculiar forma piramidal fue esculpida durante millones de años por la erosión del viento y el agua sobre capas sedimentarias.
- Sus características paredes de tonos rojizos y ocres se deben a la alta concentración de minerales de hierro en la roca.
- Es uno de los principales atractivos turísticos y paradas obligatorias en el camino escénico entre la ciudad de Salta y Cafayate.
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