viernes, 12 de junio de 2015

Hay una exquisita melancolía que no es depresión, que no contiene ninguna patología, porque de hecho, no contiene ningún yo. Es como si el corazón se hubiera roto completamente y no pudiera cerrarse de nuevo, nunca. Como si todo estuviera hecho del cristal más fino y pudiera romperse en cualquier momento. Como si el sol pudiera quemarse sin previo aviso, como si la respiración pudiera de pronto paralizarse, como si un ser querido hiciera su transición con toda tranquilidad en la calidez de tu abrazo. Como si el pequeño pájaro en el árbol estuviera hecho del hilo más fino. Como si el agua encharcada en la puerta del supermercado tuviera infinitas profundidades pero ninguna superficie, ninguna superficie. Como si la luna tomara las cualidades de un reflejo en un sueño y todo estuviera completamente cerca. Como si pudieras tocar el horizonte, y murmurarle a las galaxias.

- Jeff Foster

(Imagen: Juliana_Nan)

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