viernes, 5 de junio de 2015

La Leyenda Maya del Colibrí

En muchas tradiciones, las plumas de Colibrí son atesoradas por sus cualidades casi mágicas. Se dice que el Colibrí trae amor como ninguna otra medicina puede hacerlo, y su presencia trae alegría al observador.
Los mayas más viejos y sabios, cuentan que los Dioses crearon todas las cosas en la Tierra y al hacerlo, a cada animal, a cada árbol y a cada piedra le encargaron un trabajo. Pero cuando ya habían terminado, notaron que no había nadie encargado de llevar sus deseos y pensamientos de un lugar a otro.
Como ya no tenían barro ni maíz para hacer otro animal, tomaron una piedra de jade y con ella tallaron una flecha muy pequeña. Cuando estuvo lista, soplaron sobre ella y la pequeña flecha salió volando. Ya no era más una simple flecha, ahora tenía vida, los dioses habían creado al x ts’unu’um (colibrí).
Los nombres mayas en las aves, generalmente se relacionan con los sonidos que producen, sean sus cantos o sonidos producidos por las plumas, por ejemplo x ts’unu’um para los colibríes.
Era tan frágil y tan ligera que el colibrí podía acercarse a las flores más delicadas sin mover un solo pétalo, sus plumas brillaban bajo el sol como gotas de lluvia y reflejaban todos los colores.
Entonces los hombres trataron de atrapar a esa hermosa ave para adornarse con sus plumas. Los Dioses al verlo, se enojaron y dijeron: “si alguien osa atrapar algún colibrí, éste morirá”. Por eso es que nadie ha visto alguna vez a un colibrí en una jaula, ni tampoco en la mano de un hombre.
De ésta forma es que esta misteriosa y delicada ave ha podido llevar a cabo el encargo de los dioses.

Colibrí, la más pequeña de las aves, nos trae mensajes especiales. Es la única criatura capaz de parar en seco mientras viaja a grandes velocidades. Puede flotar, o avanzar, retroceder, subir y bajar. Vive de néctar y busca la dulzura de la vida. Su larga lengua le permite pasar por alto la capa exterior, a menudo dura y amarga, y encontrar los tesoros escondidos debajo. Colibrí es amado por las flores y plantas, pues al libar el néctar de la flor, la planta se reproduce y crea más de su especie.
En muchas tradiciones, las plumas de Colibrí son atesoradas por sus cualidades casi mágicas. Se dice que Colibrí trae amor como ninguna otra medicina puede hacerlo, y su presencia trae alegría al observador.
Si tienes medicina de Colibrí, te adaptas con facilidad a cualquier situación y sacas el mejor provecho de tus nuevas circunstancias. No pierdes tiempo mirando atrás y deseando “lo que fue”, pues te interesa aprovechar “lo que es”. Nunca podrías volverte adicto a algún estimulante artificial, pues encuentras alegría en tu propio corazón. Te da mucho placer esparcir alegría, amor y belleza a todos los que te rodean, y tienes el don de llevar esa alegría interna hacia espacios nuevos y diferentes. Tienes el talento de encontrar lo bueno en la gente, y no te detiene un exterior áspero o abrupto, pues sabes que, si pudieras llegar más allá de esa dura capa externa, encontrarías bondad y belleza dentro. Quizás tengas la habilidad de trabajar con flores, tal vez cultivándolas para compartirlas con los demás, o de usar esencias florales para curación. La aromaterapia podría ser tu vocación.
Tienes mucha energía y un espíritu que debe ser libre. Restringir esa energía maravillosa, amorosa y libre te provocaría sufrir grandes depresiones y sentimientos de futilidad. Colibrí debe volar libre en busca de la belleza, esparciendo alegría y amor a todo lo que toca .



Cuentan los guaraníes que un día hubo un enorme incendio en la selva.
Todos los animales huían despavoridos, pues era un fuego terrible.
De pronto, el jaguar vio pasar sobre su cabeza al colibrí… en dirección contraria, es decir, hacia el fuego.
Le extrañó sobremanera, pero no quiso detenerse.
Al instante, lo vio pasar de nuevo, esta vez en su misma dirección.
Pudo observar este ir y venir repetidas veces, hasta que decidió preguntar al pajarillo, pues le parecía un comportamiento harto estrafalario:
¿Qué haces colibrí?, le preguntó.
Voy al lago -respondió el ave- tomo agua con el pico y la echo en el fuego para apagar el incendio.
El jaguar se sonrió.
¿Estás loco?- le dijo. ¿Crees que vas a conseguir apagar lo con tu pequeño pico tú solo?  
Bueno- respondió, el colibrí- yo hago mi parte…
Y tras decir esto, se marchó a por más agua al lago.
#colibri #hummingbird #nature

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