martes, 25 de febrero de 2025

Somos hijos de la época, 
la época es política. 
Todos tus asuntos, los nuestros, los vuestros; 
asuntos diurnos, asuntos nocturnos 
son asuntos políticos.  
Quieras o no quieras, 
tus genes tienen un pasado político; 
la piel, un matiz político; 
los ojos, un aspecto político. 
Lo que dices, así suena, 
lo que callas, también suena, 
de cualquier forma, político.  
Caminando por el bosque, por la selva, 
son políticos tus pasos 
sobre un fundamento político.  
Los poemas apolíticos son políticos también. 
y arriba brilla la Luna, 
un objeto no lunático. 
Ser o no ser, ésa es la cuestión. 
Qué pregunta, contéstame, cariño. 
Una pregunta política. 
No es necesario siquiera que seas un ser humano 
para cobrar importancia política. 
es suficiente que seas petróleo, 
forraje o materia reciclada.  
O una mesa de debates sobre cuya forma 
se ha discutido varios meses: 
¿dónde negociaremos sobre la vida y la muerte?, 
¿en una redonda o en una cuadrada? 
Mientras tanto, ha muerto gente, 
han muerto animales, 
han ardido casas, 
y se han perdido campos de cultivo, 
como en los tiempos antiguos 
y menos políticos.  

Hijos de la época,
Wislawa Szymborska

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