sábado, 2 de mayo de 2015

PROFECÍAS INCAS


 LA REUNION DEL AGUILA, EL CONDOR Y EL QUETZAL

   Esta es una profecía conocida tanto por las naciones originarias del norte como del sur de América, nos habla de la unión de las aves, animales de poder sagrados que claramente representan el mundo espiritual  y la evolución de la conciencia. En el vuelo, en la elevación, en alcanzar las alturas esta representado nuestro camino hacia nuestra evolución espiritual. Sin conciencia, sin alas, nos quedamos atados al nivel mental, adheridos a la superficie de la tierra sin posibilidad de ver mas allá del horizonte.
   Las aves sagradas de los originarios están destinadas a unirse. El Águila del norte no puede ser libre sin el Cóndor del sur y esta unión está señalada para ligar las diferentes culturas sobre las que sobrevuelan en dirección al punto de encuentro. La nación maya, allí espera el Quetzal, aguardando el momento en que finalmente bendigan el continente americano con sus vuelos. Este será el momento en que la espiritualidad y la sabiduría de los pueblos serán reconocidas por lo que son: verdaderos instrumentos para la transformación espiritual del hombre.

   Esta unión esta anunciada para estos tiempos, ya estamos viendo las manifestaciones de su cumplimiento.    La era de Acuario es una era de luz, una era de despertar, una era de volver a las formas naturales. Todos nosotros, los seres humanos encarnados, estamos aquí para ayudar a la ascensión, entendiendo el mensaje del corazón, la intuición y la naturaleza.
   Desde el comienzo del Pachacutec de Luz en 1993, hubo varios encuentros que en si mismos ya son el signo de la presencia de esta profecía del Águila y el Cóndor, a la que se le suma el Quetzal, por ser ésta el ave de la nación maya que será como un puente de unión de las otras dos aves que representan el norte y el sur del continente americano. Surgiendo así el llamado a la unidad en todo el continente, a todos los habitantes de la Madre Tierra.


   Cuando la conciencia despierte, podremos volar alto como el águila, o el cóndor…todos somos parte de la Pachamama, Madre Naturaleza, ella esta dentro de nosotros y nosotros estamos dentro de ella. Pertenecemos a la evolución de la naturaleza en nuestros cuerpos físicos pero también tenemos un cuerpo espiritual que viene del sol, no del sol que se puede ver con nuestros ojos sino del sol que existe en otra dimensión. Un sol dorado que arde con el fuego de la luz espiritual. La luz interior de los seres humanos emana de esa fuente espiritual. Nosotros venimos a la tierra desde ese sol para tener experiencias aquí que nos dan la oportunidad de evolucionar y retornaremos a ese sol porque somos todos HIJOS DEL SOL.

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