lunes, 23 de marzo de 2026

Y en esa imagen hay una enseñanza serena pero poderosa: no todo lo que parece vacío está perdido. Hay etapas en la vida donde todo se cae, donde lo que nos daba identidad desaparece, donde solo queda la sensación de desnudez y silencio.

Pero como el cerezo, no todo florece al mismo tiempo. Hay momentos para resistir, para sostenerse sin brillo, sin certezas, confiando en que lo esencial sigue vivo aunque no se vea.

La verdadera fortaleza no está en no caer, sino en permanecer. En no romperse cuando el invierno llega.

Porque todo lo que es auténtico sabe esperar. Y tarde o temprano, vuelve a florecer. 🌸

No hay comentarios:

Publicar un comentario