domingo, 26 de junio de 2016

MUJERES - Por Laura Lerner


Todos los días nacen mujeres y van a seguir naciendo...
Haber nacido mujer en este tiempo...
anhelar igualdad, libertad, orgullo de ser mujer...
En cincuenta años de vida como humana y mujer,
están en mí mujeres que dejaron su huella:
abuelas, madres, tías, primas, hijas, amigas,
compañeras de estudios,
compañeras de trabajo, maestras...
Las mujeres que me permitieron
construirme como mujer
entre rebeldías y afirmaciones.
Reconozco entre penas y alegrías
ser una partícula de la Energía Femenina
en la vida, en la creación,
donde tantas mujeres, niñas y bebas
sufren por el hecho de haber nacido mujeres,
en una humanidad que quizás está ensayando
poco a poco la posibilidad de compartir.
Desde este movimiento
de afirmación de la identidad femenina
que me recibió al nacer
me aventuro a desear
a las mujeres que están naciendo
todo aquello que agradezco
haber recibido en mi crecimiento
y todo aquello que me hubiera gustado tener.
Entonces:
A las mujeres que vienen naciendo
y que van a nacer les deseo:
Que las reciban con amor desde la gestación
aceptando respetuosamente
a esa personita mujer
que eligió nacer en este tiempo.
Que los adultos que la reciben
acompañen el surgimiento de la sensibilidad
y la fortaleza en una mujer que crece,
sus ciclos, su biología y esas maneras particulares
de pensar y sentir la vida
desde un cuerpo mujer.
Que desde la ternura
la acompañen en su autodescubrimiento
y le enseñen a apreciar y valorar su cuerpo,
sus sensaciones, sus emociones, su inteligencia.
Que cuidadosamente alguien...
una mamá, un papá, una mujer o un hombre.
Alguien...
desde el amor y el respeto por la vida
le cuente a la niña una historia del cuerpo
y del ser femenino que crece.
Que con palabras sencillas
le cuenten como se hace una niña mujer,
como ocurre una primera menstruación,
la maravilla de los ciclos,
las relaciones sexuales,
la posibilidad del embarazo,
la maternidad.
Que los mayores la estimulen
a comunicarse, a jugar, hacer deportes,
cantar, bailar, dibujar, gozar, reírse,
descubrir la introspección, la calma,
aprender a conocerse y aprender con asombro y alegría
todo aquello que quiera aprender.
Que respeten sus preguntas,
su curiosidad, sus inquietudes y le respondan
haciendo que la palabra en diálogo, sea valiosa.
Que en la crianza conjunta con los varones,
ser varón y ser mujer
sean condiciones diferentes y apreciadas por igual.
Que en la crianza conjunta
haya aprendizajes
para respetar a la mujer y al hombre
y aprendizajes
para compartir la vida en amor y libertad.
Que durante el crecimiento y el desarrollo sexual
los mayores orienten, y protejan en la mujer
el tiempo para madurar y elegir,
que protejan la confianza en las relaciones,
que la escuchen sin prejuicios,
censura, represiones.
Que el tiempo de copiar, imitar, adherirse a las divas,
actrices, modelos y cantantes,
se transforme en el encuentro
con Paula, Soledad, Adriana, Lucia...
que está dentro de cada una.
Que quizás ocurra encontrar el compañero
con el cual compartir la vida
y construir el amor cotidiano y mantenerlo.
Que quizás ocurra explorar
entre una y otras relaciones
y así elija una mujer su vida.
Que pueda animarse a vivir intensamente
como una mujer entera y creativa sin pareja.
Que pueda asumir su sexualidad
libre y responsablemente
cuidando su cuerpo y su vida.
Que se aventure en la maternidad
dispuesta a atravesar las alegrías,
las penas, las dificultades, el asombro
y los increíbles aprendizajes
de la gestación y la crianza.
Que descubra que parir
es una posibilidad hermosa
y una mujer que habita su cuerpo puede decidir
y crear muchas circunstancias
para tener el mejor parto posible
y recibir con amor al hijo por nacer.
Que la vida quizás depare no tener hijos,
y es posible decidirlo o aceptarlo
y animarse a ser y estar entera
y creativa sin tener hijos biológicos.
Que es inevitable afrontar y aprender
de los momentos de dolor,
de perdida, de ausencia
y que desde allí podemos crear humildemente
sabiduría y compasión.
Que se puede fortalecer
el alma y el cuerpo
para afrontar la vida.
Que en la vida se aprende
y se despliega la ternura, la sensualidad,
la sexualidad, el amor.
Que la vida no puede aburrir
cuando hay tanto para aprender,
asombrarse, elegir.
Que es hermoso animarse a la espontaneidad.
Que como mujeres podemos desafiar la rutina y el tedio.
Que es fantástico elegir valores,
asumir posiciones personales
y sentir y reflexionar la vida y la muerte.
Que es posible aventurarse a las cuestiones nuevas,
ante lo que me confunde,
ante tanto que no sé y no entiendo.
Que como mujer puedo
asumir mi verdad, expresarla,
decir NO cuando decido decir NO
y SÍ cuando así lo quiero.
Que este es un tiempo para trabajar,
autosostenerse,
participar en los espacios sociales con opiniones,
acercando nuevas miradas
para construir nuevas realidades.
Que para criar hace falta compartir
y afrontar conjuntamente con el hombre
los desafíos de la crianza.
Que en estos tiempos de incertidumbre
se necesitan amas y amos de casa
que amen y cuiden el espacio donde viven
y esto lo extiendan a la Tierra,
el asombroso planeta que habitamos.
Que en nuestro tiempo
no hay límites para el aprendizaje
y una mujer tiene que prepararse para enseñar,
limpiar, curar, comunicar, juzgar,
gobernar, sembrar, construir, cocinar,
diseñar, calcular, legislar, investigar...
disponiéndose a un desarrollo pleno,
a tomar decisiones
y a honrar las actividades que desarrolle.
Que una mujer asumiendo su poder creativo
puede crear espacios de confianza y honestidad
en la vida y en las relaciones.
Que para la mujer
es una necesidad amar la paz y construirla
porque somos parte de la matriz creativa...
Que como mujeres
somos seres de creación y nacimiento.
Que podemos asumir la realidad,
la dificultad. la aventura , la dignidad,
el asombro y la maravilla
de SER MUJER...
y transmitirlo.

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